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La callcenterización de nuestra experiencia urbana

por Mauro Gil-Fournier — Martes, 28 de octubre de 2014

 

Imagen01. Mapa del primer cable telegráfico transoceánico.

El 16 de agosto de 1858, sucedió uno de los primeros  hitos en el que nuestra exterioridad comenzó a modificarse de manera radical. Ese día el primer cable telegráfico transoceánico terminó su recorrido. A partir de este momento, las comunicaciones entre Europa y Norte América, que tardaban como mínimo 10 días en barco, pasaron a ser una cuestión de minutos. Desde este momento, espacio y tiempo ya no fueron lo mismo, apareció la primera crisis del espacio, y del tiempo.

Las telefonistas de la época, ya anunciaban también el otro proceso. Lo importante era la conexión. Y es la conexión la que da forma a los territorios que producimos a partir de esa época. La conexión es la productora de un mundo total callcenterizado.

Otro momento importante, es el año 1966 cuando por primera vez pudimos ver una nueva perspectiva de la tierra desde el exterior. Es una de las fotografías más populares de la historia y de significación global. Esta imagen más que ninguna otra forma la noción popular de un solo lugar y la globalización desde una sociedad alrededor del mundo conectada más tarde por internet. La fotografía cambia la consciencia de lo que entendíamos hasta ese momento y promociona la noción de una unidad y un solo sistema: un solo mundo. Las teorías cibernéticas y tecnológicas coinciden en este nuevo icono.[1] Es el año 1966 y vemos la tierra desde la luna. una imagen en blanco y negro que determina nuevos horizontes. Pero es en el año 1972 cuando la llamada “Blue Marble”, la imagen del planeta azul. Esta imagen del planeta desvela la relación entre el espacio interior y exterior. El planeta aparece en el horizonte de nuestra vista y es paradójicamente las dos cosas simultáneamente: lo que contemplamos y el lugar desde el que lo contemplamos.  Se muestra como una entidad completa que podemos contemplar desde el exterior y nos muestra como parte de un sistema donde todo está interconectado. El mundo como un todo se ha desplazado a un campo de nueva y permanente visibilidad y es parte de un presente global y definido por los media.

Imagen 02. Blue Marble. La tierra desde el Apolo.

En este mundo del planeta azul existen los límites, la consciencia de finitud y aparecen las primeras miradas ecosistémicas y medio ambientales sobre el planeta y sus recursos. Es en planeta donde se buscan nuevos territorios. Cuando la cámara de la misión de Apolo gira 180º para mirar a la tierra,  la consciencia humana, una vez rotas todas las fronteras imaginables, hace desaparecer el exterior, sea este la idea de la naturaleza virgen, la de la libertad más allá del sistema o el gran desconocido de nuestro ser interior.  La idea detrás de que pertenecemos o somos parte de un sistema interrelacionado de nodos y patrones dentro de la  energía y flujos de información y al mismo tiempo actuamos dentro de ella. No hay límites y no podemos crear nuevos interiores. “No podemos poner las cosas juntas pues ya están juntas” es lo que parece que quiere decir esa imagen: todo está conectado con todo.

Primero fue el telégrafo, más tarde el teléfono, la televisión, el fax e internet. Las comunicaciones modifican nuestro ser-en-el-mundo que pasa a nombrarse como ser-en-la-comunicación. La vida urbana se ha callcenterizado y esto afecta a las prácticas, los cuerpos, los espacios, las ciudades, etc.

En los años 30 se produjo una innovación mayor si cabe que la del telégrafo, pero no posible sin ella. El hombre-granjero pasó a ser el hombre-oficinista. El proceso de callcenterización estaba en marcha. Ejércitos de disciplinados oficinistas ocupaban las nuevas torres que emergían en Manhattan en espacios infinitos y ubicuos. Sus conexiones ya no se daban con su espacio físico, sino con otros espacios. ( …….)  Las oficinas eran ya el escenario donde podía intuirse el funcionamiento de la ciudad futura. Los espacios, asilados unos de otros, con las famosas mamparas traslucidas que ya los “madmen” de la avenida Madison utilizaban era lugar de innovación. El problema ya no era el espacio, sino el acceso a la fachada luminosa que ponía limites a un espacio infinito. Este proceso de callcenterización podemos leerlo hoy como un proceso de agotamiento de estructuras que sigue hoy en día.

