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Visibilidad.

por Brijuni — Lunes, 30 de mayo de 2011

Hace un par de semanas se celebró en el salón de actos de la Fundación del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid el segundo de los F. A. Q. (Frequenly Asked Questions) que habíamos decidido titular “Visibilidad”, en respuesta a una cuestión planteada por Javier Sáenz Guerra sobre la coincidencia y pertinencia de que se repitieran siempre los mismos nombres en las convocatorias de arquitectos.

Si bien al principio pensamos en una reunión de estudios y arquitectos poco conocidos pero no por ello menos interesantes que aquellos otros conocidos por todos, finalmente decidimos que era más agradable para todos hablar de visibilidad y no de invisibilidad ya que ello contenía una idea de protesta o rabieta por parte de los convocados en la que no pensábamos que se sintieran representados.

Siendo así, finalmente optamos por invitar a estudios con distintos grados de visibilidad con respecto a los medios, la profesión, los clientes o la sociedad, todos ellos con un trabajo interesante aunque con distintos intereses respecto a la difusión del mismo, para que contaran al público y diesen a conocer a los demás invitados su posición sobre este tema.

Los siete participantes realizaron un primer posicionamiento a través de una breve presentación que, según se les había pedido, no duró más de seis minutos. Además de ellos, se invitó a Miguel de Guzmán para que aportara su opinión como doble agente, arquitecto y fotógrafo, y a Anatzu Zabalbeascoa, como autora del blog en español sobre arquitectura más leído y colaboradora habitual del medio de interés general de mayor difusión en España.

No quiere ser este texto un resumen de lo que allí se dijo, ni mucho menos, ya que no se trata de levantar acta sobre lo allí acontecido sino de compartir con los lectores de La ciudad viva una reflexión sobre lo visto y oído, así que no haremos un relato cronológico ni una crónica sino que rescatamos algunas ideas para su debate.

Por un lado, nos interesó escuchar por parte de un arquitecto del público, Guzmán de Yarza Blache, la precisión que, en su opinión, habría de hacerse sobre el hecho mismo de la visibilidad, un eufemismo de lo que debería llamarse simplemente promoción.

A este respecto, si hemos de posicionarnos, encontramos prudente sumarnos más bien a la idea de difusión que transmitió Miguel de Guzmán en su presentación y posteriormente en el debate, ya sea del trabajo de los arquitectos con respecto a la sociedad o incluso el mero hecho de compartir información con otros compañeros de profesión. No tenemos nada en contra de la promoción ¿por qué habríamos de tenerlo? Pero no hay nada de malo en decir que es posible que la visibilidad tenga que ver con ambas cosas y no sólo con la idea de promoción pura y dura.

De hecho quizá la pregunta que está detrás de todo ello la hizo Anatxu Zabalbeascoa cuando lanzó la cuestión de porqué los arquitectos queremos ser visibles o más bien, hacia quién, realizando una comparación con otros profesionales liberales como los médicos, por ejemplo, que no tienen ese afán obviando, claro está, los muy habituales congresos profesionales en los que se ponen al día de las últimas novedades de la profesión.

Antes de ello, hubo distintas presentaciones en torno a la cuestión, derivadas de las muy diferentes aproximaciones al tema de cada uno de los equipos y arquitectos participantes. Diego Jiménez y Juana Sánchez (DJ arquitectura) reclamaban, desde su posición periférica en Motril, Granada, la necesidad y la oportunidad que para ellos representa ser visibles en la profesión, lo cual les ha llevado, por ejemplo, a ser invitados a numerosos talleres y cursos fuera de su ámbito local y entrar en contacto con otros arquitectos y profesores en todo el territorio nacional. Algo imposible si no se trabaja la visibilidad más allá de un ámbito estrictamente local o regional como el suyo. En su caso, la visibilidad internacional a través de haber ganado en tres ocasiones Europan o haber publicado en decenas de revistas uno de sus proyectos, les ha hecho de algún modo ser incluso más conocidos fuera de España que dentro.

De forma parecida aparecieron en la presentación de Nacho Martín (Mi5 arquitectos) algunas reflexiones sobre el hecho de publicar fuera, en su caso en revistas tan alejadas del circuito nacional conocido como Vogue Rusia, si bien también estaba presente el interés en comunicar y compartir el trabajo propio a través de blogs como el que realizan con PKMN sobre uno de sus trabajos en proceso en Teruel.

