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LAS INVESTIGACIONES DEL SAR. INDUSTRIALIZACION ABIERTA Y VIVIENDA

por Israel Nagore — Miércoles, 16 de mayo de 2012

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Para continuar con la serie de posts sobre Open Building, en esta quinta entrega se expondrán algunas de las posibilidades que la industrialización, en concreto la industrialización abierta, pone a nuestro servicio en el campo de la edificación, analizando algunos de sus posibles desarrollos en el ámbito concreto de la vivienda. Para ello  tomaremos como punto de partida las investigaciones del SAR (Stichting Architecten Research), llevadas a cabo entre 1965 y 1975 en Holanda y que constituyen un aporte clave en la relación entre estrategias y sistemas de proyecto, y los nuevos procesos de producción empleados en la industria contemporánea.

Las investigaciones del SAR. El diseño de Soportes.

El SAR fue una fundación para la investigación en arquitectura parte de la Universidad técnica de Eindhoven, formada por nueve estudios pertenecientes al BNA (Instituto Real de arquitectos holandeses) y que se dedicó durante diez años a elaborar y poner en práctica la Teoría de los Soportes, articulada por John Habraken en el libro “Soportes, una alternativa al alojamiento de masas”. En este texto, se plantea por primera vez la división del sistema de producción de la vivienda colectiva en dos fases, proponiendo la diferenciación entre elementos infraestructurales (soporte) y de relleno (unidades separables). De esta forma, la identificación y separación de estas dos etapas, y la inclusión del usuario como participante activo en el proceso, permitiría dar cabida a sus necesidades específicas y particulares exigencias espaciales o de acabados.

Con estas premisas, los estudios del SAR se centraron en el desarrollo de un conjunto de normas para el diseño de Soportes. Su metodología opera planteando la división de la crujía del edificio en un sistema de franjas (zonas), que facilitan el diseño y ubicación de las diferentes estancias de la vivienda.

-La zona α, dedicada a los espacios especiales y de uso general que necesitan iluminación y ventilación (habitaciones y salones).

-La zona β, sin relación con el exterior, alberga los espacios de servicio(cocina y baños).

-La zona γ, de uso público (interna o externa) incorpora los accesos -galerías-, en caso de que sean necesarios.

- Por último la zona δ, de uso exterior αprivado (terrazas).

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Entre estas zonas encontramos áreas que se van intercalando llamadas márgenes, que actúan como espacios de transición y almacenamiento. Del mismo modo, el Soporte se encuentra dividido transversalmente en sectores. Un sector es el área comprendida entre muros de carga, que puede ser subdividido libremente según las necesidades de compartimentación.

Como vemos, la propuesta del SAR para el diseño de Soportes no plantea una solución única, sino que se limita a establecer un conjunto de leyes sobre la organización de la estructura, las instalaciones, los accesos y los diferentes espacios de la vivienda, que permite crear un sistema abierto de variantes de cara a la segunda etapa constructiva. Cada una de estas franjas pueden ser curvas o rectas y no necesariamente tienen porque disponer de una anchura uniforme, pudiendo incluso desaparecer si así es requerido. Sus dimensiones por tanto pueden variar, siempre y cuando sean múltiplo de 30 centímetros.  Esta dimensión, sigue los principios para la coordinación modular inicialmente  establecidos por la Agencia Europea de Productividad (EPA) en 1956, y facilita  la estandarización de las unidades separables.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En definitiva, el objetivo fue establecer una malla reticular flexible que regulara las dimensiones finales tanto de la estructura de Soporte como las unidades separables, creando así un sistema modular para la vivienda que permita producir un repertorio limitado y fabricado en serie de elementos interiores no portantes (equipamiento para baños y cocina, particiones y carpinteria interiores, armarios etc…), que cada usuario puede combinar según diversas opciones reflejando su voluntad y necesidades, y que permite crear un sistema ligero e intercambiable de separaciones sobre el sistema infraestructural básico.

La coordinación modular y la industrialización abierta.

