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La arquitectura: un interminable trabajo colectivo individual.

por Brijuni — Lunes, 27 de junio de 2011

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Parece mentira que en pleno siglo XXI, todos conectados a internet, facebooklinkedin, la arquitectura siga siendo un trabajo donde unos más que otros se llevan la gloria y, sobre todo, las responsabilidades recaen en la firma de esos pocos, que todo no iba a ser bueno. Una tesis por hacer, quizá, nos han dicho, es la de algunos estudios de famosos arquitectos donde ilustres colaboradores rotaron en tiempos. Puede que eso no haya cambiado.

No vamos a hacer una historia contemporánea de nombres ahora, para eso están los libros de historia, pero podemos hacer un pequeño repaso local y pensar en los nombres de los maestros de la generación actual como Coderch, Sert, Sáenz de Oiza, Gutiérrez Soto, de la Sota, Fisac,… por decir unos cuantos sin querer abundar en nada más que un rasgo, su individualidad. Podría asumirse con cierta naturalidad que en un momento dado, por las razones que fueran, esa individualidad se tornó asociación en parejas y así podríamos citar a Alas y Casariego o a Íñiguez de Onzoño y Vázquez de Castro, por citar sólo dos parejas conocidas, si bien hay algunas más.

Un salto generacional nos traslada a una situación muy similar con nombres de nuevo en singular como los de Moneo o Miralles, pero también a un gran número de parejas como Tuñón y Mansilla o Cruz y Ortiz, e incluso por fin aparecen las primeras parejas mixtas y serán muchísimas a partir de ahora, cuando la mujer se incorpora a la vida académica y a la laboral -ya sabemos que aquí íbamos con cierto retraso en todo- y ahora podemos hablar de Nieto y Sobejano o Picado y de Blas, siendo muchísimos los ejemplos.

La mercadotecnia u otras razones hacen que pronto los nombres de los arquitectos desaparezcan y sean sustituidos por otra cosa que no es necesariamente el nombre de la empresa o sociedad que ampara su trabajo profesional; simplemente una referencia primera para publicaciones o cualquier lugar donde se les haga referencia. Sería interminable buscar los nombres ochenteros aparecidos al hilo de MVRDV en combinaciones imposibles de los nombres de los arquitectos que están detrás.

Pero aparte de señalar un par de aspectos curiosos en la evolución de los equipos individuales o no de arquitectos, lo que queremos señalar es lo lento que ha avanzado en realidad el deseado y necesario trabajo en equipo (equipos de iguales, queremos decir) , a pesar de la creciente complejidad técnica y normativa, los equipos de arquitectos siguen estando liderados por una persona, de forma individual, probablemente un genio, o dos, que por razones de amistad, admiración profesional, necesidad en algún caso, o enamoramiento y matrimonio, así lo han decidido. También aparecen también tríos, raros y escasos, como primer paso en la evolución del trabajo en equipo, algunos incluso muy conocidos y de gran éxito.

En el plano internacional, este análisis a bote pronto también resistiría si miramos a los grandes nombres de los últimos treinta años -Koolhaas, Eisenman, Hadid, Nouvel, Foster,…- y a algunas estupendas parejas surgidas después como Lacaton y Vassal, Gigon y Guyer o Sejima y Nishizawa, aunque éstos ya registran la siguiente deformación nominal al prescindir de sus apellidos para denominarse simplemente Sanaa siguiendo la moda holandesa.

Un nuevo salto en el tiempo y un zoom en el área local, Madrid, por qué no, invita a pensar que los tiempos del arquitecto-héroe (de héroes a estrategas) habían pasado a mejor vida y que ahora tocaba colectivizar el trabajo. Por ejemplo, si miramos a las tres ediciones realizadas de FreshMadrid (2006), FreshForward (2007) y Refresh (2008), pasando por alto en FreshLatino que no fue local y el reciente OpenFresh en el que no hay selección si no simplemente adición libre de aquel que lo desee, obtenemos los siguientes datos.

En el primero de los eventos, siete de los veintiún participantes lo hacían a título individual (Jaque, Chinchilla,…), diez participaban como parejas (Elvira-Murado, Gálvez+Wieckzorek,…), había un trío representado por Ecosistema Urbano que declaraba una terna de socios (Tato, Vallejo, García-Setién) y al menos tres colectivos (Zuloark, Motocross y Estudio FAM), entendiendo como tales agrupaciones mayores de tres personas. De las diez parejas, algunas ya aparecían menos reconocibles bajo el aspecto de Mi5 o AMID (cero9) siguiendo la tendencia antes apuntada y de los colectivos, sólo Zuloark permanece en 2011; Motocross tiene a sus integrantes trabajando por separado  y Estudio FAM se escindió en dos.

