La ciudad viva


Está en: Inicio > Blog


Temporalidades urbanas: en busca de un lugar común. Canning Town Caravanserai y la táctica de resistencia

por Out_arquias — Lunes, 3 de noviembre de 2014

Imagen 01: Canning Town Caravanserai, London, UK ©CTcaravanserai

Por Natalia de Carli, investigadora de OUT_Arquias en Londres.

En tiempos de cierto pesimismo en cuanto al futuro de nuestras ciudades (especulación – manipulación – gentrificación – segregación – privatización ) se puede decir que la batalla perdida para reconquistar los ideales de vida pública ha posibilitado el surgimiento de una dinámica urbana que está consiguiendo vencer esta inercia, apareciendo cada vez más en la línea de frente de la resistencia y lucha por el derecho a la ciudad, o simplemente por una reconciliación – aunque temporal –  con el espacio público, potenciando el fortalecimiento de comunidades y testando la adaptabilidad de barrios muchas veces deshabitados, marginados, y/o carentes de vida urbana.

Enlazando con la definición de táctica como conjunto de intervenciones a pequeña escala enfocadas a conseguir un fin mayor, esta tendencia, por ello conocida como “urbanismo táctico”, temporal o de emergencia, comparte los fundamentos del urbanismo guerrilla, el “pop-up urbanism” o el DIY (do it yourself), movimientos anteriores en los que podemos encontrar bases comunes para entender un conjunto de intervenciones urbanas – permitidas o no – que se han generalizado en ciudades a lo largo de todo el  mundo. Esto se traduce  principalmente en proyectos temporales o de corto plazo – intervenciones, ocupaciones, acciones urbanas efímeras- como experimentos de rescate del espacio público y que intentan re-apropiarse de la ciudad, vislumbrando así la posibilidad de un cambio a largo plazo que genere alternativas en la forma de pensar lo urbano.

Asumiendo este reto desde un punto de vista innovador, estas tácticas emergentes ponen a prueba distintos mecanismos para reinterpretar el diseño y planeamiento urbano. Desde instalaciones temporales que duran pocas horas a experimentos más intensos instalados con fecha fija de conclusión, pasan a desactivar espacios antes privatizados y abandonados,  reanudando así las relaciones cotidianas, promoviendo la participación ciudadana escapando de las lógicas de mercado y proponiendo alternativas creativas y de bajo coste en la reivindicación del espacio público.

¿Son estas intervenciones temporales una manifestación de la aparición de un urbanismo más flexible, dinámico y adaptativo más preocupado con las necesidades y demandas de la comunidad? ¿O es una nueva práctica transitoria para ser consumida y reproducida sin legados o influencias más duraderas para la ciudad? ¿Pueden estas actividades temporales ser promovidas o reguladas por los organismos públicos con el fin de aprovechar sus características positivas sin sacrificar su creatividad? Siendo así, ¿se corre el riesgo de que sean utilizadas en favor del capital, garantizando incentivos fiscales a promotores  mientras se especula con el terreno o espacio de la ciudad?

En una de las ciudades más controladas por las lógicas del capital y donde el espacio público – como en la gran mayoría de las ciudades del mundo – se ha convertido en un espacio previsible, hostil y de mero paso y donde los grandes proyectos privados dictan las reglas del desarrollo urbano, Londres nos presenta una alentadora y a la vez contradictoria esperanza, ya que aquí podemos encontrar una infinidad de intervenciones tácticas extendidas por todo su territorio. De entre ellos, para entender esta dinámica, nos acercaremos al proyecto de urbanismo temporal conocido como Canning Town Caravanserai.

Canning Town Caravanserai: en busca de un lugar común

Es difícil encuadrar el CTCaravenserai dentro de un modelo de urbanismo táctico o emergente, principalmente porque surge  de  una alianza entre el Consejo de Newham, el alcalde de Londres y la revista Property Week, que en 2011 lanza un concurso llamado “Meanwhile London” donde se ofrecían tres emplazamientos estratégicos en el barrio de Newham para ser utilizado por los ganadores mediante un contrato de arrendamiento temporal libre y gratuito por cinco años.

Imagen 02. Canning Town Caravanserai, London, UK ©CTcaravanserai

El estudio de arquitectura y urbanismo Ash Sakula, en  colaboración con  Exyst, Space Makers Agency  y Wayward Plants ganaron el concurso, aprobado por el alcalde de Londres Boris Johnson y Sir Robin Wales, alcalde de Newham. Con ello se buscaba principalmente la utilización de vacíos urbanos en una de las zonas más desfavorecidas de la ciudad, con un alto índice de desempleo y bajo nivel educativo, con la finalidad de reanimarla, traer actividades económicas y convertirlas en un nueva área de crecimiento dentro de un plan estratégico de regeneración del Este de Londres.

