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Del icono al objeto encontrado: la estrategia serena de las palmeras.

por Brijuni — Domingo, 24 de enero de 2010

mirador20palmeral2016

A punto de comenzar la segunda década del siglo XXI, parece razonable ir echando un vistazo atrás y quizá afirmar que la arquitectura ya no es siempre “el juego sabio y preciso de volúmenes bajo la luz” del que hablaba Le Corbusier. Absorbidas las enseñanzas racionalistas e incorporadas las imposiciones funcionalistas sin las cuales cualquier edificio fracasaría en el contexto actual, la arquitectura del espectáculo de fin de siglo da sus últimos coletazos en Oriente Medio y, en general, en países con economías pujantes y derechos sociales por adquirir, mientras sociedades más desarrolladas como la nuestra y sus arquitectos, al menos aquellos con más responsabilidad que ego, asumimos al fin que las respuestas a las necesidades públicas no siempre coinciden con nuestras obsesiones privadas.

La arquitectura se ocupa de otros asuntos, por ejemplo éste en el que nos encontramos con que una noria, con imágenes en los paneles del concurso rescatadas sin rubor del London Eye de la capital inglesa, resulta ganadora en una competición internacional que contó con estrellas invitadas (sic) y un jurado internacional solvente.

En contra, surgen voces desinformadas -no diremos malintencionadas- que sólo reconocen un objeto circense que escapa de la feria de las vanidades personales.

Nosotros encontramos, por el contrario, que el interés que ha despertado este proyecto que ha trascendido lo local y ha sido objeto de debate en foros de arquitectura internacionales, por desgracia escapa al conocimiento superficial de la ciudadanía que, al abrigo de “para gustos, colores” se muestra muchas veces incapaz de ver más allá del mero objeto y su reconocible geometría. Es necesario comprender, no ya el contexto físico, que existe y al que el proyecto responde con suficiencia y acierto en cuanto a su situación (cerrando un antiguo eje visual que permanecía incompleto), programa y presupuesto, si no también el social, embarcados como estamos en un capitalismo de ficción donde  el placer por lo inmediato ha sido relevado por lo privado, efímero e instantáneo, que ahoga lo colectivo y elimina el escaso sentimiento de comunidad.

En el libro Quédense dentro y cierren las ventanas. La sociedad de consumo y el apocalipsis zombi, un texto del filósofo Jaime Cuenca Amigo sostiene que “la sociedad de consumo se justifica en la promesa de satisfacer los deseos humanos, pero sólo puede mantenerse gracias a que nunca los satisface del todo”. Rem Koolhaas, quizá el arquitecto más influyente de nuestro tiempo y en cuya oficina Beatriz Ramo se formó en Rotterdam, afirma que “hacer compras es tal vez la única forma que queda de actividad pública”. No es una cuestión baladí sino quizá el mayor reto de la arquitectura el de encontrar espacios intermedios, recuperar la actividad en la comunidad y lograr una mayor cohesión de la sociedad, en tiempos comos estos de incertidumbres y miedos. Por ello, la propuesta de STAR es, superado el caduco debate de lo icónico, un paso adelante en varios sentidos.

Por un lado, advierte de la necesidad de olvidarnos de otro antiguo debate, el de forma y función, para centrarnos en un único objetivo: poner en valor la trama artificial de huertos observándola desde la altura, en un plano casi picado, y no en horizontal, cuanto más alto mejor.

Mirador Palmeral 15

Por otro lado, la inocencia del propio objeto sugiere un gran desprecio por la autoafirmación de una arquitectura singular o personal, confiando totalmente en la sencillez e ingenuidad de la noria y su capacidad para resolver el problema.

En ocasiones, la arquitectura no es fruto de la inspiración y el genio sino que encuentra sus mayores hallazgos en la reutilización de tipos y esquemas ya usados. Más que un icono, la noria bien podría considerarse un ready-made duchampiano en tanto en cuanto escapa de la dimensión lúdica para ofrecer una nueva versión de sí misma: mirar la ciudad y el palmeral reconociéndolo como si de un plano se tratara, desde cabinas cerradas que giran muy despacio y donde la infantil emoción del aire y el vacío desaparece y deja paso a otra más sutil, la de contemplar la trama artificial de huertos y su relación con la ciudad mientras se comparte un espacio y un tiempo tranquilo con otras personas que disfrutan con las leves variaciones de posición y altura que la noria proporciona.

