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Buenas intenciones

por Brijuni — Martes, 16 de junio de 2009

Las Ciudades Incompletas #2.

A vueltas como estamos siempre bombardeados con rankings y parametrizaciones de dónde se vive mejor y en función de qué, el debate en nuestro país vuela de Madrid a Barcelona, pasa por Zaragoza, Valencia o Bilbao, alcanza Sevilla o directamente estalla en una liga más vertical en la que juegan nuestros pueblos contra las capitales de provincias con la manida calidad de vida en boca de todos a todas horas. A veces, un viajero inteligente viene a decirnos lo que no queremos saber de las ciudades donde vivimos, señalando las virtudes y defectos de la capital y la ciudad condal, la una envuelta en una obra eterna que la somete a pertinaz y constante observación por parte de sus habitantes, la otra tan pagada de sí misma que ha olvidado su reciente conversión en ciudad low cost destino de erasmus, spring breakers, turistas, modernos, jóvenes y artistas, mercaderes, comerciantes y visitantes de alguna de sus cientos de ferias y festivales.

Al norte de nuestra península, Europa reparte sus brotes verdes entre Estocolmo, que será la capital verde europea en 2019 y  Hamburgo, con idéntico galardón un año después. Resulta divertido -sino grotesco o descorazonador directamente- que Murcia o Valencia se presentaran como candidatas -obviamente luego no estuvieron entre las ocho finalistas. Quizá Pamplona y Vitoria tenían bastantes más motivos, no tanto Zaragoza, y desconocemos si Sabadell. Por suerte Madrid andaba ocupada con la carrera olímpica y olvidó presentarse de tal forma que evitó a sus habitantes el bochorno de volver a defender las verdes cualidades de su metrópoli que como sabemos se basan en una concejal de medioambiente cuyo único mérito, además de ser la señora del ex-presidente del gobierno es disimular con gracia entre los árboles los medidores de polución en los dos pulmones urbanos -el Retiro y la Casa de Campo- y un tráfico infernal sólo aliviado por la futura desaparición de las series históricas de contaminación por obra y gracia de la persona antes citada, una calle 30 que quiso ser gran circunvalación y cambió de nombre dejando perpleja a la Unión Europea, que quiso sancionarla, y alguna otra fruslería como la ausencia casi total de red de carriles bici en el interior de la ciudad.

La diferencia con las ciudades verdes salta a simple vista. Mientras unas crecen a costa de consumir suelo, las otras lo hacen del lado de sus árboles y lagos, integrando el medio urbano en lo rural o natural -que estaba antes, que estuvo siempre- reclamando para sí situaciones intermedias como el rurban (rural + urbano). Algo de ello hay también en la Sociópolis valenciana cuyos huertos urbanos recuperan las antiguas acequias y zonas agrarias para integrarlas en un conjunto de viviendas sociales que proyectan conocidos arquitectos internacionales. Lamentablemente su construcción avanza muy despacio y algunos de los proyectos quizá no han entendido aquello de que ecologizar no es verdear.

Al otro lado del Atlántico ciudades como Portland hace tiempo que apostaron por el smart growth (crecimiento inteligente) lo cual implica relegar al automóvil en su papel como actor urbano principal para primar un modo de vida conocido como slow movement que se complementa con manifestaciones de velocidad lenta y distancias cortas en torno a la comida como slow food, lo cual no implica que retrocedamos sobre nuestros pasos y volvamos a vivir en aldeas y comunidades autosuficientes, ni siquiera que debamos perseguir el sueño de Disney en comunidades como Celebration, sino simplemente reflexionar sobre los dulces conceptos del new urbanism y entender que desde lo melancólico o ñoño como posturas radicales, pueden surgir formas de habitar respetuosas y necesarias si no queremos sucumbir a la Macdonalización y la Disneylandificación de nuestro tiempo y nuestro espacio.