Caótico y bastante precario, el barrio de Canning Town, en su día reconstruido durante la postguerra mediante programas de vivienda social realizados desde el lenguaje del movimiento moderno, actualmente vive un proceso de regeneración significativa – que incluye la construcción de hasta 10.000 nuevas viviendas, en un proyecto de £ 3.7 mil millones.

Innumerables edificios del barrio ya han sido demolidos para hacer sitio a los nuevos proyectos en su mayoría de vivienda, dando la impresión de ser una tierra de nadie, lleno de solares vacíos a la espera de la gran transformación. Paradójicamente, gran parte de los vecinos actuales del barrio no podrán ser partícipes de ello, ya que no se podrán permitir pagar el precio de vivir en este nuevo Canning Town.

En uno de estos solares de demolición – justo en frente de la estación de metro de Canning Town-  se ha ido levantando Caravanserai, nombre inspirado en el caravansar[1], que funcionaba como un albergue o refugio destinado a las caravanas de comerciantes que recorrían la Ruta de la Seda a través de Asia, Europa y África. Estos centros estaban diseñados para albergar y dar reposo y alimento a los viajeros y animales, pero se convertirán rápidamente en un lugar de intercambio de ideas, cultura y conocimiento, ocio y comercio. Basado en estos ideales, CTCaravanserai nace y crece como un proyecto auto-construido con materiales reciclados con la ayuda fundamental de miembros de la comunidad y profesionales y estudiantes voluntarios del ramo de la construcción. Una propuesta atractiva y completamente innovadora en la zona que transformaría el solar demolido en una plataforma de uso común y para todos, un centro cultural, artístico y de comercio que conforma un lugar de encuentro e intercambio durante cinco años.

Imagen 03. Modelo del proyecto de Canning Town Caravanserai, London, UK ©CTcaravanserai

Imagen 04. La práctica y el intercambio de conocimientos ©CTcaravanserai

Definir el programa de CTCaravanserai se convierte en una tarea bastante compleja por su infinidad de funciones y usos, propuestas y mutaciones. Su espíritu temporal convierte el espacio en un camaleón que se adapta a las necesidades de aquellos que buscan allí un espacio de intercambio, encuentro y aprendizaje. Sirviendo de puente entre personas frente a las grandes disparidades sociales del barrio, Caravanserai fue poco a poco configurando sus usos promoviendo un urbanismo que toma como base las redes sociales y económicas existentes en el lugar.

Imagen 05: Los diferentes usos de CTCaravanserai ©CTcaravanserai

El receptivo portal de entrada, con llamativas letras de colores, no anticipan lo que uno se puede encontrar tras sus altos muros azules, pero es la entrada que te invita a conocer los diferentes espacios interiores que alberga. Entre otros, podemos encontrar quioscos construidos para potenciar el comercio local, el encantador huerto comunitario con sus hortalizas frescas y verduras orgánicas cuidados por vecinos fieles y, la ‘long table’ (la mayor mesa de Londres según ellos) donde nos sentamos para probar la deliciosa culinaria de una de las vecinas del barrio. Los niños, mientras tanto, juegan en el patio de arena con columpios y balancines realizados con madera reciclada. Al entrar, de repente el tiempo parece otro.

Imagénes 06.07.08: La entrada norte y el huerto urbano ©CTcaravanserai, ©Natália De’ Carli

También podemos ver el conocido como “Flying Carpet Theatre”, un escenario que recibe músicos locales en diversos festivales mientras que otro grupo de artistas lo convierte en palco para sus marionetas, ruedas de juego infantiles. Un espacio mutante que invita a todos a dejar de ser espectadores para formar parte del proceso.

Imagen 09. The Flying Carpet Theatre en una de sus performances, ©Natália De’ Carli

Imagen 09. The Flying Carpet Theatre en una de sus performances, ©Natália De’ Carli

Por otro lado, encontramos el “Cube”, un proyecto construido por estudiantes de arquitectura de la East Unviversity of London que abriga actuaciones y exposiciones o se usa simplemente lugar de descanso. El oasis café vende bebidas calientes a bajo coste y sirve de punto de encuentro donde la gente se sienta y habla de cómo ha ido el día. Al fondo del solar se ubica Flytched, lugar de conferencias, taller de construcción, exposiciones y workshops. Caravanserai promueve distintos eventos, desde festivales de música a encuentros de jardinería, talleres infantiles hasta escenario de instalaciones artísticas y lúdicas. Cada día aparece alguien aportando algo diferente: artistas, miembros de la comunidad, transeúntes curiosos deslumbrados con el potencial de lugar común que ofrece Caravanserai.