La vida personal y doméstica se basa hoy en estos principios interdependientes. Desde la deseosa llamada a las compañías de teléfonos, a la asistencia de electricidad, de gas, de agua, los seguros médicos públicos o privados, la compra por internet, los envíos y todo lo imaginable. Nuestra casa es producto del proceso preciso de comunicaciones que realizamos para que los servicios, sus objetos y materialidades hayan pasado por una experiencia callcenterizadora es decir, estandarizada, númerada, protocolizada, deshumanizada y totalizadora. Sin lugar para los matices, las diferencias, los conflictos, y las singularidades.

Imagen 03. Jaques Tatti. Playtime.

La vida profesional para muchas personas, es lo que Jaques Tatti en 1967  anunció en Playtime, que no es muy diferente a las oficinas de los cincuenta de la Avenida Madison retratadas en Madmen o a las escenas laborales contemporáneas de 12 horas  de los trabajadores ejecutivos frente a la doble pantalla que actualiza los valores bursátiles Esto ha dado paso a la ausencia de la propia experiencia personal en el trabajo. Si la ciudad era un lugar de intercambio y comercio, este ya no se produce en las ciudades. A 4.000 operaciones en cada milisegundos, la interacción robótica de las transacciones las llamadas, High Frequency Trading, anulan la ciudad como motor de Intercambio y con ellos los espacios y los cuerpos de las personas que controlan ese flujo de datos.

La ciudad y nuestros espacios públicos son generados por un proceso similar. Es decir, normativizado, regulado, controlado, comunicado y conectado. Un mundo, un espacio público, una vida profesional y una vida doméstica. Donde la libertad individual, es poder elegir el color de la funda del teléfono móvil o la hora de visita al médico.

En este mundo del planeta azul existen los límites, la consciencia de finitud. En los mismos años 60 aparecen las primeras miradas ecosistémicas y medio ambientales sobre el planeta y sus recursos. Es en este planeta donde se buscan nuevos territorios a proceso no callcenterizados. Cuando la cámara de la misión de Apolo gira 180º para mirar a la tierra,  la consciencia humana, una vez rotas todas las fronteras imaginables, hace desaparecer el exterior, sea este la idea de la naturaleza virgen, la de la libertad más allá del sistema o el gran desconocido de nuestro ser interior. La idea detrás de que pertenecemos o somos parte de un sistema interrelacionado de nodos y patrones dentro de la  energía y flujos de información y al mismo tiempo actuamos dentro de ella. [2]No hay límites y no podemos crear nuevos interiores. “No podemos poner las cosas juntas pues ya están juntas” es lo que parece que quiere decir esa imagen: todo está conectado con todo.

Imagen 04. The Whole Earth catalogue.

Pero la imagen del mundo, no podemos verla como la imagen de un único mundo hiperconectado sino de muchos mundos, de muchos tamaños interconectados entre sí en diferentes escalas, distancias, espacios y tiempos. Por eso es de interés hoy revisitar un proyecto como “The Whole Earth” un proyecto de descallcenterización, si esta palabra existiera, que se dio en las mismas fechas en las que la imagen del mundo se iba descubriendo.  The “whole earth catalogue” es el internet cuando aún no existía internet. Un catálogo nacido en California que es un dispositivo de validación y acceso a los saberes cotidianos. Usable como una herramienta, relevante para una educación independiente, donde uno elige si es de alta calidad o low cost, fácil de adquirir por correo (postal) y renovado y revisado constantemente. Un hacer colectivo, desde muchas miradas diferentes y muchos mundos interdependientes.

El texto  que  seguiría este artículo a la primera parte expuesta,  es lo que os quiero dejar para vosotros. Que continuéis este texto desde vuestra experiencia personal y la que podáis tener conociendo el catálogo y el proyecto de  “The whole earth”. Os sugiero algunos links para comenzar …

http://en.wikipedia.org/wiki/Whole_Earth_Catalog

http://www.wholeearth.com/index.php

http://www.moma.org/interactives/exhibitions/2011/AccesstoTools/

 

Mauro Gil-Fournier E. | @mgilfourestudio SICVivero de Iniciativas Ciudadanas

 

Notas


[1] The_whole_earth cataloghe. HKW exhibition. Berlín.

[2] Ibidem.

 

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