En un reciente encuentro en el colegio de Arquitectos de Galicia, llevado a cabo los días 21 y 22 de junio en Vigo, y a la sombra de un numeroso grupo de trabajo denominado “Laboratorio de ideas”, se ha planteado una cuestión de fondo, que no deja de ser sintomática del estado en que se encuentran hoy los profesionales de la arquitectura en España: “¿tiene futuro el arquitecto?”(1) .
Si ya la pregunta contiene una peligrosa dosis de desesperanza, es igualmente una clara muestra de autocrítica. Ésto, que para muchos puede ser considerado contraproducente, para otros, puede suponer el comienzo de una reformulación más sana de las conexiones de la arquitectura con la sociedad.
Lo cierto es que no deja de tener interés hacerla, aun a pesar del momento de su planteamiento, tal vez porque incluso abre la puerta a la peligrosa posibilidad de responder.
Si bien en época de crisis la recomendación jesuítica no inducía a las mudanzas, lo cierto es que una gran parte de los profesionales se ven obligados a ellas. Y a países cada vez más lejanos. Eso parece motivo suficiente para plantearse su papel hasta el momento.
Ante la pregunta sobre si el arquitecto tiene futuro, creo solo puede responderse afirmativamente, eso si, y hoy por hoy, solo desde la óptica de la propia esencia de la arquitectura como disciplina. Y solo cabe hacerlo así, no porque los arquitectos en su totalidad sean absolutamente optimistas o sean capaces de respuestas unísonas, -que quizás no lo sean-, sino por su específico campo de trabajo.
La arquitectura es una disciplina de futuro, y lo es por antonomasia. Como oficio ligado a la actividad de proyectar, trabaja y desarrolla su tarea en un lugar y en un tiempo aun inexistente. El acto de proyectar supone proyectar-se hacia delante en el tiempo y en el espacio, para anticipar cuestiones, problemáticas y oportunidades de lo propuesto en relación a un estado aun no-nato. Proyectar es imaginar el futuro. Esa es la verdadera especialidad del arquitecto y como tal tiene arraigada en su esencia el potencial creativo y técnico capaz de anticiparse a esas condiciones aun inexistentes.
Tal es así que atendiendo a los argumentos anteriores, no solo no cabe contestar que la arquitectura tiene futuro, sino que, específicamente, es la profesión del futuro, (eso si con permiso de la religión y de los adivinadores profesionales).
Desde esa óptica disciplinar las salidas profesionales inminentes seguramente estén enfocadas desde su capacidad para proyectar, extendidas a todos los campos donde puedan aportar valor. “El arquitecto es imprescindible incluso para trabajos que aun no existen”, dijo allí con una fórmula feliz Evelio Sánchez.
Cabría, igualmente y sin querer hacer una crónica de las interesantes jornadas de debate, hacer una reflexión en torno a las crisis de la figura del arquitecto a lo largo de la historia para poder mirar la situación actual con cierta serenidad. Basta mirar hacia atrás para ver como el sentido de la profesión se ha replanteado en ocasiones cuando los desequilibrios de oferta y demanda, o en cuanto a su forma de trabajo, variaban sustancialmente, y no siempre con consecuencias negativas para la arquitectura. Es más, ha sido precisamente en las épocas más adversas para la supervivencia de los arquitectos cuando mayores éxitos ha cosechado la propia arquitectura.
Desde el Renacimiento, donde se plantea un cambio de modelo de la profesión y su independencia gremial, los cambios no han dejado de sucederse y curiosamente esto se ha dado siempre en un contexto de crisis tanto económica, como técnica o social (2). De los vaivenes entre arquitectos y sociedad, la arquitectura parece haber recibido energías creativas extraordinarias. (Lo cual puede suponer solo un triste consuelo para muchos profesionales que se encuentran sin posibilidad de ejercer no ya solo su profesión sino casi cualquier profesión.)
La situación del arquitecto en el mundo se encuentra en un desequilibrio prácticamente endémico. En muchos países la misma necesidad de la figura del arquitecto lleva años cuestionada. Hace no mucho, sin ir más lejos, un buen amigo, arquitecto chileno, contaba, con una mezcla de desesperación y sorpresa, que ante la publicación de una casa de campo realizada en su estudio, había recibido una llamada de un admirador en la que se lamentaba de que en la planta publicada no se incluyeran las medidas. Evidentemente, para poder copiarla.