Al año siguiente, cinco de los dieciséis participantes en FreshForward son individuales, siete son parejas y cuatro son colectivos (no hay tríos esta vez). De las parejas, varias aparecen con nombres que no son sus apellidos y de los cuatro colectivos (Basurama, Nolaster, PKMN y Ludotek) se sabe que al menos dos de ellos siguen totalmente en activo y al menos uno de los cuatro ha reducido su número de socios a dos.

Por último, la difícil convocatoria Refresh de 2008 encontró con dificultad los mismo dieciséis participantes que la anterior si bien algunos parecieron buscar un nombre justo para el evento por lo que aparecen seis estudios a título individual, nueve parejas y un sólo trío, desapareciendo los colectivos de la convocatoria, aunque algunos equipos individuales hablaron del trabajo que hacían en colaboración con ellos.

Los coletazos de FreshMadrid se pueden ver ahora en OpenFresh donde hay a día de hoy treinta y ocho trabajos colgados en su web pertenecientes a poco más de veinte equipos, muchos de ellos participantes de convocatorias anteriores, pero al no ser una selección lo que se hace, no entramos a analizar los equipos que se han sumado a ello.

Sí nos parece relevante hablar de otro evento que, con otros fines y con otro formato, pudiera servir para el análisis de cómo (algunos de los mejores?) arquitectos se están agrupando para trabajar en España, ya no sólo en Madrid, en los últimos años. Hablemos para ello de Ultzama y, aunque con un marcado carácter periférico como siempre se ha reclamado desde dicha periferia y un sesgo del eje Zaragoza-Pamplona-Barcelona, puede ser relevante para establecer la, en nuestra opinión y por desgracia, absoluta ausencia de equipos seleccionados que realicen un trabajo colectivo o, en otras palabras, grupos de arquitectos que se han agrupado en número suficiente y de manera igualitaria superando a nuestros ancestros y a nosotros mismos.

Así, en las primeras jornadas de 2009 sólo acudieron dos colectivos (aunque uno de ellos difícilmente pueda considerarse como tal), tres tríos, cinco parejas y cuatro individuales. En las segundas, en 2010, desaparecen los equipos de más de tres personas, al menos podemos constatar la presencia de dos tríos representados y el resto de invitados se reparten entre parejas y arquitectos que trabajan en su propio nombre. Finalmente, la convocatoria de este año, heterogénea y menos útil al incorporar sólo dieciséis arquitectos jóvenes, la mitad españoles y la mitad extranjeros, se nutre casi en su totalidad de arquitectos que trabajan en solitario, con alguna excepción.

Todo esto nos dice, al menos a nosotros, que algo no se está haciendo bien, y no lo decimos en defensa de los colectivos, ni de alguno de ellos ni de todos, eso no es lo que importa. Lo decimos porque pensamos que dentro de la profesión no estamos siendo generosos ni valientes. Los tiempos son difíciles y demandan nuevas formas de producción más ágiles y más especializadas que incluyen adaptarse con nuevas estructuras de trabajo. Nuestra respuesta parece ser la de siempre.  Asumir el poco o mucho trabajo de forma particular y subcontratar el excedente.

Lógicamente no son tiempos de mantener estructuras costosas formadas por equipos grandes. Más bien al contrario, lo que podría esperarse es la formación de equipos temporales de cierto tamaño que afrontaran empresas mayores dada su capacidad pero no está ocurriendo y son muy pocos los casos en los que esto sucede y sólo salen a la luz cuando ganan un concurso mientras que el trabajo de siempre sigue estando en manos de los equipos de siempre y sus probablemente anquilosadas organizaciones.

Ni siquiera los arquitectos más jóvenes hemos sido seducidos por el poder de trabajar en red de forma continua y eficiente, quizá por el poco trabajo que ahora mismo podría compartirse, quizá porque seguimos siendo herederos de modelos de padrinos y súbditos, castas y jerarquías que nos informan de tener un nombre conocido y una autoría reconocible, un sello, una marca, un logo, algo en lo que la misma mercadotecnia de siempre se fije para poder sobrevivir en la jungla. Las empresas se fusionan, los malditos bancos y cajas, todos evolucionan. ¿Y los arquitectos? Cada uno haciendo la guerra por su cuenta. ¿Sería posible cambiar algo entre nosotros o está todo bien como está?