Es necesaria una gran dosis de humildad y modestia para, en los tiempos que corren, proponer un objeto conocido, y también polémico, como respuesta a un concurso de ideas como éste del Mirador del Palmeral en Elche. Cualquier mirada crítica en lo formal hacia este objet trouvé estratégico y juguetón nos parece, aunque aceptable ya que estamos en una democracia, pueril y prescindible. Por el contrario, deseamos que Elche pueda disfrutar pronto de una maravillosa vuelta, a ser posible con champán y fresas como en Londres, sobre el estupendo y recuperado skyline de la ciudad, antes desaparecido y pronto recuperado, sobre la Basílica de Santa María y el Palacio de Altamira. La estrategia de las palmeras ha devenido noria y no cosa, bienvenida sea esta arquitectura de las ideas y no de las vanidades.

*Artículo de opinión de Brijuni Arquitectos (Beatriz Villanueva y Francisco Javier Casas Cobo) publicado en el periódico La Verdad el día 18 de enero de 2010.

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12 comentarios a “Del icono al objeto encontrado: la estrategia serena de las palmeras.”

  1. Jack Babiloni dice:

    Bienvenidísimas norias filohorizontalmente ultrapoéticas, si con ello dejamos de mirar (no me atrevería a decir “observar”), siquiera por un momento, el bochornoso espectáculo de la antiempática falocracia “high tech”.

    Enhorabuena, Brijunis, por esta nueva lección de relectura de la sabiduría, con todas sus letras, que no hay más poética que la que nace de pergeñar creaciones legendarias por razones evidente, irrefutable y ominosamente innecesarias.

    Quiero decir que hoy, a 25 de enero de 2010, un café con leche en una cafetería de Madrid, Barcelona o Elche sale un millón de veces más caro de lo que saldrá esta noria…

  2. Pablo(azul) dice:

    No estoy seguro de que mr guste este proyecto o deje de gustarme.
    Vuestra defensa es valiente. No gustará a todo el mundo. Tampoco todo el mundo la entenderá. Yo mismo no estoy seguro tampoco de entender muy bien.
    Me parece normal que la gente no se moje mucho. ¿Hay pocos valientes por aquí?
    No es fácil estar del lado de la noria. Ni enfrente vuestro (por lo que se ve).

  3. estudiante dice:

    Tela, telita, tema muy espinoso. Hay que tenerlos bien puestos para hacer una noria y ganar un concurso. La defensa, chapeau.

  4. stepienybarno dice:

    Quizás lo que más nos guste del artículo sea la capacidad de enlazar un tema concreto como es el proyecto en cuestión con una buenísima reflexión sobre el estado actual de la arquitectura

    Como bien se comenta habéis sido valientes de defender el proyecto en el que creéis, nosotros no lo seremos tanto pues no nos hemos metido con el proyecto a analizarlo a fondo. Pero está claro que uno de nuestros pecados es ser presa de sus propias obsesiones como muy bien se apunta en el artículo.

    Ojalá la arquitectura de este siglo sepa fomentar ese sentimiento de comunidad del que habláis, y nos aleje de nuestros rollos individuales cada vez más extendidos. Muy bien traída la cita de Koolhaas, para que recordemos que la actividad pública tiene que ser algo más que eso, “ir de compras!”.

    Es en este tipo de situaciones es donde la arquitectura se la juega. Son esos espacios intermedios que citáis los que nos pueden dar opciones de plantear una arquitectura mucho más humana.

    Felicidades por el excelente artículo.