Como puede imaginarse, contextos de este orden tienen como consecuencia un necesario trabajo previo en que el arquitecto debe mostrarse como necesario. O que imprime en el ejercicio profesional una labor didáctica que no puede verse ya con recelo. Sin embargo y con todo, la acuciante falta de trabajo no hace inminente por si mismo, un cambio de paradigma de su figura profesional. Tal vez el resultado de esta situación suponga una posibilidad de acercamiento de sociedad y arquitectura. O que la respuesta a aquella pregunta del principio comiencen a hacérsela fuera del propio círculo profesional y se vuelva una amenaza.
Mientras los arquitectos hemos estados inmersos en debates puramente “apolíneos” y “dionisiacos”, hay quien apuesta por pasar a categorías de otro orden. Como si fuese inevitable un tiempo de “apocalípticos” e “integrados” para mirar el futuro con otros ojos.
Santiago de Molina
arquitecto y docente hace convivir la divulgación y enseñanza de la arquitectura, el trabajo en su oficina y el blog Múltiples estrategias de arquitectura
NOTAS:
(1) O en su versión literal: “¿Qué aporta un arquitecto a la sociedad actual?”. Grupo numeroso y capaz, encabezado por Luciano Alfaya y que ha contado con el respaldo del COAG y sus representantes con una valentía y ejemplaridad admirable.
(2) KOSTOF, Spiro, The Architect, Chapters in the history of the profession, Oxford, University Press, New York,1977. ( existe una versión en castellano en la colección de arte cátedra).
Etiquetas: congreso, crisis, participación ciudadana







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26 de junio, 2012 a las 7:42
Tenemos dos problemas de base y ambos emanan de la Escuela:
1) que se fomente la competitividad entre nosotros en lugar de enseñarnos a trabajar en equipo ( y me descojono de los grupos de urbanismo)
2) que toda la carrera gire en torno a Proyectos, minusvalorando otros aspectos de la profesión, lo q ha producido q la sociedad perciba q un arquitecto solo sirve para hacer edificios.
O dejamos atrás el modelo de negocio del profesional liberal y empezamos a agruparnos en empresas, o acabaremos siendo igualmente empleados, pero en el exilio
27 de junio, 2012 a las 11:57
Hola Bocanof,
Apuntas dos cuestiones en las que coincido contigo. Aunque me gustaría matizar.
Por un lado el aprender a trabajar en equipo. Cuestión clave y que debería incentivarse, como bien dices, pero no solo en las escuelas. Aprender a trabajar sobre un proyecto que no sea propio para mejorarlo desde nuestra parcela de ocupación.
Por otro lado, desde mi punto de vista, no creo que sea perjudicial que la carrera gire en torno a Proyectos. Al revés. Lo que si que creo es que precisamente por eso debiera ser la asignatura donde se asumiese que es la que debe ser ejemplo de auténtica humildad integradora. O dicho de otro modo, debiera ser la más inclusiva de todas.
Solo entendiendo bien como funciona un proyecto, en cuanto a congruencia, puede añadirsele valor desde las estructuras o instalaciones, o incluso encontrar su razón de ser desde otras disciplinas.
Para bien o para mal, parece que el arquitecto se ocupa de proyectar. Sea una silla, una ciudad, una estructura, o su futuro, ¿no?…
27 de junio, 2012 a las 12:28
Hola Santiago:
Ciertamente, Proyectos debería ser la asignatura donde se coordinaran todas las demás. El problema es que eso no sucede porque Proyectos va por libre.
Por otra parte, la función de un arquitecto no puede limitarse al diseño. No sólo servimos para muchas más cosas, sino que muchos QUEREMOS dedicarnos a otras cosas y en la escuela, cuando son otros los que evalúan tu rendimiento y tu progreso, es muy molesta esa mentalidad monofocal. Es como lo que sentían antiguamente los zurdos, que les ataban la mano izquierda a la espalda, para que solo usaran la derecha.
Porque Proyectar esta muy bien, pero sin olvidar que un proyecto solo significa algo cuando alguien lo hace realidad, ¿no?
27 de junio, 2012 a las 14:47
En otros sitios he dicho, y repito aquí, que creo que gran parte de la confusión actual sobre la profesión proviene de lo que se enseña, y cómo, en las escuelas, y muy particularmente en la asignatura de Proyectos. No le son achacables, en cambio, otros problemas, como por ejemplo la falta de un corporativismo eficaz de cara a la sociedad, que es culpa exclusiva de los colegios profesionales.