Texto: Beatriz Villanueva Cajide y Francisco Javier Casas Cobo (bRijUNi ARQUITECTOS).

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18 comentarios a “La arquitectura: un interminable trabajo colectivo individual.”

  1. Miguel Villegas dice:

    En vuestro discurso, coherente en si mismo, hay ciertas cosas que no comparto y que son las que me parece que hacen que vuestro anhelado modelo, como bien constatáis vosotros no se desarrolle.

    No son ideas ordenadas pero creo que me permiten exponer los “peros”.
    ¿Colectivos de artistas que produzcan obra de forma conjunta? Y no me refiero a grupos que agrupen sus obras, si no a grupos que produzcan una obra única de forma conjunta. Haberlos los habrá, pero me temo que son escasos. Ojo, que no reivindico aquí nuestro papel de artistas, ni muchísimo menos, pero si el de creadores/tivos.

    Como contraargumento podríamos exponer el de las agencias de publicidad, que cargadas de creativos, rara vez aparecen sus nombres propios, me lo apunto.

    Otro tema es el de la disolución en marca. Las marcas marcan productos, no servicios. OMA es marca porque sabemos lo que esperamos, igual que sabemos lo que esperamos de BMW o SEAT. Creo que muchos todavía somos conscientes de que los arquitectos prestamos servicios y no diseñamos productos susceptibles de tener marca.

    Y para mi el tema fundamental, unido al de la prestación de servicios es el de la responsabilidad legal. La ley nos vincula a nuestro trabajo y hasta que esta no cambie de forma clara, los modelos seguirán siendo muy parecidos a los actuales.

    Nosotros preferimos, siempre que podemos que son pocas veces, compartir la autoría, peor manteniendo las identidades individuales. La alienación “generosa y valiente” de los nombres propios, que designan a las personas antes que a los autores, dentro de un colectivo superior tiene un tufillo rancio a ideologias que se han demostrado fallidas que no nos gusta nada, nada.

    Todos juntos, aportando las mejores herramientas de cada uno para que el trabajo en equipo crezca y mejore, pero cada uno con su nombre y apellido.

  2. Brijuni dice:

    Miguel, gracias como siempre por tu rapidez y tu sinceridad. No hemos querido, lo hemos intentado, pero no nos ha salido, centrar el tema en los colectivos de nuevo. De verdad que no queremos tanto hablar de eso y de la disolución del autor, de nuevo.
    Más bien queremos hablar de lo poco que nos asociamos y de lo individualistas que seguimos siendo todos al trabajar, nada más, incluso en tiempos de necesidad como estos, y de muchas dificultades técnicas y normativas, mientras que las empresas, te decíamos, los bancos, las operadoras,… sólo las grandes empresas quizá? se fusionan y evolucionan.
    Creemos que hay una oportunidad real en el trabajo en equipo (no necesariamente como colectivo, hay más formas, esa es una) de varios equipos, de forma continuada, y no se está aprovechando para nada la oportunidad de la red. Cada uno hace la guerra por su cuenta y el trabajo colectivo de los arquitectos es, por ahora, papel mojado.
    Todo lo que dices del tema legal es verdad y nadie ha dicho que haya que olvidarlo. Es cierto que una UTE conlleva un papeleo a veces demasiado grande como para hacerlo cada dos por tres, de eso también se habló en su día en el FAQ colectivos. Pero digo yo que habrá mejores fórmulas, diferentes, que nazcan del trabajo en red y de este momento tan difícil y tan interesante (más difícil que interesante en nuestra opinión).

  3. Miguel Villegas dice:

    El tema del reparto de la responsabilidad es un tema clave. Yo también me pregunto muchas veces el por qué los arquitectos, pudiendo hacerlo no reparten su firma entre muchos para que “si pasa algo” el juez tenga que repartir las collejas. Pero la verdad es que los compañeros no tienen a repartir o a asumir la responsabilidad que otro les ofrece.

    Sigo pensando que el tema de la prestación de servicios es fundamental, o al menos a nosotros nos lo parece. Incluso en nuestra dinámica minúscula, tratamos de que cada cliente tenga para su proyecto un solo interlocutor, y bien podría hablar con cualquiera de los dos porque controlamos los trabajos casi siempre en paralelo, pero la interacción con “el otro” creemos que es muy importante que se produzca de persona a persona, y para esto, los colectivos son poco operativos.

