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PAISAJES DE DESEMBARCO. Reflexiones sobre el turismo en el Casco Norte de Sevilla. By LaPlasita.

por Abierto_ Ciudad Viva — Martes, 24 de noviembre de 2015

Cristina García Rodero

La ciudad, además de ser un ente físico-material, es un ente vivo. Está conformada también por elementos intangibles, piezas de la memoria, individual y colectiva. Conforman su ser, su carácter, también los mitos y leyendas, los símbolos… en definitiva, la historia cotidiana.

SanLuis, el barrio, es un proceso vivo. Que asiste tanto a la comitiva real de Isabel I llegando a Sevilla para una boda en el siglo XV, como a la okupación de un centro social como Andanza en pleno siglo XXI. SanLuis, el barrio, es un proceso vivo y dentro de este devenir vida, en los dos últimos años ha aparecido un nuevo vecino, el fenómeno del turismo: economía para unos, terror para otros. Como cantan Rubén Blades y Willie Colón (1975) a son “Todo es según el color del cristal con que se mira. / Esta tierra está llena de gente, cada cual lleva un mundo en su mente”.

El turismo tiene pinta de haber venido para quedarse. Los números así lo avalan: 39 millones de extranjeros han venido a España en los meses de enero a julio del 2015, eso sin contar el turismo nacional, que son otros tantos millones de desplazamientos – que no desplazados-.

Ya el barrio “sufrió” la transformación habitacional, la gentrificación, apoyada por leyes, gerencias de urbanismo, políticos, policías, bomberos, el clima y el capital. Así a final de los 90´s el barrio cambiaba radicalmente, saliendo del olvido. A la vida cotidiana de rehabilitaciones y nuevos proyectos se le “afilia” la ausencia de ética, los intereses del capitalismo triunfante que hacen desalojar muchas casas, expulsando a sus moradores, subiendo alquileres, y produciendo una transformación social forzada del barrio; estos procesos se pueden estudiar/conocer en el libro El Gran Pollo de la Alameda o en la tesis de Iban Díaz Parra Segregación, Intervención Urbanística y Cambio Social en Sevilla. La Gentrificación del Sector San Luis-Alameda en el Marco del Planeamiento General de 1987.

La realidad del capital se mezcla con las realidades de calle. Llegaban nuevos moradores y a la vez el capital con toda su maldad social planificada. Así convivían la realidad de la ruina y el desalojo, con el desembarco de todos nosotr*s jóvenes de otros barrios de la ciudad que empezaban a emanciparse y atracaban en este barrio atractivo de farándula, tipología de vivienda antigua y precios accesibles. Marchaban analfabetos (1) y llegaba la generación hiperalfabetizada, los bohemios con título universitario, los estudiantes -esa masa tan sencilla de manejar y la vez tan rebelde-, el mundo gay, que tras años de represión podía empezar a sacar la patita del armario, los separados y las familias que querían educar a sus hijos fuera de la forma oficial… Sanluis, el barrio, seguía vivo. Unos a costa de otros y el Capital a costa de todos. La expo ya había pasado y expulsado a los moradores indeseables y la alameda comenzaba otro resurgir. Se cambiaba el Salta la Rana por el Habanilla. Los locales de putas aún habitaban las plazas, y no faltaba una tortillita francesa por la ventanita de la plaza de la Mata a altas horas de la madrugada.

No lo podremos llamar gentrificación, pero no podemos negar que durante los 80´s en el barrio la droga y sus nuevos habitantes generaron un paisanaje distinto al que hasta entonces tenía el barrio, un barrio obrero, un barrio salido de la postguerra que había pasado a cárcel y paredón a muchos de sus habitantes. El desarrollismo vació el barrio, las drogas de los 80´s cambiaron a sus moradores, haciendo que muchos habitantes lo abandonaran debido a la nueva situación. No contamos con datos estadísticos, pero sí con la narración literaria de esta imagen de ciudad, que queda recogida en la novela Canijo de Fernando Mansilla.

Hoy un nuevo fantasma recorre Europa, además de los sin patria, el fenómeno del turismo se muestra salvaje. Los dos diferentes movimientos de personas en Europa: uno el de los apátridas , exiliados, migrantes que caminando recorren el territorio como peregrinos tristes, juglares de la miseria hacia un destino sin guerras, hacia un falso paraíso: Europa (2). El otro fantasma el turismo, que por mar, tierra o aire llega seguro a su destino seguro.