Pienso, como Santi, que tiene sentido que el peso de los planes de estudios gire en torno a Proyectos, si se entiende como lo que de verdad debiera ser, que es una disciplina humilde integradora: en esa asignatura convergen, necesariamente, y simultánea o secuencialmente, los conocimientos de construcción, urbanismo, composición, etc.
Y la confusión tiene por causa principal, en mi opinión, una falta de calidad y ambición pedagógica de las plantillas de profesores en este tipo de departamentos; también una sorprendente falta de humildad, y de una relación complicada (por decirlo suavemente) con el ego. En proyectos no se debe de enseñar, ni juzgar, el qué, sino el cómo: igual que (de forma totalmente natural) en derecho se enseña “Derecho Procesal” (que habla sobre los procedimientos, no de sus causas ni sus consecuencias).
No falla la asignatura; falla el modelo de profesional que a través de ella se ha ido inculcando durante años. Gracias Santi otra vez por permitir este tipo de debates. Un abrazo, hasta pronto. Andrés
28 de junio, 2012 a las 9:10
[...] por Santiago de Molina — Martes, 26 de junio de 2012 (artículo original en La Ciudad Viva) [...]
28 de junio, 2012 a las 15:59
Aunque parezca que Proyectos va por libre, y aunque en muchas ocasiones vaya por libre a efectos docentes en muchas universidades, la realidad es que no “va” por libre.
Se bien que para que haya una imagen de integración debieran seguramente plantearse modificaciones en la docencia, pero la realidad es que ya se encarga la propia esencia de lo que significa el proyectar de integrar al resto de conocimientos.
O dicho de otro modo, al final es el propio proyecto el que integra, independientemente que lo hagan además sus profesores, los alumnos, las escuelas o los ejercicios. Ahí está la médula del asunto.
Dicho esto el mejor resumen de esto lo acaba de hacer Andrés, “no falla la asignatura; falla el modelo profesional que a través de ella se ha ido inculcando”.
Gracias a ambos!!
Saludos
17 de agosto, 2012 a las 17:04
Jefe de grupo: Judith Zulueta Lozada
Facultad: Arquitectura, Urbanismo y Artes
Universidad Privada Antenor Orrego -Trujillo-Perú dice:
Bien empezamos por observar y analizar a fondo la realidad de la demanda laboral que en si enfrentan los arquitectos y futuros arquitectos. Como ya se tiene por entendido desde el artículo anterior, esto ocurre debido a que las relaciones entre el arquitecto y la sociedad se derrumban cada día más de lo que se cree.
Primero por que, si bien es cierto la sociedad es el cliente del arquitecto y para la sociedad ´´el arquitecto sirve a la arquitectura mas no a la sociedad ´´ ,basándose así en ser menospreciados, al no tener la autoridad ni oportunidad para también poder expresar sus necesidades, ideas y expectativas ejemplo: un arquitecto siempre empieza un proyecto diciendo, mi idea es…´´ y muy aparte de ello por pagar costos muy elevados al cual la sociedad media y alta probablemente estén dispuestos a pagarlo. En cambio en la sociedad baja al no tener recursos suficientes optan por lo más simple y económico. Muchas, veces el arquitecto olvida que su principal objetivo es dejar satisfecho al cliente.
Segundo por que la sociedad no esta dispuesta a reconocer que los únicos que poseen la capacidad para poder transformar un espacio cualquiera en una ciudad fascinante, atreves de la imaginación y la creatividad donde se pueda vivir mejor solo son los ARQUITECTOS.
Ahora nos encontramos frente a la pregunta ¿si el arquitecto tiene futuro?, pues si hablamos de arquitectura es algo que se encuentra ligado a realizar tareas que no existen, es decir enfocarse hacia el futuro. El problema esta basado en que nos encontramos con una sociedad DESORIENTADA, con arquitectos EGOCENTRICOS, lo que para muchos es un triste consuelo de perder muchas posibilidades como: No ejercer su profesión para la cual se encuentran capacitados, migrar a otros países donde si exista futuro.