Más allá de nuestras fronteras, años después de entender que las bicicletas no son sólo para el verano sino que son un medio de transporte más, el debate ha girado hacia nuevas cuestiones como la de evitar accidentes por la segregación de los espacios de circulación. Así, las comunidades en las que shared space (espacio compartido) trata de abrirse paso, no discriminan los vehículos en calzadas diferentes, sino que buscan la convivencia libre y respetuosa, incluso con los peatones, en una sola vía de uso múltiple en la que los miedos y las distancias se retan frente a las conciencias, dejando así por resolver la cuestión de si la ciudad, tal como la conocemos en el siglo XXI, es un lugar que el hombre puede llegar a controlar en favor de una sociedad inquieta y múltiple, o simplemente sigue siendo el escenario actual de nuestra velocidad y avaricia, disfrazando de ser urbano nuestro yo depredador.

Texto: Brijuni Arquitectos (Beatriz Villanueva Cajide y Francisco Javier Casas Cobo).

*Imagen perteneciente a la serie Las Ciudades Incompletas, de Raúl Lázaro.

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20 comentarios a “Buenas intenciones”

  1. La Ciudad Viva dice:

    Buenas Intenciones, nuevo post en el blog de La Ciudad Viva http://tr.im/oDZp

  2. citilab dice:

    RT @laciudadviva: Buenas Intenciones, nuevo post en el blog de La Ciudad Viva http://tr.im/oDZp

  3. ecosistema dice:

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  4. likand dice:

    Me s dificil saber que shared space no puede ser algo facil para el mundo global si todas las personas hacen un esfuerzo. Estockolmo es una gran ciudad y es buena para capital verde. saludos

  5. francisco dice:

    las ciudades y quienes las gobiernana son fiel reflejo de sus habitantes. madrid no es una excepción.¿que es menos “verde” que otras capitales europeas”? seguro. lo mismo de seguro que es muchísimos más verde que muchas otras en europa. no nos podemos comparar a las naciones centro y norte europeas en cuestiones de estándares medioambientales. creo que vamos con más de 30 años de retraso en ese sentido. Así es la sociedad española en la actualidad y así se comportantan sus gobernates de tanto de un color como del otro. Pero lo importante es hacia dónde vamos y creo que la dirección es la correcta. Madrid está dando pasos en dirección a ser una ciudad cada vez más “verde” ¿que queda mucho? pues claro, esos 30 años de retraso no se ganan de un día para otro. estoy convenciado que el madrid de dentro de 20 años será comparable es estádares ecológicos (y arquietectónicos) a las ahora capitales más avanzadas en ese sentido. Y si no es así es, sencillmente, porque sus ciudadanos no lo han querido, pero eso, no va a pasar.

  6. daniel ayala | cv dice:

    creo que francisco ha dado en la clave de este post al remarcar la cuestión de ¿hacia donde van nuestras ciudades? y en definitiva ¿cual es la ciudad que queremos?. Pienso que este debate esta muy por encima de cualquier otra cuestión centrada en la “tonalidad” mas o menos “verde” de nuestras ciudades.

    Paco y Bea nos presentan algunos modelos por el que estan apostando hoy las ciudades en su desarrollo (muy interesante el de portland), pero existen muchos otros, desde Houston y su modelo de ciudad difusa, el tan conocido modelo de Curitiba y su programa de desarrollo que va mucho más alla de su sistema de transporte o Adelaida que lleva a cabo un programa de desarrollo urbano que le permita atraer determinado sector ciudadano bautizado por Richard Florida como “clase creativa”.

    Las comparaciones entre ciudades son imposibles, lo que funciona en una no es trasladable a otra, ahora bien lo que si podemos determinar es el modelo que queremos. Por eso aprovecho para lanzar esta cuestion:

    ¿cual es la ciudad que queremos?

  7. Laguna dice:

    Me parece muy interesante vuestra visión global de las ciudades y me encantaría que en España se pasara de las “buenas intenciones” a los hechos y pudiéramos equipararnos a ciudades europeas que algunos admiramos en ciertos momentos por muy diversas aspectos, aunque también muchas son criticables. No intentemos vender que en Europa todo se hace bien y aquí todo mal, no señores, no es cierto. Como he leído anteriormente en el interesante comentario de Francisco, nuestro retraso y incluso diría que nuestra climatología, nos impide ser comparables con otras ciudades europeas.
    Particularmente creo que las “buenas intenciones” en época de crisis como la actual, se olvidan, ya que desgraciadamente lo que a veces es más ecológico o sostenible, también suele ser más caro o menos beneficioso. Intentemos meditar este punto y poner todo nuestro esfuerzo por cambiar esto.
    Para finalizar tengo una cosa que decir a los corresponsales: Villanueva y Casas, me habéis desencantado en este articulo al hablar de política y concretar de esa manera en una persona, solo espero que intentéis politizar lo menos posible en vuestros próximos artículos, ya que en todos los lados se cuecen habas, sea el signo político que sea…pero no continuaré por aquí que el moderador del blog se enfada y vuelve la censura al blog.
    Laguna