  5. Brijuni dice:

    Bueno, algo de high tech, Jack, habrá de ser esta noria calculada por Arup por ahora y por el bien de todos!
    Sí, Pablo, parece que es difícil ponerse en contra de la noria aquí si nosotros la defendemos porque mordemos.
    Gracias, estudiante, nos sonrojas.
    Stepienybarno siempre tan alegres y políticamente correctos. No es que creamos o no en este proyecto, o en otro, no somos muy creyentes en nada, pero sí que hemos encontrado virtudes muy bien explicadas por Beatriz Ramo (STAR) y hay que profundizar un poco para no tachar las cosas de simples ni caer en lugares comunes como criticar una noria por el sólo hecho de serlo o por no ser digna de la “Arquitectura” esta que nos parece en extinción, ya sabemos que a vosotros no que sois más de umbrales y matices y menos de diagramas, empirismos y respuestas pragmáticas y contundentes, quizá. Es un piropo, que conste.

  6. suju (Holanda) dice:

    Si, en este caso hay que evitar la discusión de si una noria es arquitectura (igual que la pregunta ¿es un puente arquitectura?) y estudiar el caso como lo habeis hecho vosotros: como una respuesta a la pregunta planteada.

  7. Javier dice:

    Se construye un hito en altura, para que no sea protagonista, sino que te subas al hito y descubras el verdadero valor, que es lo que ves desde lo alto del mismo.

    No sé si era Oiza quien decía que el buen proyecto es aquel que surge como inevitable. ¿De verdad se puede justificar la construcción de un hito en altura (de vete a saber que presupuesto) para poner en valor la trama artificial de huertos de debajo?
    Pasara de llamarse El palmeral a llamarse:
    “Mira ¿has visto aquello?.
    Sí.
    Se llama el palmeral.
    ¿Por qué? Ah, sí. Por lo que hay debajo.

    A mi me enseñaron que un proyecto que quiera poner en valor algo debe hacerlo partiendo de la propia negación del protagonismo.
    ¿O sea que la forma de poner en valor ese tejido?
    ¿No habría sido un proyecto más valiente si hubiera decidido no hacer nada, no construir nada, trabajar desde el reinterpretar, releer, fomentar la cohesión social desde las actividades que impliquen la puesta en valor del objeto de proyecto: el palmeral?

    Por último, si cualquier mirada crítica en lo formal hacia este objet trouvé les parece pueril, su defensa me parece de un cinismo hilarante.

    PD: Conste que en ningún momento he hecho un comentario crítico en lo formal salvo por lo de hito (que objetivamente lo es).

  8. Brijuni dice:

    Hola, Javier. Muchas gracias por tu comentario claramente discrepante. Nuestros amigos y otros habituales de por aquí creemos que no se han atrevido.
    Sí que somos un poco cínicos, aunque siempre sin mala intención, intentamos no ofender a nadie, pero no nos parece que hablar de la forma de una noria no sea un poco pueril, y por tanto no pensamos que hayamos sido cínicos en esta ocasión, pero gracias por lo que pueda ser.
    Con ello nos referimos a algo que para nosotros es muy claro y es que no se puede criticar la respuesta al concurso de STAR por el mero hecho de que sea una noria. Habrá otros argumentos, mejores o peores, pero volver al debate de la forma, de una noria! un objeto conocido y por eso denostado? no nos parece suficiente.
    El tema de la altura, Javier, y el del presupuesto, los tomas muy al hilo, creo que no has leído -nosotros sí, mucho- nada sobre ambos, ni en la propuesta del proyecto ganador, ni fuera de él -críticos- así que simplemente te recomendamos que lo leas y así te informes, mejor que criticar sin hacerlo o después de habernos leído simplemente a nosotros, que seguro que no nos hemos explicado lo suficientemente bien. Con ello, tu comentario ha perdido interés porque muestra desinformación, pero bueno, esto no es un examen, te lo agradecemos igualmente!
    Lo que dices de Oiza nos gusta mucho y nos parece genial para esta u otra ocasión. No nos hace pensar en absoluto nada distinto de lo que pensábamos aunque seguramente tu intención no era esa.
    Seguimos remitiéndote a Duchamp, aunque sea en francés, seguro que hay alguna buena traducción por ahí que te gustará…
    Muchas gracias, Javier, por tu participación.