Daniel Bergman y Mauro Bravo (untercio) hicieron un gran esfuerzo comunicativo en explicar de una manera muy visual cuáles fueron los hitos de su trayectoria en relación con el número de visitas que su página web detectaba. Aparecieron no sólo facebook o twitter como resortes en alguna medida de la deseada visibilidad pero sobre todo edgargonzalez.com y la revista panorama que les dedicó una doble página en un número con motivo de Construmat donde aparecía también Bjarke Ingels en portada.

Ingenuamente pensamos que esta forma de mostrarnos en los medios, igual que el trabajo gratuito pero valioso y otros esfuerzos iniciales, tienen su recompensa a medio y largo plazo en esta carrera de fondo y todavía hay quien se desengaña cuando comprende que los clientes no aparecen cuando un proyecto es objeto de interés y difusión en las revistas especializadas de arquitectura y/o diseño sino que lo que supone, muchas veces, es una avalancha de llamadas y e-mails solicitando trabajo y ofreciendo información comercial.

Diego García-Setién confesó no tener el tiempo necesario para ocuparse de un asunto que en cierta medida le parecía que no merecía que le dedicáramos tanto esfuerzo.

Eduardo de la Peña mostró cómo la visibilidad, entendida como comunicación con la sociedad, podía hacerse a través de revistas locales que realmente conectaban con la gente interesada en el proyecto que cambiaba sus vidas y que era más reconfortante y satisfactoria que la otra, la de las grandes revistas sólo para arquitectos. Contó un caso particular de un proyecto y su repercusión en la comunidad donde éste se ejecutaba.

Santiago Carroquino desarrolló el tema de la tres patas de la profesión (investigación, docencia, profesión) de una forma novedosa y actual que llegaba a transformar esa triada en una nueva que se apoyaba en la difusión y en la comunidad virtual de facebook que incluía, en su caso, no sólo a compañeros sino también a los alumnos de la escuela de arquitectura donde él imparte clase.

Los flamantes ganadores de la última BEAU pusieron sobre la mesa las consecuencias de un premio como el que ellos acababan de ganar que, por ahora, se habían traducido en invitaciones como la del propio FAQ y algunas más en escuelas de arquitectura y sobre todo, la gran repercusión que había tenido en medios de comunicación nacionales y locales. También recordaron las dificultades que habían tenido antes en publicar alguno de sus proyectos previos.

Es imposible entender la profesión sin todas estas aristas, nos gusten más o menos. El trabajo silencioso y artesanal en privado sólo conduce probablemente a frustación y envidia. Desgraciadamente, quizá aún no estamos preparados para ser generosos y críticos a la vez, compartir y opinar en libertad y estar dispuestos a ofrecer lo mejor de nosotros mismos sin esperar nada cambio. ¿O sí?

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Texto: Beatriz Villanueva Cajide y Francisco Javier Casas Cobo (bRijUNi arquitectos). Londres, mayo de 2011.

 

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13 comentarios a “Visibilidad.”

  1. S. DE MOLINA dice:

    Muchas cuestiones puestas sobre la mesa y todas ellas bien interesantes. Habéis logrado además, para hablar de este tema, un foro interesante con personas bien interesantes. No es fácil.

    De todo lo dicho, que son enfoques que muestran muy a las claras las posturas intelingentes de cada uno, me gustaría recoger el guante que lanza vuestro provocador último comentario: “El trabajo silencioso y artesanal en privado sólo conduce probablemente a frustación y envidia”.

    Por mi parte, a riesgo de acabar muerto preso de la frustración, siento que el trabajo paciente y silencioso es bien satisfactorio. De hecho siento que es lo único que de satisfactorio conserva la profesión de arquitecto. Ahí pueden encontrarse el sentido de los esfuerzos de cada día para muchos.

    Tal vez digo esto porque siento, en mi caso y sin pretender excluir a nadie que piense de otro modo, la arquitectura como uno de los últimos artesanados. Ese y el de los zapateros remendones…

    Abrazos y enhorabuena por saber convocar lo mejor del momento! A ver si me dedico más a la vida social y os veo en una de vuestras “visibilidades”!!!