  8. Brijuni dice:

    Cuanto más leo el blog menos entiendo algunos comentarios, lo que me lleva a pensar que se ha malinterpretado el sentido del mismo. lo que intentamos exponer son algunas iniciativas que se han llevado a cabo en ciudades concretas y que nos parece que van en la dirección correcta. Lo comparamos con Madrid porque es la ciudad en que vivimos, con lo que es muy inmediato, pero en ningún momento se dice que “en Europa todo se hace bien y aquí todo mal”… de hecho, aunque no es el caso de Madrid, hay iniciativas en otras ciudades de España que nos dan un poquito de esperanza, tal es el caso de Bilbao [que se ha convertido en ciudad modelo de las norteñas para planificaciones o remodelaciones futuras por combinar belleza y sostenibilidad de una manera muy sencilla] o de pequeñas cosas que se están haciendo en Barcelona [tranvía en nuevos barrios, carril bici para que los barceloneses sustituyan el coche por este más ecológico medio de transporte], sistemas de alquiler de bici en Santiago de Compostela [ciudad muy lluviosa y con cuestas para quien todavía crea que las bicis sólo se pueden usar en Sevilla, donde, por cierto, existe también esta iniciativa] y algunos otros ejemplos que, por desgracia, no encontramos en nuestra villa y corte. Igual está yendo en esa dirección…por ahora sólo tenemos obras, un centro lleno de plazas duras [con algún que otro arbolito para disimular] y un carril bici para el que quiera dar la vuelta a la M3O.
    Por desgracia sí me temo que el tema de la política va a salir más a colación en el futuro ya que el sistema de crecimiento de las ciudades en españa, al contrario de lo que ocurre en otros países, no se basa en el debate entre agentes sociales ni se le suele pedir opinión a los afectados por el mismo siquiera…es un tema únicamente político. el que decide cómo y por qué se hacen las cosas es el político de turno. por desgracia no es del interés de ningún partido actualmente el tema medioambiental, así que me temo que hablando de estos temas vamos a criticar muchas posturas de muchos partidos.
    No estoy de acuerdo con Francisco con que los ciudadanos deciden la ciudad. aquí en madrid la gente vota en la misma dirección para las elecciones al gobierno central o para el ayuntamiento. señal de que la ciudad les importa muy muy poco…votan por principios, simpatía o por lo que sea, pero no por las iniciativas que se han llevado a cabo en la ciudad, que muchas veces desconocen y que, casi nunca, les interesan.
    Nuestra obligación como arquitectos responsables es criticar las iniciativas que se toman erróneamente o las que se han dejado de tomar en la ciudad y no tener una postura conformista como que “en Europa también hacen cosas mal” o “hay ciudades menos verdes y feas que Madrid”. Madrid tiene un nivel de contaminación altísimo y muchas cosas por mejorar, entendemos que tenemos que decirlo.
    En cuanto al “shared space” sería bonito que puede pasar en Madrid pero, como usuario de la bici por la ciudad mucho me temo que tenemos que mejorar bastante nuestra cultura cívica para que sea posible… Es una pena.