  9. Brijuni dice:

    Se ha quedado en el tintero otra cosa.
    Lo de no hacer nada, interesantísimo, como Lacaton&Vassal con aqeulla plaza en Burdeos en el… 2001? Bien, pues ahora por desgracia había diez millones de euros al parecer para hacer algo, así que no hacer nada era difícil, igual alguien lo propuso en el concurso pero no pasó a la fase final. Lástima.
    Ah, dos citas que nos gustan de regalo! no es que sean mejores que las de Sáenz de Oiza pero a nosotros nos ayudan a recordar el momento en que vivimos de alguna manera…
    “Cualquier objeto desprovisto de su función pasa a convertirse en objeto de arte.”
    No diremos de quién es, aunque es obvio, para hacerlo más divertido.
    Y esta otra, muy parecida…
    “Poesía es todo objeto, idea o cosa en la que encuentro lo que esperaría encontrar en la poesía”.
    Esperamos que las disfrutes!

  10. ingenios dice:

    La verdad es que visto desde fuera, el palmeral de elche puede parecer que ya estaba allí desde siempre, que alguien pasó hace muchos siglos, planto palmeras y ahora su grandiosidad se debe al proceso natural de la fotosíntesis. Se puede decir que el palmeral de Elche es simplemente un patrimonio más de la humanidad y por ello el quitarle el protagonismo que tantos siglos le ha costado ganar es casi un sacrilegio. Podriamos afirmar que la noria ha puesto en jaque a la arquitectura del siglo XXI, lo que tanto está de moda ahora, el antiarquitecto, aquel que le lleva la contraria a la arquitectura para ser moderno. Ciertamente me parece bien la arquitectura de conceptos, bienvenida sea según brijuni, aunque los conceptos hay que manejarlos bien.
    Una noria no es un mirador, es una noria. Igual que un pájaro no es un edificio, es un pájaro y no se puede cambiar de escala. Y digo esto porque el proyecto de la noria nunca estuvo bien diseñado para el sitio en donde se implantaba, las miradas bonitas de ese lugar quizás serían las montañas en donde se enclava el embalse del rio vinalopó, del cual se aprovecha el 100% de su agua siendo un rio que nunca desemboca en el mar, el palmeral consume un gran porcentaje de este agua para sus riegos históricos llamados “a manta” olvidándose de tecnologías de goteo y demás innovaciones. Además otras miradas podrían ser las que dejan ver los parques naturales del “hondo” y las salinas de santa pola, además del entramado de construcciones árabes del “camp d´elx”. Está mal situada porque el proyecto está situado girando en dirección este-oeste en una avenida de muchísimo tráfico, no creo que las vistas sean muy interesantes. No creo que el lugar de implantación de la noria sea el lugar mejor para disfrutar de las palmeras, eso sí, es el mejor para llegar en tren y salir a consumir, consumir y consumir.
    Es decir, ya existen trazados en el actual sistema turístico donde te metes entre las palmeras y notas el microclima, sientes la frescura de la sombra entre ellas. No creo que eso se consiga con una noria, o a lo mejor me equivoco y arup lo consigue, ya hemos visto grandes hazañas en Dubai, aunque esto es España.
    Mi reflexión tras haber leído en el periódico local de Elche que definitivamente la noria no se va a construir jamás puesto que la terrible crisis por la que atravesamos no permite a los políticos manejarnos, puesto que ya ni ellos tienen dinero, sería la pregunta siguiente:
    ¿es posible una arquitectura mejor, más cercana al lugar? o por lo contrario ¿vivimos en tiempos donde los proyectos arriesgados y que apuestan por el consumismo caen por su peso propio?
    Saludos a todos

  11. STAR strategies + architecture – Rotterdam | Brijuni writes about Mirador del Palmeral dice:

    [...] full article in La Verdad. Read full article in La Ciudad Viva. Back to [...]

  12. STAR strategies + architecture – Rotterdam | BRIJUNI writes ‘From the Icon to the Ready-Made’ about Mirador del Palmeral dice:

    [...] (From the Icon to the Ready-Made) was published in the newspaper La Verdad and in the blog La Ciudad Viva from Spain. Beatriz Villanueva Cajide and Francisco Javier Casas Cobo are the directors of Brijuni [...]

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