  2. raul cvc dice:

    Los arquitectos siempre preocupados por los temas “candentes” y de máxima “importancia”: ¿salen nuestras obras en las suficientes revistas? ¿son esas revistas lo suficientemente relevantes? Me ha hecho mucha gracia lo de los tres pilares de la profesión: docencia, investigación y profesión. Es importante notar que para este “profesional” la profesión es lo último en su lista. Creo que este modo de ver es muy habitual entre los docentes universitarios, tan alejados de la realidad cotidiana a la que se enfrentan miles de arquitectos, que ni investigan, ni dan clases de ningún tipo (y a día de hoy casi no pueden ejercer la profesión). Propongo otra triada alternativa: CALIDAD, SERVICIO PÚBLICO, ÉTICA. claro que estos tres valores son muy poco publicitarios.

  3. Stepienybarno dice:

    Nos alegra que os hayáis animado a darnos una visión panorámica de lo que ocurrió en este novedoso evento. La verdad es que es un tema que nos interesa especialmente y se agradece ver artículos al respecto.

    Para nosotros, la clave está en entender que la visibilidad ya no se tiene que dar desde la promoción. Quien quiera puede hacerlo, pero creemos que a día de hoy hay mejores maneras de hacerse visible.

    Por un lado es importante tener claro que no son lo mismo conceptos como popularidad y reputación (mucho menos en el ámbito digital), y muchas veces se confunden. La red hoy nos brinda un gran abanico que parece prudente aprovechar.

    Por otro lado, en nuestra opinión, no se trata tanto de difundir como de comunicar. Estamos en una nueva era digital, que está demostrando que el camino pasa por “comunicar y compartir” (Nacho martín). Desde ahí, las posibilidades son múltiples y dependerá de cada cual cómo las aprovecha.

    Como siempre felicidades por el post.

  4. MADC dice:

    Enhorabuena por la convocatoria y gracias por la reseña para los que no pudimos asistir. Comparto las palabras de Santiago.

    Entiendo que la visibilidad del arquitecto se ha abordado desde su individualidad o adscripción a un determinado equipo profesional. Desde esta perspectiva, la promoción y/o difusión de la actividad es libre y permite posicionamientos muy distintos, desde el activismo publicitario hasta el ascetismo comercial.

    Sin embargo, cuando se habla de los arquitectos como colectivo, se debe trasmitir de forma clara cuáles son nuestras aportaciones, avances y servicios para la sociedad. Se percibe en la calle una visión parcial y distorsionada de los arquitectos, que, por responder a Anatxu, no se corresponde con la de otros colectivos, como por ejemplo los médicos.

    Debemos trasmitir desde nuestros órganos colegiales, u otras asociaciones suficientemente representativas, el gran esfuerzo que se realiza por mejorar las cosas desde los estudios de arquitectura, las aulas, las obras, los talleres de investigación, los despachos o los laboratorios, enfrentando pequeños y grandes impedimientos y luchando por mejorar aquello que nos ocupa, casi siempre relacionado de alguna manera con la ciudad. Y serán los ciudadanos los que deban juzgar nuestro trabajo, y deberá ser su mensaje nuestra mejor herramienta de difusión y garantía de pervivencia. Un abrazo!

  5. Brijuni dice:

    Santigo, stepienybarno y MADC, muchas gracias por vuestro comentarios.
    Santiago, entendemos tu postura y la compartimos pero hasta cierto punto. No nos malinterpretes con lo de la frustación y la envidia. Nos referimos a que hay compañeros que simplemente no dan un paso adelante y no desean compartir sus hallazgos, sean estos mejores o peores, pero sí en cambio denuncian y ven mal que otros lo hagan. Desde luego nosotros pensamos que es mejor hacerlo, en la medida en que cada uno desee, como dijimos en el FAQ colectivos, que permanecer en silencio a la espera de que alguien te descubra, en el caso de estar empezando, u ocultando deliberadamente el trabajo propio en el caso de alguien que lleve tiempo, si el trabajo es interesante.
    Estamos bastante de acuerdo con Stepienybarno aunque la red entraña algunos peligros, casi tantos como ventajas, y estamos muy lejos aún de poder decir que nos da igual: exceso de información, confusión,…
    Lo que dice MADC, claro, ahí estamos, más de uno entiende la visibilidad casi como un asunto comercial o mercantil pero no creo que tengamos que quedarnos recluidos en congresos como lo médicos simplemente porque estos gocen de mejor reputación que nosotros. Hacer ese esfuerzo de comunicar es tarea de todos, yo creo, yo no necesariamente tiene que ser un hecho delictivo o sospechoso siempre, de ahí que debamos hablar con diferentes registros según el contexto y para ello, aunque a muchos les parezca una herejía, es necesario que la arquitectura tenga difusión en medios generales, no sólo en revistas especializadas, y que lo haga gente que escribe con diferentes registros.
    De todas formas, el asunto está muy claro, la promoción, visibilidad, difusión, etc. se hace ahora mismo para conseguir respeto profesional sobre todo, y no tanto clientes ni encargos, en nuestra opinión, y eso quizá es un poco limitado y vuelve a lo endogámico de nuestra profesión.