  9. Jack Babiloni dice:

    Mascullar a estas alturas de ultraesclerosis gubernativa de la era postcristiana que los ciudadanos (a Levante o Poniente del atlas) construyen las ciudades, es como decir que el tanga inventó el monte de Venus.
    Aun a riesgo de sonar pleonásticamente didáctico me permito recordar lo que todos (civilizadores y civilizandos) saben, cual es que “Política” (la voz) es derivación latina de raíz griega cuyo mayor (y no único) delito consiste en querer sustantivar una pretensión muy por encima del talento antropoposible, siquiera en lo fonético. Semejante argumento es innegable desde la hora en que los que al final henden sus autógrafos sobre macroutopías urbanas o micropermisos de obras (tanto monta) nunca son megamasterizados profesionales de la pergeñación arquitectónica o ingeniera, sino funcionarios prevaricadores sobrealimentados en mesas de restaurantes apologetas de la grasa saturada; esto (cualquier manual de biotecnología nutricional lo ratifica) compromete subsiguientemente (en nuestros gobernantes) áreas muy serias de su encomienda cerebral, tales como pensar con claridad, no cejar en la busca de soluciones honestas o, por último, soliviantar unos miles de euros que tienen la caprichosa habilidad de adherirse al envés de sus manos.
    Por más que mis amigas de Estocolmo tengan bien claro que Pinocho no inventó ni las mentiras ni tampoco la juguetería sexual, todo el que haya trabajado profesionalmente en arquitectura estará conmigo en que los administradores públicos de nuestros pueblos, comarcas o ciudades piensan que “sostenibles” son los pechos vikingos de las suecas, “espacios verdes” eran aquellos preciosos billetes españoles con gofrados-preMastricht y “glorieta” es ni más ni menos que un éxito menor, liviano, despreciable…
    Lo del risible cinturón ciclista de Madrid –inasfaltados, baches, socavones, trazado exourbano,…- es comprensible: nueve de cada diez prevaricadores utiliza tirantes.

  10. Loliví dice:

    Creo que es absolutamente indiferente la crítica hecha sobre el gobierno de Madrid porque es estrapolable a cualquier gobierno de otro color. Izquierdas y derechas hace mucho que olvidaron que sirven al ciudadano.
    La clase no productiva, como se les llamaba en tiempos de los iberos a los que vivian del trabajo de los demás, obvia como si no tuviera importancia, que su labor es trabajar para nuestro bienestar. Nuestro bienestar está tan lejos de las ciudades que proyectan los políticos que me es dificil concretar en ejemplos lo que deberian empezar a cambiar.¿agentes sociales? ¿saben lo que es eso?.
    Centrandome en mi habitat os pongo sobre la mesa algo peor. El crecimiento hacia no se sabe donde de los pueblos medianos
    ¿Habeis visto como están creciendo o desarrollando sus planes generales pueblos de 10.000 o 15.000 habitantes?¿Que parámetros? ¿Que ejemplos se toman para hacer planeamiento en los pueblos? Es aterrador pero el chico mira al grande con admiración y envidia los boulevares, las grandes áreas deportivas, los carriles para tres coches y se olvidan las plazoletas, las aceras grandes y la peatonalización no se sabe ni que es.
    Señores,estamos en la era del politico mediocre o peor, del servidor de si mismo y no de los ciudadanos, porque se han labrado sólo una carrera política nada más y si dejan de serlo no son nada.

  11. Brijuni dice:

    Daniel, la amplitud de tu pregunta desborda cualquier posible respuesta concreta medianamente inteligente -escurrimos el bulto-, yo no me atrevo demasiado, estamos dándole muchas vueltas a ello aquí, en la Ciudad Viva, ¿verdad?
    Buenas intenciones habla de posturas más o menos acertadas o acciones al menos diferentes del cansino panorama que todos conocemos, por ejemplo el que denuncia muy bien Loliví al hablar de poblaciones pequeñas que quieren crecer en un plan quinquenal lo que no hicieron en todo un siglo. Hay un montón de ejemplos.
    Sí, hemos hablado de algunas ciudades o trozos de ciudad que queremos o que nos gustan, y quizá en general demasiado de aquello que no nos gusta, que es mucho y es más fácil de decir. Parece que tenemos claro lo que no queremos. Hay algunas cosas que todo el mundo parece aceptar pero no es así. Sin ir más lejos, aquí en Madrid, algo tan tonto como la bicicleta, una gran parte de la población lo considera no ya un atraso sino un auténtico estorbo para la circulación. En otras ciudades, v.g. Jaén, el tranvía ha causado una división de opiniones en la población espectacular, generando tanto o más odio que aprobación, me atrevo a decir. Tú nos puedes contar qué ha pasado en Sevilla… Nosotros pensamos que la bici como medio de transporte es necesaria. Antes estaban por todas partes, ahora aparecen como valientes sobre el asfalto de nuestra ciudad. El ejemplo de Portland y el de shared space, por todo ello, nos parecen valientes e inteligentes, ¿por qué no mirar en otra dirección?
    Hace falta un empuje político, por desgracia no sólo con regulación sino también, como siempre, con prohibición y punición, para que se imponga, de otra manera vence la comodidad y el coche. Nuestra opinión es que entre la gente joven, una gran mayoría apoya unánimemente políticas mucho más radicales de circulación en las ciudades, pero los políticos no se atreven porque son impopulares al principio y no quieren esperar a que poco a poco se cambie la mentalidad de la gente y se vayan aceptando según qué cosas por si ello no sucede antes de las próximas elecciones y acarrea la périda del poder.
    Perdonad el tono de nuevo muy básico de lo que decimos pero con ello sólo intentamos generar una actitud crítica sobre asuntos igualmente básicos que la población ha olvidado o asumido, pensamos, en una dirección equivocada o al menos muy discutible. Confiamos en que Jack pueda seguir verbalizando con prosa y bilis la erudición de la que nosotros carecemos!

