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Las limitaciones del ciudadano en el espacio público contemporáneo

por suju — Miércoles, 10 de marzo de 2010

Hacemos un paréntesis en nuestra serie sobre la renovación urbana holandesa para adentrarnos en un tema que Paco Gonzalez inició en su anterior post y que dió lugar a una discusión muy interesante sobre la ciudadanía. Teniendo en cuenta que es un tema muy complejo debido a la cantidad de facetas que lleva consigo no hemos podido evitar sacar a la luz una tendencia que está comenzando a surgir en Holanda y que consideramos preocupante.

Se trata de las restricciones que están surgiendo en torno al “ser ciudadano”, su libertad de moviento dentro de la ciudad y de lo que se considera “espacio público”. ¿Qué pasa cuando una actividad que está intrínsecamente ligada a la ciudad, como tal, pasa a ser indeseada?.

Nos explicamos, la ciudad está formada por diferentes grupos urbanos, la etiqueta que te cuelguen dependerá del quién o qué está interactuando contigo. Dentro del mundo de las estadísticas, administraciones o empresas puedes pasar de ser “clase media-alta” a “familia numerosa” para luego ser “turista” o “adulto”. Esta es parte de la situación paradójica y contradictoria de la que habla PG en su post.

Cada uno de estos grupos de ciudadanos (temporales o permanentes) hacen uso de la ciudad según sus necesidades y, sobre todo, posibilidades. Los últimos diez años han aparecido en Holanda un par de grupos nada nuevos pero repentinamente indeseados, al conformar una nueva problemática han aparecido también nuevos términos de connotación negativa para definirlos.


Hangjongeren.

En primer lugar “aparecieron” los llamados “hangjongeren”: jóvenes, entre los 12 y 20 años, que se quedan un periodo de tiempo prolongado en un mismo lugar del espacio público. Los lugares de encuentro predilectos suele ser paradas de autobuses, estaciones de trenes y/o centros comerciales. ¿Quién no noconoce o no ha formado parte de uno de estos grupos durante la pubertad?
Estos grupos de jóvenes fueron, y son, considerados molestos e indeseados: no sólo se quedan hablando en un mismo lugar sino que a veces llevan consigo patines o se  quedan sentados en sus motos (con ellas en marcha), también son relacionados con suciedad (chicles,colillas, botellas rotas, grafitti), sonidos molestos e inseguridad. La inseguridad o sentimiento de intimidación no tiene tanto que ver con su comportamiento como con su número y es sobre todo experimentado por personas mayores aunque también por mujeres y otros ciudadanos en menos medida.

Hangjongeren: jovenes reunidos en el espacio público


Para “solucionar” el problema surgido entorno a la “sensación” de inseguridad se crearon los llamados “hangplekken”, lugares especiales para estos jóvenes en los que se pueden reunir sin causar molestias al resto de los ciudadanos y de los que muchos ayuntamientos han hecho eco en sus ciudades. Los “hangplekken” se ubican en zonas poco centrales dentro de los barrios y se componen de bancos diseñados de forma antivandálica, osea casi indestructibles, y un techito para protegerlos de la lluvia. La precariedad de su diseño deja ver ya de por si la función y ubicación tan relegada que se les da dentro del uso de la ciudad.

Hangplek: lugar "diseñado" para el encuentro de jóvenes.

Hangouderen.
Por supuesto no podía pasar mucho tiempo antes de que se considerase oficialmente indeseado a otro grupo habitual de todas las ciudades: cinco años más tarde “aparecían” los hangouderen. Este término corresponde con la imagen, por todos nosotros tan conocida, de un grupo de ancianos en una plaza o parque, disfrutando del sol y hablando entre ellos. Una imagén como esta, inseparable de la ciudad latina (o española en todo caso) está ahora en discusión dentro de la sociedad holandesa y, por tanto, se está poniendo en duda su derecho de existencia.
En un país como Holanda donde el sol luce por su ausencia, los lugares de encuentro para las personas mayores suelen ser los centros comerciales o cafeterías, pasando de ocupar el espacio público a hacer uso de lugares que, aunque pareciendo públicos, están claramente delimitados tanto en su uso como en el objetivo de a quien van dirigidos. Cuando el tiempo lo permite hacen uso de plazas, parques, calles comerciales o puentes (es en estos sitios donde encuentran bancos para sentarse).