  4. Brijuni dice:

    Voy a decir algo que siempre pienso. Creo sinceramente que en nuestra generación perdimos el tiempo haciendo el proyecto fin de carrera solos hasta el último momento en el que nos echábamos todos una mano con la presentación final, las láminas de estructuras, construcción e instalaciones que el tribunal no iba a mirar y podía hacer otro sin demasiado compromiso, etc.
    De ahí a hoy, todo sigue igual o casi lo mismo, y por eso miro con envidia a otra gente que dijo “por qué vamos a colorear los planos de urbanismo de uno en uno si podemos hacerlo todos juntos cada uno una parte mucho más rápido?” por poner un ejemplo, y siguen haciéndolo.
    Aquí no, que si el trabajo artesanal y silencioso, el esfuerzo personal y el sacrificio extenuante… Estoy citando a gente a la que admiro, que conste, pero esta forma de seguir haciendo me parece obsoleta.
    Miguel, no es sólo una cuestión de responsabilidades, sigo pensando que es una cuestión de generosidad, que nos encanta ser los dueños de nuestro destino, nuestra producción, nuestro éxito, por pequeño o grande que éste sea… de nuestro poco dinero…

  5. Miguel Villegas dice:

    Tus argumentos me parecen totalmente coherentes, siempre lo he dicho. Pero esto no es un problema de obsolescencia o anacronismos. Para mi es un problema de identidad. Tengo en lo alto de la mesa “Multitudes inteligentes de Howard Rheingold y El Artesano de Richard Sennet. Creo que soy coherente con mi tiempo y con sus dinámicas, pero no por eso voy a renunciar a lo poco que me queda que me es inalienable si yo no quiero que es mi pensamiento. La fabricación colectiva es otra cosa, y esa como ya he dicho, la practicamos. El pensamiento colectivo no, solo el diálogo constructivo, e incluso ese, es difícil y escurridizo cuando hermenéuticamente se disuelve en un tercero que supera a los orígenes.

    Creo que el tema es mucho más profundo y complejo. No es cuestión de “o” es cuestión de “y”.

  6. MADC dice:

    estimados Brijuni, me gusta pensar que aunque la formación de los estudios sigue respondiendo mayoritariamente al individuo o al par (a veces pareja), la forma de organización del trabajo sí ha cambiado gracias, en parte, a los avances en los medios de comunicación. Así, mientras los arquitectos que citas trabajaban siguiendo un sistema jerárquico vertical (Sota, Oíza…), que respondía a un momento muy concreto de la historia, ahora los estudios forman parte de una red de ‘partners’ más amplia, y será precisamente la definición de esta red (biólogos, sociólogos, geógrafos, paisajistas, ingenieros, especialistas en clima, en monitorización, etc.) el sello distintivo del estudio: su modelo de gestión de la complejidad actual.

  7. Stepienybarno dice:

    La verdad es que, la autoría de los proyectos y el modo en que nos organizamos los arquitectos, es un tema que a nosotros nos interesa mucho. Por lo tanto, felicidades a Paco y Bea por el artículo y a Miguel por dinamizarlo tan rápidamente.

    Estaría bien ver quienes estaban en la “segunda fila” de muchos estudios de relumbrón cuando se hicieron determinados proyectos.

    Por otro lado, como bien comenta Miguel, el tema de la responsabilidad es clave a la hora de entender nuestra profesión. A su vez, es bien cierto que, los arquitectos, en general, no somos especialmente “generosos ni valientes” y que el tema de figurar es algo que gusta mucho al colectivo.
    A nosotros, nos parece muy atractivo el tema de la colaboración y si puede ser de una manera horizontal mejor que mejor. Pero, también es cierto que no es una tarea sencilla en sí misma. De hecho, por A o por B, en trabajos como el nuestro, aun habiendo buena voluntad, es realmente difícil repartir tareas, reconocimientos y responsabilidades en igual medida.
    Eso sí, que sea difícil, no significa que no haya que intentarlo.