Ante esta triste realidad, como futuros arquitectos sentimos la responsabilidad de tener una participación gremial y activa. En nuestra calidad de arquitectos jóvenes ,estamos dispuestos a asumir el desafío para orientar a la sociedad , para que todo esto no se vuelva una amenaza, por estas razones proponemos una SOCIEDAD(mas comprometida),un ARQUITECTO(mas apto a las necesidades sociales).y entonces así poder decir ‘ÉL ARQUITECTO TIENE FUTURO Y ES EL FUTURO DE LA SOCIEDAD´´.
20 de agosto, 2012 a las 15:42
Vivimos en un mundo en que cada día se actualizan las cosas, los gustos, detalles y en la que cabe agregar que también se vive una crisis, en que todos competimos por trabajo o objetivo, es por ello que en la actualidad existen personas que creen que la labor de un arquitecto es tan fácil, como para poder copiar nuestros trabajos o querer realizar nuestras actividades. Es una situación difícil en la cual pone en duda nuestra capacidad; es por ello que no solo las personas deben saber que nosotros realizamos planos, sino que también el arquitecto es una persona imaginaria capaz de crear, que se involucra con su medio, que es un trabajo de muchas generaciones y que ha sabido adaptarse al tiempo y al gusto del cliente, en pocas palabras es un trabajo es un trabajo creativo, innovador, inédito.
Además nosotros como arquitectos estamos en constante capacitación , con proyectos innovadores y diseños de nueva generación .Lo contrario a otros trabajadores que quieren igualarnos en este trabajo de arquitecto .
Saludos Santiago un abrazo.
20 de agosto, 2012 a las 15:44
Vivimos en un mundo en que cada día se actualizan las cosas, los gustos, detalles y en la que cabe agregar que también se vive una crisis, en que todos competimos por trabajo o objetivo, es por ello que en la actualidad existen personas que creen que la labor de un arquitecto es tan fácil, como para poder copiar nuestros trabajos o querer realizar nuestras actividades. Es una situación difícil en la cual pone en duda nuestra capacidad; es por ello que no solo las personas deben saber que nosotros realizamos planos, sino que también el arquitecto es una persona imaginaria capaz de crear, que se involucra con su medio, que es un trabajo de muchas generaciones y que ha sabido adaptarse al tiempo y al gusto del cliente, en pocas palabras es un trabajo es un trabajo creativo, innovador, inédito.
Además nosotros como arquitectos estamos en constante capacitación , con proyectos innovadores y diseños de nueva generación .Lo contrario a otros trabajadores que quieren igualarnos en este trabajo de arquitecto .
Saludos Santiago.
23 de agosto, 2012 a las 2:10
El distanciamiento entre la arquitectura y la sociedad es un tema de debate continuo que se debe principalmente a la falta de entendimiento y conocimiento que se tiene el uno sobre el otro.
La labor del arquitecto es el de mantener una fuente de comunicación y entendimiento continuo comprendiendo que la arquitectura es un reflejo de la sociedad misma. Por lo tanto su desarrollo debe ser un acto de servicio para con la sociedad. Se debe trabajar en un proceso de cambio donde la sociedad y el arquitecto permitan que cada uno cumplan un rol de influencia y colaboración positiva, éste sería un verdadero puente entre arquitectura y sociedad.
Así mismo, según lo expuesto por Santiago Molina es su escrito “Incertidumbres y Futuro del Arquitecto” se puede sostener que la arquitectura es la profesión del futuro debido a que se proyecta en condiciones aún inexistentes, adaptándose y sobreviviendo a los cambios. Desarrollando y manteniendo el potencial creativo, complementándolo con los conocimientos adquiridos aplicándolos en conjunto al desarrollo de la misma.
23 de agosto, 2012 a las 2:27
Aunque se diga mucho que el arquitecto tiene futuro, al no interrelacionarse con la sociedad este no puede surgir obligándonos a buscar nuevas oportunidades y terminando por llevar el talento propio a otros países; pese a que la labor esencial del arquitecto para con la colectividad es contribuir en gran medida con el desarrollo socio – cultural.
La profesión como tal se encuentra en un desbalance laboral; aun que el potencial desarrollado a lo largo de toda la formación académica permite la evolucionar de aptitudes necesarias acorde a las necesidades sociales, la labor del arquitecto resulta siendo prescindible en muchos casos debido a los altos costos que sus servicios implican, llevando al usuario a optar por una inversión menor sin importar los resultados.