  6. Guille dice:

    Gracias por contarnos lo que pasó por allí Brijuni.

    Totalmente de acuerdo con Stepienybarno, la clave no está en promover, sino en comunicar y compartir.

    Yo creo que parte de de la “mala reputación” que tenemos los arquitectos se debe a que existe promoción en las revistas de arquitectura, pero promoción entre nosotros mismos, y nos deberíamos de preocupar más de comunicar a todos, al resto de la sociedad, ya ellos van a ser los usuarios de nuestras actuaciones, y estoy convencido que con esta comunicación todos vamos a salir ganando…. y por supuesto, todos tenemos que esforzarnos en realizar dicha comunicación.

  7. Brijuni dice:

    Hola, Guille, muchas gracias por tu comentario. Lo que dices es cierto pero mira, tampoco podemos obligar a que la gente compre Arquitectura Viva o El Croquis en lugar de El Mueble o Casa Viva. Los arquitectos compran las primeras y la gente que no lo es, más bien las otras, tiene que ver con lo que hablábamos antes de el registro de cada una, obviamente las primeras se dirigen a arquitectos y no a otro público y es lícito hacerlo, y obviamente también un arquitecto por razones que todo el mundo entiende, prefiere lo primero a lo segundo en cuanto a reconocimiento y prestigio, aunque las otras le puedan conseguir en un momento dado un cliente y las primeras no, pero sí eso, prestigio y estar en el circuito de confes y escuelas…
    Nuestra modesta opinión como colaboradores de algunas revistas es que -no conocemos las grandes y muy grandes pero sí las otras- es que hay bastante democracia y nosotros hemos publicado cosas de gente desconocida siempre que hemos podido y los directores lo ven bien, no hay jerarquías ni rollos raros, otra cosa es en las superstars, ahí no me meto porque lo desconozco.
    Por eso decíamos que es muy fácil quejarse sobre el tema pero produce un cierto disgusto que lo haga gente que ni lo ha intentado, que la hay.
    La sociedad y los arquitectos viven un momento de divorcio pero no creo que los arquitectos estemos ayudando mucho a que haya reconciliación con nuestro discurso y nuestro comportamiento.

  8. Guille dice:

    Totalmente de acuerdo con lo que comentais.
    Por supuesto que es lícita la existencia de revistas de arquitectura, y que todos queremos que nuestras obras aparezcan allí reflejadas, por todo lo que comentas, y que no tiene sentido intentar que la gente las consuma, ya que no han sido diseñadas para ello, y son difíciles de entender.
    Creo que parte del problema viene de las escuelas, de la formación que recibimos, todos salimos queriendo montar nuestro estudio, hacernos famosos, y así poder construir lo que queramos…. pero hay un gran vacío, nadie quiere ser arquitecto municipal, tasador, dirigir una constructora, perito judicial… trabajos al menos igual de dignos.
    Y muchos arquitectos piensan que los clientes son estúpidos, no tienen gusto, no entienden su arquitectura, cuando muchas veces lo que ocurre es un problema de comunicación entre el arquitecto desde su pedestal, y los usuarios finales.
    Creo que tenemos que buscar vías de comunicación con la gente, todas las que podamos, y todos debemos intentar hacer algo para que la situación vaya cambiando, si no cambiamos la sociedad no volverá a confiar en los arquitectos.
    Nosotros en Coín, un pueblo de Málaga, hemos creado PRÓXIMO, un grupo para hablar de arquitectura y urbanismo con todo el mundo, enseñarles a todos los que quieran que es lo que nos apasiona, y porque… intentamos crear de nuevo interés por la arquitectura entre la gente, es nuestro pequeñito grano de arena para intentar cambiar la situación en que nos encontramos.
    http://www.grupoproximo.org