Ancianos reunidos en centro comercial.


¿Pero qué resulta tan molesto en un grupo de personas mayores reunidas? Un artículo publicado en la revista Stadswerk Magazine (2009 nr10) nos aclara la duda: los locales comerciales se quejan de que ocupan los mejores lugares durante mucho tiempo sin consumir prácticamente nada, haciendo comentarios jocosos sobre la vestimenta del “público consumidor”.

Una investigación (1) realizada para analizar este “fenómeno” dió los siguientes resultados: los hangouderen se suelen juntar en grupos de tres a seis personas mayores fijas, normalmente hombres, a los que se suman varios visitantes más de forma irregular. En sus momentos de mayor apogeo se pueden llegar a juntar  diez e incluso quince. Cuando se juntan se sientan de tal modo que puedan tener contacto visual entre ellos, normalemente formando una semicircunferencia. Generalmente hacen uso de bancos, pero como estos no son suficientes para su número suelen acomodarse en sus sillas de ruedas motorizadas o en su carrito. Estas personas mayores pasan el rato hablando de sus cosas aunque a veces también realizan comentarios sobre los pasantes siendo sobre todo mujeres y jovencitas las que reciben su mayor atención.

La conclusión de esta investigación (de 74 páginas) fué, sorprendentemente, que este grupo de “senioren” no formaban un problema y que la mayoría de los pasantes no se sentían molestos con ellos, es más, los saludaban o intercambiaban algún comentario. También se cocluía que estos grupos daban un valor añadido a la calle, mejorando el control social con su presencia y dándole vida.

Sin embargo no por eso se lo puede dejar de lado como grupo problemático, ya que en una sociedad que cada vez envejece más van a ser cada vez más numeroso. Para aclarar este punto se ha calculado que actualmente en Holanda se juntan entre 70.000 y 90.000 ancianos para pasar el tiempo.

También se espera que en algún momento vayan a surgir conflictos con otros grupos ya que suelen reunirse en zonas urbanas vitales y de gran diversidad donde otras personas hacen compras, van a su trabajo, estan sentadas en terrazas de café o pasean con los carritos de los niños, es decir en “la ciudad”. Estos lugares son también concurridos por los grupos de jóvenes y se los ve como competidores.

Espacio público.

Lo más llamativo de la investigación es que pone de relieve que en la ciudad no hay prácticamente espacio público de calidad que permita la reunión de diferentes personas. En el espacio público actual existen, muchas veces de forma implícita, normas de comportamiento cada vez más complejas. Una de ellas indica que estar de forma prolongada en un mismo sitio es indeseado, sobre todo cuando se trata de grandes grupos o de grupos con un “estilo de vida” poco comunes: drogadictos, vagabundos, hangjongeren, etc. En los centros comerciales son expulsados por medio de legislaciones locales, cacheamiento preventivo y política de expulsión. Otras medidas que se suelen tomar son la desaparición de bancos donde sentarse, en los muros bajos la colocación de superficies inclinadas que impidan tomar asiento en ellos o incluso pinchos.
Actualmente se puede decir que el espacio público se reduce a su función de permitir el tránsito entre diferentes flujos de personas, haciendo disminuir la calidad del espacio destinado a la estancia.

