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Empatía ciudadana, espacios dinámicos, y transformación de la ciudad.

por Dpr-barcelona — Lunes, 28 de enero de 2013

“Entre el ambiente construído y la gente que lo habita existe una matriz invisible de energía capaz de alimentar una insurrección”.
Peter Noever


Es smart. No esta construido con Arduino ni envía constantemente datos a centros de monitorización. Pero funciona de maravilla. En palabras de un técnico podría definirse como un “dispositivo low-tech“. Pero no es más que un carrito de la compra. Lo particular en este caso es que simplemente se usa con una mezcla de empatía y sentido común. Avanza de local en local y de piso en piso, dentro de una red barrial donde se va llenando de productos básicos y luego se vacía en la vivienda de alguna familia cuya situación económica no les permite adquirir lo básico para comer. De esta forma avanza discretamente conectando necesidades y manos que apoyan.

El ejemplo del carrito de la compra es real y esta ocurriendo ahora. Lo usamos para mostrar que la trama relacional que generan los ciudadanos es dinámica y tiene manifestaciones tangibles que incluso pueden generar modificaciones físicas en el entorno urbano. Nos enfrentamos a un momento especial de tensiones entre la realidad económica, desarrollo material y equilibrio social en nuestras ciudades. El cuidado y fortalecimiento de esa infraestructura invisible, formada por relaciones entre vecinos es una prioridad poca veces advertida por los cuadros de gestión de las ciudades, condicionados más por la gestión de datos, la eficiencia del sistema y la renta política que por la empatía ciudadana.

El análisis arquitectónico convencional dispone de pocos términos para describir este tipo de organizaciones espaciales con partes dinámicas, cambio diferencial o componentes temporales. Estamos habituados al análisis formal o estético de elementos (edificios o artefactos) como unidades aisladas. Como apunta Keller Easterling: “Nos sentimos más cómodos con nombres que con verbos”. Rara vez definimos los proyectos y por extensión los sitios de implantación de manera que permitan la exploración de formas de organización en red.[1] A escala urbana delimitamos los límites relacionando el proyecto con las áreas adyacentes pero sin abandonar el sitio como unidad de proyecto aislada del entorno, y como mucho conectándolo a él mediante la red de suministros o los nuevos sistemas de captación de energía.

Quizás necesitemos nuevas métricas y registros de relaciones que permitan entender las dinámicas ciudadanas. De manera que pueda entenderse cómo un sencillo elemento puede ganar complejidad dependiendo de su posición relativa dentro del sistema. En momentos en los que la propia definición de la profesión, sus competencias e instituciones son objeto de revisión suscitando reacciones de todo tipo [2], es sugerente pensar que la formación recibida, centrada en la edificación puede ampliarse, encontrar oportunidades anteriormente ignoradas y expandir así el repertorio de acción sin por ello dejar de lado las habilidades formales o estéticas.

Apunta Lebbeus Woods que la mayor parte de la energía potencial de una ciudad la contienen las personas y que dicha energía puede ser activada en forma de pensamientos y acciones configurando patrones que en definitiva pueden tener efectos espaciales a escala urbana.[3] En posts anteriores hemos hecho referencia a proyectos que buscan formas de registrar la Empatía Urbana y como esta puede tener efectos a nivel espacial dentro de la configuración de la ciudad.

A continuación hacemos referencia a tres ejemplos concretos de iniciativas ciudadanas que generan este tipo de modificaciones espaciales positivas en su entorno y lo más importante: utilizando la empatía como detonante y motor de cambios.

El calor de una mano. De Veí a Veí

La red De Veí a Veí en el barrio de Sant Antoni en Barcelona lleva desde principios de 2012 tejiendo una red vecinal con el único objetivo de detectar y apoyar a vecinos con necesidades básicas desatendidas. El detonante fue observar a un conocido hurgando en un contenedor y tomar conciencia que ante esta situación de desamparo son los mismos vecinos quienes pueden darse cuenta y reaccionar con acciones sencillas basadas en las relaciones barriales y apoyándose en los servicios sociales pre-existentes para evitar duplicidades.

Teniendo como premisa principal el cuidado de la dignidad de la persona que se enfrenta a la difícil situación de acudir a los servicios sociales para proveerse de lo más básico, esta organización ha implementado un sistema de atención a través de vecinos que conocen de primer mano la situación y funcionan (como quien hace con un familiar) el punto de contacto para hacer llegar la ayuda solidaria. No hacerlo de manera pública evita el bochorno de las colas a la espera de un comedor social. El respeto a la persona y la sensibilidad ante una situación que podría ocurrirle a cualquiera es evidente.