  12. Marty Mcfly dice:

    ES interesante e incluso necesario rescatar y reivindicar la politización de los discursos, claro que sí! ánimo Brujini con ello que es un placer leer esas disquisiciones implicadas!!

    Precisamente este puede que sea uno de los grandes males de la construcción de ciudades (y de vidas incluso) el empeño por despolitizarlo todo, de no mojarse, hacernos creer que no podemos cambiar nada y que no vale la pena quejarse, que hay que ser ecuánime… Ese es uno de los grandes aciertos de la POLITICA postmoderna, si entendemos la politica como ese entramado institucional del poder de las clases gobernates que hoy en día se dedican a desarticular y desactivar cualquier discurso con la excusa de que no hay alternativas posibles y que las que hay, están dentro de su propio discurso.
    Ja! esa es la gran trampa para desarticular “lo POLITICO” entendido como esa actitud crítica y reflexiva ante lo que se nos vende como inamovible.

    Y ahí entra la duda de que realmente se pueda construir ciudad desde la ciudadanía cuando la tendencia actual (independientemente de partidos) de aquellos que gobiernan (en ayuntamientos, diputaciones o gobiernso de comunidades autónomas) es vender ciudad con fórmulas pre-establecidas. Todas las ciudades tienen que tener su festival de jazz o ser verdes o tener lo que toque en cada momento sin hacer procesos de participación ciudadana. Y bueno, cuando se hacen procesos de participación no suelen ser muy masificados porque cada cual anda inmerso en los suyo y con poco tiempo de pensar en “su ciudad” que le suena a algo abstracto y lejano que además nadie va escuchar ni atender. Aunque bueno, si hay gente realmente implicada en su ciudad… vaya corporativismo madrileño que se ha desatado entre los comentarios ante este post!!

    Las ciudades andan inmersas en sus certámenes de belleza, a ver quién consigue ser “Miss Mundo” y sino al menos “Miss simpatía” o “miss capital cultural” o “miss ciudad verde” y eso pasa en realidad por encima de las necesidades de la gente. Son puntos que hay que ganar para ser la más guapa. Desde luego, Bilbao es un buen ejemplo de ello y Mcfly lo sabe bien que conoce sus entrañas y su fachada. Más que un interés real por analizar lo que la ciudad necesita para mantener parte de su memoria indutrial, se arrasa con todo ello y se colocan palmeras y lo que haga falta con tal de atraer el turismo. ¿que la ciudad ha mejorado? sin duda. ¿que corre el peligro de ser una belleza de esas operadas? También. Un amigo contaba hace poco que Bilbao era como Ana Obregón, luciendo sonrisa y con trapitos carísimos que no combinan entre sí…

  13. Luisa dice:

    Nuestras ciudades, lo quq es nuevo es horroroso, mucho mejor lo de antes. Porqué no copiamos a nuestros mayores en muchas cosas. Nose si es culpa de los arquitectos solo de los politicos como decis o de quien. Hace falta que las personas pensemos como queremos vivir y nuestros hijos. Nos conformamos con adosados y nos merecemos algo mas.