  8. Brijuni dice:

    MADC, claro que eso se hace, pero se hace por obligación, por necesidad, es una evolución impuesta, no un paso voluntario, que es de lo que hablamos, de asociarse y trabajar en equipo cuando lo puedes hacer sólo o casi. Una cosa es que la complejidad llame a otros profesionales y otra que la tecnología no la aprovechemos para trabajar juntos desde el principio.
    Con Stepienybarno hoy estamos de acuerdo! Efectivamente, lo inteligente sería intentarlo. No hacerlo no nos hará mejorar la situación.
    Miguel, copio y edito de facebook lo dicho sobre El Artesano:
    …la enseñanza que al menos yo extraje es bien diferente. se trata de valorar el trabajo individual x poco valor q le otorgue el mercado. sirve por ejemplo xa aquellos q desempeñan una tarea tediosa, cansina o repetitiva, pero sin la cual otros no tendrían un cierto beneficio. para mí es la gran diferencia entre nuestro estúpido capitalismo y los máster del universo (moodys, agencias d valores y calificación, de inversión, muchas de las consultoras internacionales, obviamente los grandes de la banca y la bolsa) cuyo trabajo produce mucho beneficio (a unos cuantos) y nada a la sociedad. ellos tienen mucho valor y un artesano ninguno, en términos cuantitativos. ellos ganan y hacen ganar fortunas y el artesano no. de eso, me parece a mí, q habla el artesano, no de que los arquitectos trabajemos cno un flexo y la espalda jodida en nuestras pequñas maquetas de trabajo, sólos, a la luz de las velas, co unos lápices insustituibles y nuestro talento maravilloso. sé q santiago piensa lo contrario, o casi, y estooy generalizando. d elo que hablo es, no me quiero repetir, de q no hemos evolucionado nada, y lo digo yo, q trabjo igual q tú, Miguel, en pareja, e igual q tú, Santiago, d forma más o menos artesanal. Así q no es meterme con nadie, es denunciar lo q yo creo q es una incapacidad manifiesta por nuestra parte, queramos verlo o no. tiene sus ventajas? obviamente, pero no veo q sean más q sus desventajas enormes.

  9. Juan Manuel Chacón Soto dice:

    Buenas,
    una reflexión bastante interesante la que trae este debate, y que engarza con la reflexión global del papel del arquitecto futuro debatida en otros post.

    En nuestro colectivo, en España, difícilmente encontramos ejemplos de excelencia que recaigan en el imaginario ciudadano a nombre de un colectivo (tipo Universidad de Navarra en medicina) o que personificados en un nombre trascienden sobre una empresa implantada a nivel nacional, con distintos socios y responsables, tipo Garrigues en el derecho. Los arquitectos han tendido a considerar su trabajo como “obra de autor” y hasta hace escasos años el modelo de “forrarse” individualmente más o menos funcionaba.

    Me parece interesante que seamos capaces de superar esas “tradiciones” y se trabaje como colectivo, o colaboración en red (física y digital),- lo que por su convergencia temporal de intereses permite salvaguardar cierta autonomía e independencia -, pero más aun dar el salto al sistema de despachos de socios (especializados) tan propio de los abogados y de los arquitectos norteamericanos (interesante noticia al respecto: http://goo.gl/1J0Np), – que en nuestro campo me da la impresión tiende a asociarse a intereses inmobiliarios de grandes actuaciones de turismo residencial o centro comercial con resultados arquitectónicos discutibles -, y que no por no tener una “firma de autor” reconocible pueden desempeñar un trabajo de gran calidad arquitectónica como por ejemplo realiza EDDEA desde Sevilla.

  10. Valeriano Cárdenas dice:

    Resulta interesante la controversia y felicitando por la entrada, pensamos hablaros de nuestra no muy larga pero productiva experiencia al respecto.
    Nosotros estamos montando un projecto de trabajo (transdisciplinar en este caso) que pretende mediante la plataforma tecnológica 2.0 establecer una serie de roles & rules en el grupo de tal manera de que se genere respuestas a un determinado problema invocando a la inteligencia colectiva en el sentido Morinista) bueno el caso es que en nuestros balbuceos hemos notado algo qu viene a cuento del post, es que para que salga adelante el grupo ha de tener una visión y misión linealmente independiente de la de las partes integrantes, cuando no es así hay conflicto de intereses el grupo no tiene necesidad de existir porque las partes son capaces de solventar el problema (o al menos así lo piensan)…

    Eso es lo que sacamos de nuestra experiencia, de nuestra opinión bueno… en cierta manera el arquitecto es un director de orquesta y en fin reconozcamos que es rol complejo de realizar por un colectivo.