En cuanto a lo referido por Molina en el presente blog: “La situación del arquitecto en el mundo se encuentra en un desequilibrio prácticamente endémico”, contrasta muy a menudo con la realidad del arquitecto en nuestro país; el poco uso de la capacidad creadora es el “talón de Aquiles” de un gran número de estos expertos que el lugar de tomar como una referencia aquellos proyectos ya finalizados, terminan siguiendo los mismos patrones sin dar lugar a la innovación y a una posible mejora. Situaciones como esta perjudican nuestro desempeño en el campo laboral debido a que la sociedad nos tiene en el concepto de “menos por más”, por lo que se cree que engordar las cuentas bancarias es fundamental sin tener en cuenta de que se brindar tan poco, cuando el “más por menos” debería primar, permitiéndonos dar el máximo de prestación con el menor uso de recursos.
25 de agosto, 2012 a las 23:10
Proyectarse hacia el futuro es la verdadera especialidad del Arquitecto, al trabajar para y con la sociedad, debe ser consciente de sus deberes que tiene con las partes de ella y con las que se relaciona. La practica profesional de la arquitectura o la vida profesional de un arquitecto, debe estar regida por una estrategia. Debemos también mirar dentro de nosotros: qué es lo que hacemos bien, que podemos hacer mejor, que debemos dejar de hacer, etc. Debemos entender cual es la naturaleza de: los servicios profesionales que dispensamos y del objeto sobre el que realizamos nuestro trabajo, el producto final.
El Profesional-Arquitecto está llamado a asumir cargos de responsabilidad técnica y social en instituciones y grupos que inciden en la transformación del espacio público y privado y su equipamiento. Sea en empresas nacionales y/o extranjeras, en instituciones públicas y privadas, en el ámbito académico y, desde luego, en su labor profesional individual. Además, se caracteriza por su capacidad de liderazgo e inspiración, por su calidad humana y por su compromiso social.
El arquitecto es un profesional que no solo trabaja o presta un servicio para su cliente sino para la sociedad. El proyecto del arquitecto, a diferencia de otras profesiones es que más cambio puede producir en la sociedad o en una comunidad determinada.
Los proyectos de arquitectura a menudo están relacionados con el progreso, la cultura, la evolución y el paso del tiempo. El cliente de un arquitecto pocas veces hace un uso privado y único de una construcción que no afecte a quienes rodea.
Por otra parte, la preocupación que aqueja a los futuros arquitectos, es el desafecto que existe entre la arquitectura y la sociedad, porque no se muestra interés en acortar distancia con la sociedad. Un arquitecto debería tener mas comunicación con la sociedad y así poder resolver los problemas cotidianos, no es correcto que tengan posición única, deberían dar a la sociedad el lugar que les corresponde.
La distancia que separa a los arquitectos de la sociedad es una preocupación especialmente porque esta es CLIENTE.
La arquitectura es un acto de servicio y lo que nos compete es buscar la participación de la sociedad para poder mejorar las carencias que tiene consigo nuestra ciudadanía.
Debemos prepararnos mejora trabajar en ello, para poder acercarnos más a la sociedad, dejar de lado el egocentrismo y dar paso a una mejor relación, ya que nos conllevará a mejorar mas los status de vida, garantizando trabajos de calidad al alcance de todos los ciudadanos.
Creemos que el mejor camino que nos facilitará lograr unir esos lazos de integridad es la enseñanza que recibiremos de nuestros docentes, así cambiar un mejor modelo profesional y ser unos futuros arquitectos integrados y comprometidos para y con la sociedad.
28 de agosto, 2012 a las 18:56
desde mi punto de vista, no creo que sea perjudicial que la carrera gire en torno a Proyectos.. Lo que si que creo es que precisamente por eso debiera ser la asignatura donde se asumiese que es la que debe ser ejemplo de auténtica humildad integradora. Cero dicho de otro modo, debiera ser la más inclusiva de todas
29 de agosto, 2012 a las 6:06
La función de un arquitecto no puede limitarse al diseño. No sólo servimos para muchas más cosas, sino que muchos queremos dedicarnos a otras cosas y en la escuela, cuando son otros los que evalúan tu rendimiento y tu progreso, es muy molesta esa mentalidad monofocal. Y QUE LA FUNCION DE LOS PLANES DE ESTUDIO GIREN COMO PROYECTOS
14 de septiembre, 2012 a las 22:41
Quisiera apuntar que en otros países donde el arquitecto perdió muchas competencias que en España nos empeñamos en mantener, lejos de suponer una debacle, los arquitectos se han convertido en técnicos que coordinan a todo un equipo de profesionales (con quienes colabora en lugar de luchar) manteniendo una visión global, centrándose en construir proyectos coherentes y de calidad. No me parece precisamente poco.