SanLuis, el barrio, es un proceso vivo. Y está en plena transformación. Su paisanaje, sus rostros, sus tiempos, sus alquileres, sus modos económicos, su quehacer cultural, sus paisajes, sus intereses políticos, su vida. Se asoman los versos del poeta Ramón de Campoamor (1885) «En este mundo traidor / nada es verdad ni mentira / todo es según el color / del cristal con que se mira».

Suenan los Pony Bravo (2012) “Turista ven a Sevilla / la hemos convertido en un lugar ideal / la policía controla la noche (…) turista te queremos / turista te queremos / tu trae el dinero”. También le cantaron a Euro_Vegas “miedo y asco” coreaban ante su público. En la Carta flamenca a Nam June Paik. Turismo sin fin recitan “El turismo calienta tu comida y quema tu casa”

¿Puede convivir una trasformación cotidiana del barrio con un aparato transformador de ciudades como es la turistificación o se pasa a lo que David LListar en su artículo “De la Barcelona neoliberal a la economía del comú” llama la La Ley del sujetador que consiste en “presionar a los de dentro para agradar a los de fuera”. ¿Se mueve la ciudad así?¿Es lo que nos espera?¿Es lo que queremos?

Obviamente Sanluis, el barrio, es un paisaje puro patrimonio. Se llamó la Calle Real, tal vez fue cardo en la Sevilla romana. La zona anda “más segura”, y con un sinfín patrimonio. El eje de la calle San Luis empieza con la basílica (falso patrimonio, años 50´s pero con un símbolo desde el siglo XVI) y museo de la Macarena, 4º “monumento” más visitado en Sevilla. Le siguen dos iglesias de estilo mudéjar SantaMarina y SanMarcos, separadas por una joya del barroco como es San Luis de los Franceses, y termina en la hermosísima SantaCatalina. Le acompaña una trama urbana de adarves y callejones, de la que queda algún vestigio, a pesar de que el PSOE y sus planes de 1987 intentaron destruirla. Se suma además la variada oferta de ocio de la Alameda para todos los gustos, espacios nuevos de artesanía como Rompemoldes, un mercado de abastos adaptándose a las nuevas formas de consumo gastronómico, restaurantes bien situados en tripadvisor como el Contenedor o lugares ya tan instalados e internacionalizados como el Palacio del Pumarejo e incluso, por qué no, el malogrado por cierre CSOA Andanza. Todo le cabe al turismo. ¿No hay incluso un turismo social? ¿Quién visita Berlín y no va a Friedrichshain o no visita Christiania en Copenhagen? ¿Quién no fotografía una buena pintada revolucionaria en otra ciudad? ¿No es Banksy acaso puro turismo, con su nuevo parque?

Todo oferta visitable, consumible, todos participes. Además Sanluis, el barrio, antes olvidado, ahora está presente en las guías de la junta o del ayuntamiento, en el inmenso mundo de las redes sociales, en las guías virtuales, en el imaginario de los tour operadores, en instagram, en miles de selfies sonrientes, te lo pases bien o no. Incluso los habitantes alquilan sus casas, haciendo sus negocios, ahora en la ventana sobre el mundo, en el AirB&B .

A la vez todo esto genera una economía, dicen. La transformación afecta a la vivienda. La aparición de los apartamentos turísticos hace subir el alquiler habitacional y dificulta una vez más el acceso a la vivienda estable, a ese derecho llamado vivienda. Las nuevas casas que se construyen y rehabilitan están destinadas al alquiler turístico. Incluso las que se alquilaban a gente local resultan más rentables si pasan a alquilarse por estancias cortas. Así de nuevo el precio de la vivienda sube.

¡Los anuncios de los locales pegados en el Pumarejo tienen el texto en japonés! Este fenómeno cambiará de nuevo el paisanaje, los hábitos.

A la vez, el extraño fenómeno de la supuesta mayor inyección económica por parte del turismo convive con el cierre de locales comerciales tradicionales en zonas revividas como el entorno de las setas y de la calle Regina. Sin olvidar el cierre de tabernas de “toda la vida” a favor de la multiplicación de las franquicias seguras, reconocibles, globalizadas. En esto tiene que ver también la pésima gestión de la ley de arrendamientos de renta antigua que ha afectado de manera tan nefasta a los comercios tradicionales. No se ha entendido que eso también es patrimonio, no solo las piedras.

Manadas de gentes se desplazan detrás de un paraguas que se agita en la ciudad de las sequías. El abanico ya pasó de moda, ya pasó.