  11. The Architectural Guerrilla « n+1 dice:

    [...] y lo “so last season” y porque leídos los debates que se han originado en otras paginas (Aquí, aquí y aquí) parece el momento mas indicado de mostrarlo y quizá recrearlo después en una [...]

  12. jaime gracia dice:

    La arquitectura actual creo que es interdisciplinaria,al menos eso hace diluir un poco los personalismos.Disfrutemos de hacer bien nuestro trabajo,ya tendremos historiadores que recojan nuestra labor y se ocupen de los nombres y apellidos.El problema es demasiado complejo para no necesitar ayudas, claro,hacemos aterrizar la sintesis,pero los programas y conceptualizaciones es entre muchos, incluyendo los usuarios.Hay muchas lecturas,dialogos y trabajo.La creatividad se robustce,nunca se restringue.Que bien cuando la gente admira y sobre todo disfruta de nuestras respuestas urbanoarquitectonicas.La ciudad y los usuarios satisfechos es siempre la meta de todo proyecto.

  13. Mauro Gil-Fournier dice:

    Aclararé que de un colectivo escindido puede salir otro colectivo, de esta forma estudio FAM se escindió en dos partes, una como pareja y otra que dio paso a estudio SIC agrupación mayor de tres personas en palabras del Brijuni . Así que solo quedán dos colectivos de los primeros. Zuloark y estudioSIC. pero hoy existen muchos más y algunos desde hace mucho tiempo aunque no estén en los fresh como basurama, y otros más recientes en madrid. paisaje transversal, vivero de iniciativas ciudadanas y muchos más. Buen artículo para el debate.

  14. Brijuni dice:

    Mauro, gracias por tu comentario-aclaración. Diculpa si en SIC sois más de tres y no lo habíamos dicho, pensábamos que de FAM (5) se pasó a 3 + 2 o algo así. El límite de qué es un colectivo desde luego es difuso y simplemente un criterio o convención más para entendernos. Está claro que dos no es un colectivo, y que tres es un trío pero quizá un cuarteto o un quinteto sí se puede llamar colectivo? Quizá más bien es la posibilidad de que esos dos, tres o cuatro trabajen de forma coral agrupándose con más gente? En fin, lo importante era hablar de organizaciones y estructuras más o menos cerradas pero creemos que es importante decir que si un estudio se llama Luís y Tano, nunca será un colectivo a no ser que demuestre lo contrario, y así sucesivamente.
    En cuanto a fresh, sólo lo hemos tomado como referencia para el estudio en el tiempo de los nuevos estudios, valga la redundancia, que allí quedaron registrados y que de alguna manera, son significativos. Hacer un estudio más amplio con una base de datos no fue nunca nuestra intención. Aún así, al contrario de lo que dices, Basurama sí apareció en Fresh Forward. Muchas gracias, Mauro, y un saludo!

  15. Mauro Gil-Fournier dice:

    Es interesante. ¿Tres son multitud? ¿Donde empieza el colectivo y la red? ¿ Puede ser una persona colectivo dinámico?. Creo que si. Las estructuras cambiantes y “espumosas” de hoy lo permiten. Permeabilidad, Conjunción y transferabiliad son palabras asociadas al trabajo colectivo de hoy. Tendremos que seguir indagando en la práxica…

  16. Brijuni dice:

    Bueno, ya digo que son convenciones pero no me parece que haya que despreciarlas. A mí me resulta muy difícil pensar en un colectivo de una persona por muy dinámico y demás que sea. Será un tío asoci´´andose puntualmente con otra gente pero si manda él, no será un colectivo y si no lo hace, será parte de un colectivo pero si ese colectivo se llama “fulano de copas”, ya me dirás tú… I do not buy it, eso seguro, pero si a ti te parece que sí, conoces algún ejemplo? Me interesaría mucho…

  17. » ENCUENTRO ARQUITECTURAS COLECTIVAS / Sevilla / 5-8 diciembre 2012 dice:

    [...] La arquitectura: un interminable trabajo colectivo individual laciudadviva.org / 27-06-2011 / Brijuni + Miguel Villegas + MADC + Stepienybarno + Juan Manuel Chacón Soto + Valeriano Cárdenas + jaime gracia + Mauro Gil-Fournier [...]

  18. (Desde Todo x la Praxis) dice:

    ¿Matar al movimiento?
    http://www.todoporlapraxis.es/?p=1481

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