  14. daniel | cv dice:

    Como siempre Marty nos deja algo interesante…me parece muy acertado que pongais el término POLITICA con mayusculas porque ese es el único aspecto que me puede interesar. POLITICA que deberiamos recuperar y que esta muy alejada de las disquisiciones acerca de la operatividad o no de los cargos “electos” de uno y otro partido.

    Mucho me temo Paco y Bea que la pregunta que lanzaba anteriormente era una pregunta trampa y que habeis caido en ella. ¿Como no podeis formular la ciudad que quereis, acaso no soy usuarios de ella? un niño no tardaría mas de unos segundos en comenzar a dibujar la ciudad que quiere, y sin embargo, nosotros como técnicos empezamos a recular como cuando nos enfrentamos al papel en blanco. Muchas de las ciudades y de los barrios en los que vivimos están dibujados (soñados y planteados) de manera exquisita (y también trucada en muchos casos en sus escalas arbóreas) por Le Corbusier. La fría y precisa belleza maquínica de sus dibujos de “ciudad para 3 millones de habitantes” nos permiten ahora observar la ciudad que estaba por devenir. Una ciudad alejada de la escala humana, volcada en el uso del automóvil donde desaparece el hombre y lo “verde” solo esta para componer y trucar la perspectiva. Me vienen ahora a la cabeza también esos deliciosos dibujos del futurismo italiano de Sant Elia o las inquietantes y claustrofobicas propuestas de la ciudad vertical de Hilberseimer por dejarlo en este lado del Atlántico.

    Me sirve esto también (Jack) para recordarnos a todos, que los arquitectos (en este caso lo limito aunque son muchos más actores) no podemos salir impunes de un hipotético juicio sobre el devenir de nuestras ciudades en estos años pasados, técnicos siempre fieles (por lo general) al ejercicio del poder y poco dados procesos participados (que tanto nos aburren).

    Y por ultimo me gustaria poner el acento en la alerta que pone Loliví sobre las ciudades intermedias, auntenticas articuladoras del territorio y que han venido sufriendo un desarrollo incontrolado aprovechando que nuestras miradas estaban puestas en las grandes urbes y megalopolis

  15. Transformer dice:

    Si de lo que hablamos es de rankings y calidad de vida, me pregunto por qué no aparece en este listado de ciudades Soria, con el porcentaje más alto de árboles por habitante y con la población más longeva de España.
    quizás el tamaño no siempre importa y las buenas intenciones serían hacer ciudadanos más felices.

  16. rafa bermejo dice:

    Comprensible, objetivo y directo. Estupendo post. Por cierto, la concejalía de Medio Ambiente de Madrid ‘maquilla’, cuando no obvia, datos de polución. No creo que recordar aquí una cuestión de sobra conocida sea hacer política. Por último, me remito a una cita de Paco y Beatriz que los define como profesionales. “Nuestra obligación como arquitectos responsables es criticar las iniciativas que se toman erróneamente o las que se han dejado de tomar en la ciudad y no tener una postura conformista”.
    Estupenda también la acotación de Loliví sobre el crecimiento de las pequeñas poblaciones. Eso sí que es tema para rascar.
    Enhorabuena a Paco y Beatriz