El turismo y la ciudad, la globalización: por un lado las políticas por el auto-empleo, por otro el gran comercio y las marcas vitales que se instalan y acaban con las pequeñas empresas. Y la destrucción de lo poco que queda de lo público, pensamos en tres últimas intervenciones de los últimos meses:

- Los bajos del Paseo Colón, hasta ahora infrautilizado dirán muchos, cuenta con una inversión de 7 millones de euros para reconvertirlo en un lugar para el turismo, el punto de Sevilla Smart City, tecnologías y cristal: el Centro de Atención Integral al Visitante. ¿Privatización encubierta del río? ¿A ver cuánto tardan en poner horario de cierre? Como hicieron en las Setas de la Encarnación, espacio cedido a la constructora Sacyr.

- El otro lugar público y eliminado, y por nadie criticado, ni ciudadanos ni políticos recién llegados al ayuntamiento, es el ocupado por el nuevo Mercadona de la plaza de Armas. ¡Van a construir media plaza! “–Hombre es muy fea-“, me dicen amigos y conocidos al comentarlo. ¿Qué ley dice que las plazas feas pueden dejar de ser plazas? ¿Cómo ha sido ese proceso? ¿O es que la plaza ya no era pública? Son terrenos privatizados de Adif (Renfe) al desmantelar el tren en la ciudad. Sobre esta privatización del suelo de la ciudad es muy interesante leer “Los suelos ferroviarios de Sevilla. Saqueo de la ciudad”, de Antonio Martín García. Y todo frente a una pieza patrimonial en la ciudad como es la estación plaza de armas. Oscuro caso

- Y por último, la archiconocida privatización del espacio público debida a la propagación de los santos veladores de los bares sevillanos. El novísimo caso en Sanluis, el barrio, de la plaza de Calderón de la Barca, donde el nuevo modelo de negocio gastrobar en el mercado ha ocupado toda la plaza y a todas horas Tiene pinta de convertirse en la nueva Plaza del Salvador del casco norte, pero sin las escaleritas, que ya se intentaron vallar por parte de la diócesis. Un día amaneció la plaza con una pintada que gritaba ¿La vida es sueño o un velador? Argumentarán algunos: forma de recaudar dinero por parte del ayuntamiento.

Pensemos en esta cuestión, que hace unos meses debatíamos y sacábamos a la calle; ¿Qué ocurriría si se peatonalizar San Luis? ¿Facilitaría aun más este fenómeno? Desde hace años las grandes firmas quieren dar el salto a San Luis/Alameda. Tendremos rápidamente un Zara-Mango en el vacío de Andanza. Pasearán apaciblemente los ciudadanos con su vaso de Starbucks. Esto son suposiciones pero ya se avisa una nueva sede del Corte Inglés frente a la fábrica de vidrios en la avenida de Miraflores. ¡Atentos!

No tenemos la sensación del Romero Murube de los cielos que perdió Sevilla, tampoco somos cantonalistas de barrio con el -esto es mío!, ni mucho menos; de hecho hay fenómenos en la transformación diaria que nos gustan, y somos juez y parte de ello. Es a menudo agradable ver rostros forasteros. Pero creemos que se habla poco de esto, probablemente no esté aun en nuestras cabezas y no lo tengamos en cuenta aun a la hora de actuar, por ello estas letras aquí publicadas. Pensar es sano. Llegan de nuevo a nuestros oídos las notas de Rubén Y Willie “Todo es según el color / del cristal con que se mira / Cuando es noche allá en el Japón, / por acá todavía es de día, señor”. Tenemos claro el color del cristal con el que miramos el fenómeno Borne… y nos gustaría charlarlo por las calles de Sanluis, el barrio, con ustedes. Nos gustaría que pensásemos entre unos cuantos qué paisaje de barrio queremos, para que este fenómeno no termine siendo un desembarco para otra batalla perdida.

. . .

(1) Hemeroteca del ABC 14.enero de 1987. De 676.082 habitantes de Sevilla en 1985, 146.426 no saben ni leer ni escribir. En el distrito Macarena-Norte 140 mil habitantes y 35 mil son analfabetos Por otra parte en hemeroteca ABC 24, febrero 1971 nos dice que hay en Sevilla capital 21.000 niños sin colegios.

(2) Europa es un mal negocio o / http://elclubexpress.com/blog/2012/08/19/superespias-de-barrio/

. . .

Artículo escrito por LaPlasita-Proyectos, al final del verano MM15

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Un comentario a “PAISAJES DE DESEMBARCO. Reflexiones sobre el turismo en el Casco Norte de Sevilla. By LaPlasita.”

  1. ITE Galicia dice:

    Muy buen artículo, somos seguidores de vuestro blog desde ya.
    Enhorabuena!

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