Los principios para la coordinación modular planteados por el SAR, podrían permitir mediante la combinación inteligente de esta serie estandarizada y versátil de elementos, crear una gran variedad de configuraciones, diversas entre si, con una gran economía de medios. La construcción de sistemas complejos a partir de la combinación simple de unas pocas piezas básicas  ya garantiza por sí misma dos objetivos principales de los procesos de industrialización; el ahorro de tiempo y la reducción de residuos.

Del mismo modo, la estandarización flexible posibilitaría, potencialmente,  que cada uno de estos componentes pudieran ser producidos por empresas distintas, creando un sistema integral formado mayoritariamente a base de elementos de diversas procedencias. De esta forma, la industria pondría al servicio  del usuario un catálogo  de soluciones a distintos niveles (gamas) de prestaciones, calidades y precios ofertadas para cada uno de estos componentes estandarizados, que serían susceptibles de ser colocados en diferentes edificios, y que podrían remplazarse por otros que realicen la misma función, pudiendo ser reciclados y reutilizados posteriormente en otros escenarios.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El caso de las cocinas como precedente.

El ejemplo más claro de producto complejo e industrializado que ya se ha adentrado en el ámbito doméstico, permitiendo la posibilidad de elección para el usuario son las cocinas.  Hasta hace no  tanto tiempo las cocinas eran construidas como una parte integral de la vivienda, no independiente al resto de sus componentes. En la actualidad ningún promotor en España  se planteará instalarlas previamente a la ocupación del habitante y esperará que sea el propio usuario el que la compre y personalice en contacto directo con el suministrador o fabricante.

Esto es posible porque la cocina es en sí mismo un conjunto de subsistemas autónomos. Además de los espacios de almacenaje, incluye una mesa de trabajo, fregadero, placas de cocinado, horno, lavavajillas, frigorífico, congelador, sistema de extracción de humo y toda una red de instalaciones que da servicio a cada uno de estos subsistemas para su adecuado funcionamiento.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hoy en día en un proyecto para una cocina el arquitecto habrá proyectado su sistema básico, estableciendo unos criterios generales de diseño y una coordinación dimensional que permita integrar posteriormente cada uno estos subsistemas de forma independiente. Sin embargo cada uno de sus componentes serán diseñados y producidos por fabricantes que no pertenecen al sistema cocina y  que no necesariamente se conocen entre sí.

Los almacenes de bricolaje nos muestran como muchos de estos sistemas y productos han entrado ya en relación directa con el habitante. Hoy en día es posible seleccionar cada una de las partes que forman una cocina y montarlas por cuenta propia. Algunas empresas como IKEA ya incluyen en su página web un software que nos permite diseñar y personalizar esta parte de nuestras viviendas, facilitándonos la elección de su tamaño, distribución y composición a partir del catálogo de productos ofertados por la propia empresa.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En el contexto de una sociedad dominada por importantes cambios tecnológicos, en la que los medios y avances  que pone a nuestra disposición la industria mejoran a un ritmo vertiginoso, traduciéndose  en nuevos y sofisticados productos formando parte de nuestra vida cotidiana, uno de los retos del sector de la edificación debe ser el de tratar de acercar los procesos de producción de la vivienda a estos procesos de producción contemporáneos.

Las investigaciones del SAR, por su propuesta para crear una herramienta que permita coordinar el diseño y la producción industrial desde las primeras etapas de gestión del proyecto, incorporando a fabricantes y futuros usuarios como participantes activos del mismo, constituyen un aporte de total vigencia en este sentido.

El antecedente de las cocina sirve como ejemplo ilustrativo de sus planteamientos y posibilidades. La separación de su proceso de producción en dos fases y la creación de este sistema infraestructural básico descrito, ha facilitado la relación directa entre usuario y fabricante (producto), abriendo  de esta forma las puertas al potencial de la producción abierta industrializada.

Notas.