  17. Brijuni dice:

    Aunque un poco tarde, nos gustaría decir algo sobre la pregunta que lanzaba Daniel maliciosamente. En principio, sí, nos asustaste, pero lo cierto es que los arquitectos nos expresamos mal por escrito y nos gusta dibujar las cosas que soñamos. Nosotros acabamos de hacerlo en el concurso Europan que bianualmente exprime los sesos y la paciencia de un buen número de compañeros en toda Europa. No es que no nos atrevamos a decir pero es difícil hacer un comentario en un post diciendo cómo es la ciudad que queremos. De hecho te decíamos que este blog habla de eso y no puedes resumir todo lo que en él se dice de repente en un arrebato de genialidad en diez líneas respondiendo a tu pregunta, hubiéramos resultado, yo creo, arrogantes, de hacerlo, y desde luego fallidos, por la propia extensión de la respuesta. Con lo cual, simplemente pensamos que has sido muy malo. De hecho, tú tampoco te has atrevido a decir cómo es la ciudad que tú quieres, seguro que lo sabes, nosotros también, pero es difícil de formular en cuatro líneas, al menos para nosotros.
    Lamentamos oir a McFly hablar así de nuestra querida, aunque nunca bien conocida Bilbao, que pensábamos un poco más ejemplar en nuestra última visita. El turista es lo que tiene, que todo lo ve con buenos ojos.
    Transformer habla de Soria y nosotros hablamos de oro mundo, no hablamos de árboles ni de longevidad, que también, pero nuestra calidad de vida particular no sólo se mide por la ausencia de CO2 sino por la cantidad o la diversidad de cosas que una ciudad ofrece. Soria no ofrece todo lo necesario a personas inquietas y/o avariciosas que son las que viven/vivimos en las ciudades. Creo que los más longevos de Europa andan por Grecia donde su menú de ensaladas, queso feta y pescado es letal para los que han intentado superarlos en viejos.
    La ciudad que nos gusta se parece en cada momento a algo diferente, hoy a cosas que escribe Jan Gehl, mañana a un trozo de Corfú, pasado mañana quien sabe.
    Loliví asoma aterrorizada sobre el futuro de las únicas poblaciones que podían garantizar la felicidad y la armonía frente al caos de las grandes ciudades, nuestros pueblos y ciudades pequeñas. Lo que ha pasado y está pasando -ahora menos porque no hay crédito- es muy triste y sí, copiar el modelo de la gran ciudad a pequeña escala ha sido tan desastroso como copiar -encogida- la villa Rotonda de Palladio y pensar que las habitaciones de nuestras viviendas del siglo XX podían ser homotéticas en distribuciones idénticas.
    Rafa Bermejo, muchas gracias por tus comentarios. Nos gustaría ser más responsables pero el miedo nos atenaza, no somos del todo libres, pero en eso estamos, siempre desde el respeto, aunque a veces nos desmelenemos, aunque por mucho que nos fustiguemos o intentemos liderar un proceso de cambio para mejor en nuestras ciudades, honestamente no creo que seamos los arquitectos los que vayamos a ser capaces de liderar nada de eso, sino que son nuestros políticos, y ellos creo que tienen menos interés en hacerlo de lo que pesamos, pero seamos optimistas que mañana también saldrá el sol.

  18. javierizqui dice:

    Me parece bien que seáis políticos porque las ciudades hoy en día son más que nada política, así que una crítica de la ciudad, está claro, que en mayor o menor medida, acaba siendo una crítica política. No estoy muy de acuerdo con lo que comentáis que al final la gente va en la misma dirección para las elecciones al gobierno central que en los municipios. Por lo menos, mi experiencia en un pueblo pequeño es que la gente tiene bastante en cuenta las cosas que se hacen en el municipio a la hora de votar. De hecho, y lamentablemente, funciona el ponerse a hacer obras de mejora unos pocos meses antes de las elecciones. Pero tal vez esto sea en un sitio pequeño donde todo es más inmediato.
    Comentaros, también, que veo un cierto peligro en vuestras críticas y es el hecho de intentar comparar Madrid, Valencia, Murcia, etc. con otras ciudades, principalmente del Norte de Europa. Aunque pueda estar de acuerdo en todos los males atribuibles al urbanismo de estas ciudades, una de las consecuencias del mismo es la cultura, número de habitantes y clases sociales. Cosas, la mayor de las veces, incomparables, aunque nos pese y por mucho que nos gustara parecernos más a otros

  19. Veraneo dice:

    Olvidar que las ciudades están construidas para ser vividas, respiradas, caminadas, colectivizadas, por los ciudadanos, es el gran error.
    Ciudades para los turistas suponen la muerte de los centros.
    Ciudad para el comercio supone renunciar a nuestras raices culturales.

  20. Malasensaciones dice:

    Mal. Ninguna de las ciudades que citais tiene comparación con Curitiva, y eso, es solo un ejemplo.Hablo españolas. Los modelos europeos ombliguistas han fracasado. Hay que mirar-repensar la ciudad desde fuera, con nuevos ojos, y mejores intenciones.

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