8 de octubre, 2012 a las 10:11
Judith, Francisco Javier, Juan Manuel, Silvia, Jenifer, Jaime y Victor,
Muchas gracias a todos por vuestra rica aportación.
El debate está abierto. Tanto como el futuro del arquitecto.
Un saludo y gracias de nuevo a todos por el interesante debate
10 de octubre, 2012 a las 21:24
Hablamos del futuro del arquitecto y si lo tiene , y la respuesta sin dudar es positiva, ya que es la profesión del futuro porque el arquitecto se encarga de proyectar que es imaginarel futuro. La arquitectura y la sociedad deben ser complementarias,ya que una sin la otra no pueden cumplir su propia función . El arquitecto es muy importante en la sociedad ta que el se encarga de crear , proyectarse, trabajar y desarrollad su tarea en un lugar y tiempo que aun no existe. Hace parecer al arquitecto como alguien mágico porque creamos obras hermosas y a la vez funcionales. Por eso el arquitecto es imprescindible incluso para trabajos aun no existentes, los cuales serán creados para la sociedad y para el uso de ellas. La sociedad requiere de la arquitectura para proyectarse también como modelo y futuro de una sociedad por ello el arquitecto debe mostrarse como necesario y que no sea visto como diseñador de edificios solamente.. Porque debemos demostrar a la sociedad que tenemos mucho mas potencial de lo que se imaginan y que no solo hacemos eso sino que realizamos muchos proyectos importantes y que sobresalimos mas en epocas mas adversas y que los arquitectos somo unidos y sabemos trabajar y crear en equipo. Y como dice Andrés no falla la asignatura,falla el modelo profesional que a través de ella se ha ido inculcando. Saludos
10 de octubre, 2012 a las 21:27
Hablamos del futuro del arquitecto y si lo tiene , y la respuesta sin dudar es positiva, ya que es la profesión del futuro porque el arquitecto se encarga de proyectar que es imaginarel futuro. La arquitectura y la sociedad deben ser complementarias,ya que una sin la otra no pueden cumplir su propia función . El arquitecto es muy importante en la sociedad ta que el se encarga de crear , proyectarse, trabajar y desarrollad su tarea en un lugar y tiempo que aun no existe. Hace parecer al arquitecto como alguien mágico porque creamos obras hermosas y a la vez funcionales. Por eso el arquitecto es imprescindible incluso para trabajos aun no existentes, los cuales serán creados para la sociedad y para el uso de ellas. La sociedad requiere de la arquitectura para proyectarse también como modelo y futuro de una sociedad por ello el arquitecto debe mostrarse como necesario y que no sea visto como diseñador de edificios solamente.. Porque debemos demostrar a la sociedad que tenemos mucho mas potencial de lo que se imaginan y que no solo hacemos eso sino que realizamos muchos proyectos importantes y que sobresalimos mas en epocas mas adversas y que los arquitectos somo unidos y sabemos trabajar y crear en equipo. Y como dice Andrés no falla la asignatura,falla el modelo profesional que a través de ella se ha ido inculcando. Saludos
4 de abril, 2013 a las 5:15
Al leer este artículo solo con el titulo se me viene a la mente que futuro que futuro me espera y si en realidad un arquitecto es tan importante como un doctor, ya que ellos son tan imprescindibles par el funcionamiento de los humanos. Y los arquitectos son imprescindibles para todas las obras arquitectónicas donde los seres humanos habitan. Si nos damos cuenta la arquitectura no es nada sin la sociedad, ya que en base a como piensa o actúa la sociedad, el arquitecto tiene que crear proyectos que se adecuen a los habitante de un lugar determinado. Hay una frase que me llamo mucho la atención: “El arquitecto es imprescindible incluso para trabajos que aún no existen”, con esto se deja en claro que los arquitectos se encargan de crear, diseñar, proyectar, trabajar e desarrollar proyectos en un lugar y tiempo aun no existentes. Este artículo me hizo reflexionar y me ayudo a darme cuenta de que tan importante es un arquitecto para la sociedad y de que también tiene un buen futuro por delante si es que este se lo propone.
