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urbs in horto

por Brijuni — Jueves, 17 de septiembre de 2009
Won Ju Lim

Won Ju Lim

Es inevitable utilizar clasificaciones siempre reductoras en cualquier ámbito humano y el propio lenguaje ya es una reducción de nuestro pensamiento. En una sociedad cada vez más compleja como la nuestra, parece necesario pensar en el espacio urbano de forma que entre los ceros y los unos, los vacíos y los llenos, lo público y lo privado, florezcan nuevas situaciones verosímiles capaces de producir, permitir y alentar relaciones interpersonales más allá del propio hogar de forma más cercana que las que se producen de manera institucional.

Pensemos en una sociedad donde sólo existieran dos grupos sociales, o incluso unos pocos más, como las estructuras piramidales de la Edad Media. La permeabilidad entre estos grupos sería mucho menor y por tanto las oportunidades de mejorar también muy reducidas, lo cual es algo que no es bueno desde una perspectiva democrática. En cambio, una sociedad donde hubiera un gran número de clases sociales intermedias (no hablamos de una utopía comunista necesariamente), mucho más permeables, garantizaría una mayor diversidad y posibilidades reales de cambio para todos al ser sus bordes mucho más difusos, menos rígidos. Del mismo modo si hablamos del espacio de nuestras ciudades, frente al valor de mercado de lo privado, el valor de uso del espacio público es casi cero porque no se puede capitalizar, nadie puede poseerlo y por esa misma razón, por no hacerlo nuestro, queda fuera de nuestro abrigo y protección y sólo las instituciones pueden conservarlo, adaptarlo o cambiarlo. ¿Es el espacio público del siglo XXI verde o color adoquín?

Wheatfield. Agnes Denes

Wheatfield. Agnes Denes

Nos gusta pensar en la posibilidad de una ciudad donde lo rural y lo urbano no están separados por líneas en el plano y carreteras o vallas en la realidad, donde ambos son visibles y accesibles como en la espectacular intervención con Manhattan de fondo que protagonizó Agnes Denes en 1982 cuando una gran extensión de trigo creció en una parcela de Battery Park Landfill acercando mentalmente a los amos del universo la posibilidad de abandonar Wall Street un lunes negro cualquiera, dejarlo todo atrás y volver a cultivar la tierra. Una escala más íntima y onírica utiliza la artista surcoreana Won Ju Lim en sus visiones utópicas y cinemáticas de la arquitectura donde se mezclan la ciudad y el paisaje a través de cajas de luz y proyecciones de siluetas futuristas, palmeras y horizontes.

Won Ju Lim

Won Ju Lim

Ambas artistas mezcladas y convenientemente agitadas por el pulso intelectual de Andrés Perea nos recuerdan muchísimo su proyecto para la nueva capital de Corea del Sur donde el paisaje de plataformas de arrozales queda preservado como punto de partida de tal forma que la ciudad no es únicamente el lugar donde se encuentran entre lo privado y lo público sino una ciudad herramienta, útil para ser usada por sus ciudadanos, carente de símbolos; lugar de comunicación entre lo urbano y lo rural incorporando el paisaje agrícola y forestal al paisaje urbano. Hablando de símbolos, en el Caixa Forum que hay al lado del extravagante (en el sentido británico) jardín vertical de Patrick Blanc, se puede visitar una exposición sobre Richard Rogers, quizá un visionario de la arquitectura sostenible (a pesar de sus insistencia en la transparencia) donde nos habla de conceptos urbanos habituales como densidad (ya sabemos que hay que añadir diversidad a su lado) o movilidad y de otros más novedosos e intrincados como legibilidad, con espectaculares maquetas y un caso cercano en el que trabaja actualmente, Valladolid.

Conocemos la expresión latina urbs in horto gracias a un proyecto de Lucía Cano y José Selgas que se está construyendo actualmente en Vallecas, Madrid. En la memoria de dicho proyecto, los arquitectos explican que el único material que les interesa para construir estas veinte viviendas es el de las propias plantas, ya que el resto (paneles de hormigón estructurales, mallas metálicas,…), al ser obligatorios y necesarios, no son de su interés.

Proyecto de Lucía Cano y José Selgas en Vallecas, Madrid.

Proyecto de Lucía Cano y José Selgas en Vallecas, Madrid.

Urbs in horto también fue el lema de la ciudad de Chicago -cuentan Selgas-Cano en la memoria- y para comprender la pequeña revolución verde que allí sucedió es necesario -pensamos nosotros- entender la figura del que es su alcalde desde el año 1989 -Richard M. Daley y el Natural Capitalism de Paul Hawken que relacionaba la ecología y la economía pronosticando el advenimiento de la siguiente revolución industrial; y en ello estamos. Aparte de los típicos programas de plantación de árboles (que en Madrid nunca sabemos si se cumplen o no ya que jamás los spokesman se han puesto de acuerdo en las cifras), energías renovables, movilidad y demás, hubo otros sobre restauración de humedales o reducción de escorrentías de aguas pluviales, algo de lo que también nuestra socavada capital sabe algo gracias a su subsuelo calcáreo. En Una Ética para laicos, Richard Rorty se refiere a otro filósofo estadounidense contemporáneo, Peter Singer, y a lo que él define como “ampliar el círculo del nosotros”, es decir, aumentar la cantidad de personas que consideramos parte de nuestro grupo. Ampliar el círculo del nosotros en cuanto a aquello sobre lo que no tenemos título de propiedad supone apreciar, valorar y respetar los espacios más allá de nuestros edificios, los lugares intermedios que están por venir y las situaciones que se generen en estos nuevos espacios de relación entre lo tuyo y lo mío, lo público y lo privado, si entendemos que nosotros formamos parte de ello. Quizá así el nuevo paradigma termodinámico que parece haber sustituido en arquitectura al tectónico, puede alcanzar una dimensión global simultáneamente en cada comunidad (think big, act small=local) siempre que nuestros políticos tengan la capacidad y la ausencia de soberbia suficientes.