  1. La metodología planteada por el SAR para el diseño de Soportes, ha sido extendida gracias a la edición ininterrumpida de la revista Open House international, y una cantidad significativa de proyectos realizados desde los años 70 en los países europeos industrializados. Entre ellos cabe destacar; el complejo residencial Wohnanlage Genter Strasse de Otto Steidle (Munich-1972), el proyecto Wohnen Morgen de Joseph Weber (Austria-1972) o  la facultad de Medicina en la Universidad de Lovaina de Lucien Kroll (1976).Del mismo modo sus planteamientos han sido fundamentales –en mayor o menor medida- para el desarrollo de diversas investigaciones y proyectos experimentales realizados posteriormente, como las viviendas Diagoon de Herman Hertzberger (Delft 1978), el complejo Okohaus de Frei Otto y Herman Kendell (Berlin-1988),  el conjunto Next 21 (Osaka 1994), el proyecto Casa Barcelona dirigido por Ignacio Paricio(2001), las viviendas sociales en Mulhouse de Lacaton y Vasal los Solids (Mulhouse 2005) o los Solids (Amsterdam 2010).
  2. Para profundizar en la metodología planteada por el SAR se recomienda la lectura de los libros; Housing for the millions. Habraken and the SAR 1965-2000 (Vos, Martijn , Koos, Bosma y Van hoogastraten, Dorine. NAI Publishers, 2000),  y Variations. The systematic design of Supports. (Habraken, N. John,Boekholt J.T., Thyssen A.P.,Dinjens, P.J.M. Cambridge: MIT Press, 1976).

Referencias y fuentes.

Entrevista a Nicholas John Habraken. Apeldoorn (Holanda). 14-12-2010 http://israelnagore.wordpress.com/2012/01/02/entrevista-con-john-habraken-apeldoorn-holanda14-12-2010/

Habraken, N. John. Open Building as a condition for industrial construction. Proceedings

ISARC 2003, 20th. International Symposium on Automation and Robotics in Construction.

Eindhoven The Netherlands.

Maña y Reixag, Fructuos. Proyectar la arquitectura desde la coordinación dimensional. Barcelona: ITEC, 2004.

Mignucci, Andres  y Habraken, N. John. Soportes: vivienda y ciudad. IAT Editorial on line, Julio 2010.

Reyes, José Miguel. Manufacturing the open house.15 Architecturally Rich and Flexible

Proposals. Madrid: EMVS, 2009.

Reyes, José Miguel.4 juegos 4 Avatares. Madrid, 2010.

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2 comentarios a “LAS INVESTIGACIONES DEL SAR. INDUSTRIALIZACION ABIERTA Y VIVIENDA”

  1. karmele dice:

    Es muy interesante, pero mientras no sea una vivienda por “encargo”- que tb se pueden solicitar en viviendas de nueva construcción-, lo cierto es que al realizar el proyecto los arquitectos ya presuponen cómo se ocuparán los espacios y obligan, de alguna manera, a situar una mesilla cerca de un punto de luz o que la toma de agua te indique que debes de colocar cerca una lavadora. No lo veo.

  2. Israel dice:

    Hola Karmele, gracias por tu aporte.

    Estoy de acuerdo contigo en que desde el punto de vista de una posible puesta en práctica, hay un salto importante entre la metodología explicada y la realidad de la situación del momento –al menos en España-, en la que las viviendas son entregadas –salvo casos puntuales- como un producto acabado ajeno a las necesidades del usuario, que no puede ejercer ningún tipo de control o decisión sobre su entorno habitable.

    Evidentemente para que propuestas de este tipo se lleven adelante es necesario un reajuste del sistema de producción de la vivienda, tanto a nivel de gestión y organización del proceso como a nivel legislativo, que permita la diferenciación de estas dos fases comentadas, con un mayor protagonismo del usuario en el proceso. Un procedimiento por otro lado ya asumido desde hace tiempo por otras tipologías edificatorias como los centros comerciales o las oficinas.

    Entiendo que este tipo de planteamientos puedan parecer algo lejanos, pero creer en ellos me parece la única alternativa que tenemos. La otra opción es aceptar que la forma actual de producir la vivienda es la correcta.

    Un saludo y gracias otra vez por tu aporte.

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