18 de abril, 2013 a las 4:33
Hoy en día podemos ver que la arquitectura y la sociedad están separadas esto se debe a que la arquitectura se basa en la modernidad de las construcciones sin tomar las necesidades de la sociedad. Para poder unirlas debe el arquitecto tomar en cuenta opiniones e ideas de esta ,debido que la arquitectura es para a sociedad. El arquitecto es parte primordial de una cuidad, se encarga de la evolución , progreso y modernidad de los espacios , muchos pueden decir que el arquitecto no tiene futuro , pero están equivocados , el arquitecto se encarga del cuidado del patrimonio cultural y a la creación de nuevas edificaciones que permitirá la evolución de los lugares que a lo largo del tiempo , esas edificaciones tendrán un historia , esto se debe que el arquitecto se encargara de diseñar y construir nuevas infraestructuras , plasmándolas en sus maquetas de trabajo , donde va necesitar de un espacio de concentración , debido a que con estos dos factores puede logar el cambio de un cuidad .
18 de abril, 2013 a las 5:26
En el artículo pude leer que el arquitecto tiene futuro, pero aun así dependemos de la sociedad para poder progresar. Pero se han preguntado ¿qué pasaría si esta relación se ve interrumpida? Pues yo pienso que nos llevaría a tomar otros países. A la larga nos daremos cuenta que la sociedad influye mucho en la arquitectura, se podría decir que la arquitectura existe para la sociedad. También se rescata algunos puntos importantes de otros blogs, como por ejemplo el blog “A quién le interesa la arquitectura (salvo a los arquitectos)”, destaca que en algunos casos lo que hace falta es interés de la persona común y corriente en la arquitectura, y su ignorancia se basa a la falta de interés en su entorno; de otro blog llamado “Tendiendo puentes entre arquitectura y sociedad” también se rescata que prácticamente ha habido un “divorcio” entre arquitectura y sociedad, y que aun ahora no hay un verdadero entendimiento entre los arquitectos y la sociedad; otro que también nos informa de esto es el blog “¿Para quién es la arquitectura?”, trata sobre que entre la arquitectura y la sociedad no existe un buen equilibrio, y que dependemos de la sociedad y que deberíamos buscar maneras de proyectar nuestros diseños a favor de lo que busca la sociedad, puesto que es a esta a la cual van nuestros proyectos. Como nos podemos dar cuenta, todos estos blog tienen un mismo tema central, “La relación entre arquitectura y la Sociedad” y estos blog nos influyen a poder saber qué hacer para poder satisfacer a la sociedad.
20 de abril, 2013 a las 3:39
bueno como ya todos sabemos la carrera de arquitectura esta muy cuestionada lo cual nos lleva a un replanteamiento de dicha profesión, al imaginarnos el futuro no tan lejano nos vemos rodeados de grandes ciudades conformadas por una nueva generación de viviendas hechas para satisfacer todas y cada una nuestra necesidades y para ello necesitamos de la ayuda de un arquitecto es por eso que decimos que la arquitectura es la profes ion del futuro ya que los arquitectos estamos capacitados para crear e innovar . en antiguas épocas se consideraban a los arquitectos como los elegidos de dios por su increíble forma de crear templos completamente extravagantes para adorar al señor , ademas la arquitectura es una profesión que no cualquiera puede llevar a cabo ya que se necesita una gran destreza para imaginar espacios, formas y poder expresarse gráficamente . En pocas palabras podemos decir que nuestro dios es un gran arquitecto por su increíble creación hecha con y para nosotros.
28 de abril, 2013 a las 22:19
La Arquitectura es una disciplina del futuro que innova soluciones para el requerimiento de la sociedad basada en cambios culturales y ambientales. Esta disciplina se caracteriza por no ser estática sino que se encuentra en continuo movimiento proyectando e innovando cosas nuevas en beneficio de la sociedad; sin embargo vemos que la sociedad hoy en día no le toma la debida importancia que requiere la Arquitectura a pesar que hacemos uso de ella cada día realizando nuestras actividades diarias,Nosotros somos los principales encargados de mantener una buena relación entre la Arquitectura y la Sociedad puesto que una no existe sin la otra. Giancarlo De Carlo nos dice: “No se trata de proyectar PARA los habitantes sino CON ellos”