  9. Brijuni dice:

    Hola, Guille, ya conocíamos grupoproximo, no sé dónde vimos vuestro ciclo, sí que habéis sido valientes, enhorabuena por ello y por el éxito de asistencia. Lo que dices de las escuelas es algo muy difícil de cambiar, quizá ahora que el halo de éxito y glamour -si alguna vez lo hubo- se ha evaporado en nuestra profesión, puedan enfocarse los estudios de una forma más modesta formando a arquitectos como tú dices, que sean profesionales de muchas cosas y no sólo diseñadores y genios incomprendidos pero tengo muchos motivos para pensar que está sucediendo justo lo contrario. No quiero abundar en ello porque algunos amigos profesores de proyectos se enfadan luego conmigo y mi posición es conocida y no pretendo hacer de esto un atril donde reivindicarla una y otra vez. Las escuelas de arquitectura cada vez más lo serán de diseño porque es lo que mola.
    Aprovechamos para hacer una pequeña puntualización sobre un comentario que se dejó sin comentar porque no merecía la pena hacerlo, si bien, para aquellos que puedan estar interesados, diremos que no vamos a permitir insultar libremente y desde el anonimato y esperamos que antes de criticar posiciones se mire de quién se está hablando pues en el caso de Santiago Carroquino Larraz (arquitecto que hizo la ponencia sobre la triada de valores del arquitecto) tiene una dilatada experiencia como profesional que construye y como técnico municipal de pequeños municipios, todo ello se puede ver en su web http://www.carroquinoarquitectos.com y así nos ahorramos que unos y otros se vayan paseando de blog en blog diciendo lo primero que les venga a la cabeza. Gracias.

  10. javierizqui dice:

    Yo la verdad es que creo que aunque la comunicación sea necesaria en nuestra profesión y más en el momento en el que nos encontramos, lo que ha pasado últimamente es que se ha puesto en el primer puesto de importancia, menospreciando otros aspectos como la calidad real de los trabajos. También es cierto que la comunicación-visibilidad de la que habláis parece limitarse a un ejercicio entre arquitectos. Creo que nos miramos demasiado el ombligo y así nos va.

    Un saludo y ánimo con vuestra labor

  11. Brijuni dice:

    Javier, muchas gracias por tu comentario. Tal como dices, es una visibilidad en un sólo plano, entre arquitectos, totalmente endogámica como siempre se dice pero también es cierto que otros aspectos de la profesión son menos visibles porque son menos vistosos, aunque no por ello menos valiosos. Seguramente hemos ido muy lejos con lo uno y lo otro no interesa y se deja de lado por desgracia y esa también es la imagen que la sociedad recibe.

  12. Jesús Estepa dice:

    Enhorabuena a nuestros amigos Brijuni por la iniciativa tan ingeniosa de poner sobre la mesa temas tan “diferentes” a los que estamos acostumbrados a leer respecto a la profesión.
    En primer lugar desearía felicitaros por este tipo de encuentros tan refrescantes y atractivos y por la originalidad del formato que habéis creado. Puede estar en el FAQ y realmente se hace entretenido.
    Respecto al tema en cuestión, creo que es algo que siempre ha estado presente en los arquitectos de todas las épocas… lo que pasa, es que ahora aprieta el zapato más de la cuenta y a lo mejor nos preocupamos más sobrevivir por apariencias que por lo que realmente hacemos. No malintepretemos mis papalabras… la necesidad y la lucha del día a día justifican casi todo.
    Realmente creo que es una pena que tengamos que luchar por estar en los medios pero la realidad es la que es y entre todos tenemos que luchar por cambiarla… y creo que un trabajo silencioso y profundo puede ser, entre otros, un método adecuado y pertinente.
    Saludos para todos y besos para Cloe.

  13. La arquitectura sólo interesa a las escuelas de arquitectura. « La Ciudad Viva dice:

    [...] por Santiago de Molina en su debut en LCV, que enlaza con otro tema ya tratado aquí: el de la visibilidad de los arquitectos o, en este caso, el de la visibilidad de las escuelas, último reducto o nicho de [...]

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