Texto: Brijuni Arquitectos (Beatriz Villanueva Cajide y Francisco Javier Casas Cobo).

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12 comentarios a “urbs in horto”

  1. Laura dice:

    Gracias por pararnos a pensar:
    Chicago y muchas ciudades europeas no conciben el urbanismo sin paisajismo…no necesariamente como amaneramiento de la naturaleza, está claro que la conviviencia es mucho más interesante que el autismo urbano.

  2. Pablo(azul) dice:

    Es verdad que el paisaje está infravalorado y el beneficio es lo único que cuenta. Cualquiera le dice a un alcalde que haga un campo verde en medio de su pueblo en lugar de una plaza de cemento y cuatro arbolitos rodeada de casas igual de feas.
    Me gustaria ver el proyecto del que hablais ¿donde está exactamente?
    Saludos y las imagenes del artista son muy bonitas.
    Pablo.

  3. Martin Mcfly dice:

    Interesante Post, reflexión y referencias.
    Respondiendo a la pregunta ¿Es el espacio público del siglo XXI verde o de color adoquín? No se como será en lo que queda de siglo XXI, pero desde luego
    me atrevería a decir que los espacios públicos que se vienen realizando en la mayoría de ciudades españolas no son de color verde. Plazas duras con suerte salpicadas de algún elemento de vegetación. Límites radicales y no intermedios entre lo rural y lo urbano. Ciudades que optaron por el modelo capitalista de ciudad ilimitada, extensiva en el territorio arrasando así con los bosques y zonas naturales que podrían haber formado parte de la ciudad. Ciudades que sepultaron su patrimonio natural. Mientras escribe esto Mclfy, le viene a la cabeza un claro ejemplo como es la ciudad de Valencia que pudiendo haber valorado e integrado su gran patrimonio verde que eran las huertas que rodeaban la ciudad, prefirió acabar con ellas poniendo en su lugar bloques de viviendas vacías en barrios fantasmas que huelen a especulación. Otra oportunidad perdida.

  4. Ciudadana dice:

    Hoy viene en prensa que Madrid se pone las pilas con un proyecto como el de Barcelona para alquilar bicicletas. Se llama my bici y quiere animar a que la gente vaya al curro así y no en coche, ya se verá lo que la gente decide.
    ¿Suerte, Brijunis!

  5. Luna dice:

    Se trata de darnos cuenta de lo que vale nuestro paisaje, y que no sea una mercancía más. Como ha dicho Martin Mcfly, Valencia ha renunciado a ello. Tenemos ejemplos que nos habéis contado aquí mismo sobre el barrio de Cabanyal y más. Pero lo malo es que no es sólo Valencia sino casi todas las ciudades españolas. Han optado por financiar sus ayuntamientos a costa del legado a futuras generaciones, una pena.

  6. Paula dice:

    Los espacios verdes pertenecen a un pasado nostálgico,como los jardines ingleses y franceses.En todo caso,son para mirar,no para disfrutar,no se puede pisar el césped,nose puede ir en bici.Un decorado inútil.El adoquín ha ganado por goleada.

  7. Brijuni dice:

    Gracias por vuestros comentarios. Nos interesan mucho estos espacios intermedios. Los arquitectos tenemos que jugar un papel más relevante y aportar mucho más al debate urbano, enriquecerlo, no vender nuestros planes por cuatro duros, no más pinta y colorea aburrido para nuestras ciudades. Buen fin de semana.

  8. yago dice:

    Me impresiona cuando queda un solar vacío y de pronto, al llegar la primavera, se llena de amapolas. Una vecina tiene una cosecha aceptable de tomates cultivados en macetas. En una de las mías ha crecido una higuera, cuya semilla ha debido traer un pájaro. Aunque compremos la verdura en carrefour, envasada, liofilizada, importada, etc, somos naturaleza.

  9. luisa b dice:

    Es un texto complejo este en el que hablais de lo verde como material para la ciudad y de los espacios vacios necesarios. Creo entender que no hablais de plazas, más bien de solares urbanos, de paisajes superpuestos. La linea que separa el abandono de estos espacios de su posible integracion en la ciudad es muy delgada. pero es interesante pensar en ello. Las fotos de los artistas que poneis me hacen pensar en otras ciudades posibles.

  10. estudiante dice:

    Venir a la escuela de arquitectura y veis de qué color es el espacio público. Asfalto. Eso que estamos en medio de un gran parque. Penoso.
    En la escuela el urbanismo no pinta una mona. Hace falta mucha crítica así para pensar.

  11. Ruth L. C. dice:

    Precioso texto. Estamos de acuerdo.

  12. www.villarrazo.com dice:

    Mi felicitacion grande redacción . Felicidades de
    nuevo y saludos.

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