Imágenes 10.11. Flytched Yard y el espacio que abriga ©CTcaravanserai

Obviamente no todo es ideal y encontramos contradicciones y problemas para resolver. Existe una preocupación importante en cuanto a la falta de financiación y la dificultad de conseguir fondos para un proyecto de corto plazo que pretende mantenerse vivo – antes de que su permiso llegue a su fin. El vínculo con organizaciones locales existe, pero aun necesita ser reforzado a través de medidas aún más profundas para involucrar cada vez a más personas de la comunidad.

En cualquier caso, en una ciudad como Londres, ser capaz de construir un proyecto que levanten banderas de colectividad, intercambio, sociabilidad y aprendizaje ya es por sí solo un logro a destacar. Es posible comprobar que el proyecto consigue de una manera no convencional empoderar a la población local y funciona como plataforma de encuentro e intercambio multidisciplinar, rompiendo barreras de clases, grupos y género, convirtiéndose en un lugar de profunda cordialidad que potencia y fortalece lazos comunitarios y donde nadie se siente extranjero. Caravanserai por lo tanto llega de alguna manera a mitigar y humanizar la presión de los procesos de gentrificación, permitiendo a la gente crecer juntos en esta incubadora de sueños posibilitando que la comunidad prospere en tiempos económicos difíciles tomando como base la economía del intercambio; desafortunadamente con fecha de conclusión.

Imagen 12. La libertad de vivir el espacio común ©Natália De’ Carli

La resistencia ante la permanencia: ¿hacia dónde vamos?

No cabe duda que el urbanismo siempre ha optado por la permanencia y rigidez de políticas y regulaciones que dificultan proyectos de temporalidades diferentes y formatos flexibles. Existe por tanto la necesidad de que los organismos de control y regulación se ajusten a las nuevas dinámicas impuestas por estas intervenciones temporales.

Entre las cuestiones que el proyecto CTCaravanserai arroja, tal vez la principal de ellas sea el legado que este proyecto pueda dejar a los vecinos de Canning Town. Si por un lado son claros los beneficios que está aportando a la comunidad durante sus años de existencia por otro, cabe preguntarnos qué ocurrirá con los lazos comunitarios y actividades que allí se producen una vez que el lugar sea desmantelado.

Una vez el solar se comience a construir sobre las mismas bases que han dictado los proyectos urbanos adyacentes, seguramente nos encontraremos con el mismo resultado que el oasis temporal que ofrece Caravaserai intenta mitigar: un espacio monótono con destinados al uso y al consumo de forma controlados y que termina generando una segregacion comunitaria al excluir a los individuos, privandolos de la posibilidad de formar parte de la construcción de la ciudad en la que viven.

Desde un punto de vista político, necesitamos comprender y cambiar la forma en que estos procesos urbanos se están produciendo y para ello, como ciudadanos, debemos enfocar nuestras acciones hacia la conquista de un lugar común. Una vez entendidas estas dinámicas que gentrifican, segregan y excluyen nuestras comunidades, podremos generar un discurso crítico que forme una base sólida para que podamos contribuir de un modo más efectivo a la transformación de nuestras ciudades. Mediante este tipo de experimentos urbanos – temporales, emergente, tácticos – se pueden promover la justicia social y el encuentro, incubando así sueños que pasan a ser colectivos y que fortalecen la lucha por una ciudad más inclusiva y común a todos.

Natália De’ Carli es doctora en Arquitectura por la Universidad de Sevilla y  miembro del grupo de investigación Out_arquias, Master en Ciudad y Arquitectura Sostenibles por la Universidad de Sevilla, investiga sobre el espacio púbico en las ciudades contemporáneas.  Vive en Londres donde trabaja como arquitecta y colabora con Canning Town Caravanserai .

nataliadecarli@gmail.com

 


[1]caravasar proviene del turco kervansaray, y ésta del persa karavan (كاروان, ‘viajeros’) y sara (سرا, ‘hostal, refugio, palacio’).

 

comparte:
  • Facebook
  • del.icio.us
  • Twitter
  • Google Bookmarks
1 Star2 Stars3 Stars4 Stars5 Stars (13 votos, media: 4,92 sobre 5)
Loading ... Loading ...

Deja un comentario


Los articulos publicados son responsabilidad del/os autor/es y no necesariamente refleja el pensamiento de la organización.

Logotipo de la Junta de Andalucía