En un panorama político, económico y social en el que se combina ajustes presupuestarios que afectan determinados sectores y una acción política limitada por los vaivenes del sistema financiero y muchas veces ocupada en justificar una mala gestión o incluso un aparente uso fraudulento de los recursos, grupos de ciudadanos se unen para lograr efectos claros. Estas acciones llegan incluso incidir en la configuración espacial del barrio. Los efectos económicos han propiciado el cierre de locales comerciales, pero esta combinación de solidaridad vecinal y tejido comercial local ha propiciado la cesión de espacios ociosos en los que esta asociación puede desarrollar parte de su actividad resolviendo temas logísticos de almacenamiento y distribución de insumos. Un uso en transición que aporta dinamismo al barrio.

La importancia de apoyarse en el tejido comercial barrial aporta otro beneficio en dos direcciones: permite proveerse de insumos frescos a precios cercanos al coste, mientras se promueve el comercio a escala barrial. La empatía en red también se transmite a través de otros espacios como el mercado, los huertos atendidos por las personas mayores del barrio a quienes se ayuda especialmente en cuestiones de movilidad y ellos a cambio comparten verduras frescas del huerto del casal. También en las escuelas del barrio donde muchos de los padres antes desconocidos, ahora interactúan planificando las actividades o haciendo eco de necesidades específicas como la de unos niños que necesitan chaquetas de invierno o la implementación de un servicio de prestamo de coches para bebes.

En definitiva, esta organización esta construyendo estructuras dinámicas que propician actitudes personales de empatía local. Su “carrito solidario” no se expone en ferias ni congresos corporativos… pero retrata una “ciudadanía smart”!

 

Solares en transición: Recreant Cruïlles.

El colectivo Recreant Cruïlles desarrolla una intensa actividad para denunciar y reclamar para uso ciudadano un solar en el Ensanche de Barcelona. Un espacio de aproximadamente 5000m2 destinado a equipamientos educativos y de vivienda dentro del Plan de Actuación del Distrito que, por evidentes razones económicas, no se ha podido implementar.

El colectivo ha desarrollado una campaña de divulgación para llamar la atención de diversos colectivos vecinales, educativos y comerciantes del barrio. A través de una serie de talleres iniciados en el solar Germanetes, han abierto vías de trabajo para implementar en el solar diversas actividades deportivas y un huerto urbano. Sus objetivos a mediano plazo también incluyen la peatonalización de algunas calles y la reivindicación escolar y de algunos equipamientos previstos. Mientras se afronta esta urbanización se plantea el uso temporal del espacio con actividades surgidas del diálogo y la participación vecinal.

Han logrado sumar apoyo de asociaciones locales, escuelas y centros creativos como  Idensitat con quienes construyeron un dispositivo móvil para acceder al solar. Una especie de Caballo de Troya que también es usado como elemento de difusión. Han logrado sumar la colaboración a través del proyecto Inside-OUT (del artista JR), dando visibilidad a los vecinos mediante una intervención artística que consisitía en colgar fotos a gran formato con sencillas propuestas de uso para el solar.

Pese a contar con autorización municipal para la intervención, esta fue retirada por los servicios municipales de limpieza una semana después de su montaje.

Pero las voces de los vecinos siguen allí, no se esfuman con chorros de agua a presión. Esta vez han encontrado una vía que permita concretar la ocupación y uso de una parte del solar. El colectivo presentará una propuesta Dentro del Pla Buits promovido por el Ayuntamiento de Barcelona. El plan prevé el uso temporal de aproximadamente 850m2 del solar. Es un paso más en su reivindicación que al final se materializará en una transformación progresiva del espacio público. Esto es auténtico urbanismo en transición.

Calabria 66. Un gigante social, educativo y artístico.

Un inmenso edificio situado en el centro del barrio de San Antonio, con planta de 1000 m2 con seis niveles más dos sótanos lleva cinco años en estado de abandono; en él se ubicaba la antigua sede de la ONCE. Desde el 2009 diversas entidades de vecinos han reivindicado darle vida, utilizándolo para equipamientos barriales. El Ayuntamiento de Barcelona es el propietario del edificio desde 2011 y desde principios del 2012 esta iniciativa vecinal, llamada Calabria 66, ha estado estudiando maneras de contactar con el Ayuntamiento e involucrar dentro del programa una serie de espacios de proximidad que responden a reivindicaciones y actividades iniciadas hace más de 20 años en el barrio.

A finales del año pasado se lograron concretar tres grupos de actividades basándose en consultas a entidades barriales. Los tres ejes de trabajo: artístico, educativo y vecinal fueron fijados en base a necesidades vecinales históricas. Se promueven actividades arraigadas en el barrio pero que por una u otra razón carecen de un lugar específico para su desarrollo.

Con el apoyo de una estudiante de arquitectura realizan el registro y representación del edificio además de un esbozo de los requerimientos de espacio para presentar al Ayuntamiento, con quienes aún no ha sido posible reunirse. Sin embargo, a principios de año se realizó una jornada pública de presentación aprovechando el movimiento de las fiestas del barrio y se comenzó un proceso de llamado de ideas para definir los programas de actividades dentro de los ejes de trabajo. El programa en desarrollo en definición incluye un centro de creacion de artes escénicas y de conciertos, una escuela de adultos, salas de estudio, club juvenil (esplai), espacios de almacén y cafetería.

La estrategia de apoyarse en las asociaciones vecinales implantadas en el barrio permite obtener información a pie de calle y pretende sumar la energía de esfuerzos que vienen realizando las entidades individualmente. De concretarse se habrá generado un nodo de encuentro físico, que permita conocer personas, actividades y entidades.

El ímpetu es tal que incluso los miembros de un grupo de teatro local que trabajan en el eje artístico esbozaron un espacio de ensayo para teatro y circo que incluye unas gradas retráctiles que permiten usos flexibles. Creatividad ciudadana como respuesta a espacios ociosos pero con un enorme potencial para fortalecer el tejido social y cultural del barrio.

 

Superando discursos y parametros preconcebidos
Los tres casos mostrados son una muestra concreta de dónde se encuentran las neuronas de las Smart Cities: se esconden en las vivencias y relaciones ciudadanas que generan empatía y que son capaces de transformar el espacio físico que habitan.

La idea de ciudad paralizada por las tensiones del momento, con escasez de recursos que justifican recortes sociales y en la que sin embargo se defiende con obstinación perseguir un estado de crecimiento económico continuo es un discurso político que con el tiempo tendrá menos eco en los ciudadanos, que son los verdaderos agentes de cambio urbano. Entre todos estamos experimentando que la ciudad no es un concepto heredado sino una realidad que se construye día a día.[4] Y los técnicos somos solo una pieza más del puzzle, no sus organizadores.

La obsesión por la eficiencia y el control de todas las variables están en el centro del discurso de los gestores convencionales de la ciudad y de allí se deriva a la gestión la energía, los edificios, la infraestructura y la movilidad. Sin embargo, las relaciones ciudadanas van más allá de la eficiencia, de hecho como apunta Dan Hill, manifestaciones como la cultura, la comunidad y la convivencialidad son intrínsecamente ineficientes o al menos tangenciales a la idea de eficiencia.[5]

En la interfaz que se genera entre ciudadanos comprometidos y empáticos y unos cuadros de gestión sensibles a esas pulsiones es donde puede pueden localizarse vías prometedoras para el presente de nuestras ciudades.

César Reyes Nájera + Ethel Baraona Pohl | dpr-barcelona

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Al cierre de este post, el carrito solidario esta aparcado en Confecciones Bernaus y nos reportan que necesitan llenarlo de bricks de leche.

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[1] Keller Easterling. Organization Space. Landscapes, Highways and Houses in America. MIT Press. Cambridge 1999.

[2] No es intención de este post ahondar sobre el anteproyecto de la Ley de Servicios Profesionales que ya se esta discutiendo ampliamente en otros foros. Sin embargo no queremos dejar de llamar la atención sobre la oportunidad que ofrece el momento actual de revisar en profundidad las vías de ejercicio profesional con todo y su posible alcance en la formación de nuevos profesionales poco habituados al lenguaje de sistemas dinámicos, aunque esto implique renovar la propia definición de la profesión.

[3] Lebbeus Woods. System Wien. MAK Hatje Cantz. Viena 2005.

[4] Domenico di Siena. “Sentient City. De la Smart City a la Ciudad del Conocimiento”. Conferencia en Escuela Elisava el 24 de enero de 2103.

[5] Dan Hill. The City that Smart Citizens Built. Volume 34. 2013

Fuentes de las imágenes: De Veí a Veí, Recreant Cruïlles, Idensitat, Calabria 66.

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2 comentarios a “Empatía ciudadana, espacios dinámicos, y transformación de la ciudad.”

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  2. Sobre dpr-barcelona i César Reyes, facilitador del nou CiutatBeta 2013 | CiutatBeta dice:

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