Plaza Heineken, Amsterdam

Frente a esta tendencia, en unas zonas urbanas cada vez más privatizadas y dentro de una sociedad cada vez más individualista y fragmentada nos alienta ver iniciativas como la de “Estonoesunsolar” donde la calidad del espacio público como lugar de recreo y encuentro entre diferentes grupos sociales (ciudadanos) es revalorizada y reforzada, creando una trama urbana en la que el espacio público juega un papel sino primordial si importante.

En Holanda, la sociedad ha experimentado un cambio de actitud frente a la vida urbana, producido en parte por el retiro en los años ´70 de la clase media a zonas suburbanas. Esto ha modificado la forma de ver y entender el espacio público. Sin embargo en las últimas décadas hay un renovado interés por la ciudad, expresado en parte en lo que contábamos en nuestros artículos anteriores sobre las renovaciones urbanas de barrios de posguerra.

Enfrentar ahora la purificación y exclusión espacial en los espacios públicos urbanos será sin dudas un nuevo desafío para las nuevas ciudades holandesas. La problemática de los “hangouderen” y “hangjongeren” es un problema para la clase dominante, para quien se está (re) haciendo la ciudad en estos momentos, y denota no tan solo la condición post-pública del espacio urbano en general, sino que también pone a la luz un grave peligro de exclusión social y desigualdad política producida por la diferenciación espacial y la segmentación social de la vida urbana.

Sin duda las ciudades ya no son lo que eran. Sin embargo todavía existe en nosotros una idealización, un fantasma de lo que fué que nos hace reaccionar ante situaciones como las descritas en este artículo, que en principio nos pueden despertar una sonrisa por lo insólito del asunto, pero que por otro lado deberían alertarnos sobre lo que está sucediendo en nuestras ciudades y principalmente sobre lo que está ocurriendo dentro de nuestras sociedades.

(1) “La sociedad al aire libre. Hangouderen y la calidad del espacio público”. L. van Doorn; K. Penninx; M. Uyterlinde; M van Bavel. MOVISIE,2008.

Frente a esta tendencia, en unas zonas urbanas cada vez más privatizadas y dentro de una sociedad cada vez más individualista y fragmentada nos alienta ver iniciativas como la de “Estonoesunsolar” donde la calidad del espacio público como lugar de recreo y encuentro entre diferentes grupos sociales (ciudadanos) es revalorizada y reforzada, creando una trama urbana en la que el espacio público juega un papel sino primordial si importante.

En Holanda, la sociedad a experimentado un cambio de actitud frente a la vida urbana, producido en parte por el retiro en los años ´70 de la clase media a zonas suburbanas. Esto ha modificado la forma de ver entender el espacio público. En las últimas décadas hay un renovado interés por la ciudad, expresado en parte en lo que contábamos en nuestros artículos anteriores sobre las renovaciones urbanas de barrios de posguerra.

Enfrentar ahora la purificación y exclusión espacial en los espacios públicos urbanos será sin dudas un nuevo desafío para las nuevas ciudades holandesas. La problemática de los “hangouderen” y “hangjongeren es un problema para la clase dominante, para quien se está (re) haciendo la ciudad en estos momentos, y denota no tan solo la condición post-pública del espacio urbano en general, sino que también pone a la luz un grave peligro de exclusión social y desigualdad política producida por la diferenciación espacial y la segmentación social de la vida urbana.

Sin duda las ciudades ya no son lo que eran. Sin embargo todavía existe en nosotros una idealización, un fantasma de lo que fué que nos hace reaccionar ante situaciones como las descritas en este artículo, que en principio nos pueden despertar una sonrisa por lo insólito del asunto, pero que por otro lado deberían alertarnos sobre lo que está sucediendo en nuestras ciudades y principalmente sobre lo que está ocurriendo dentro de nuestras sociedades.

(1) “La sociedad al aire libre. Hangouderen y la calidad del espacio público”. L. van Doorn; K. Penninx; M. Uyterlinde; M van Bavel. MOVISIE,2008.

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21 comentarios a “Las limitaciones del ciudadano en el espacio público contemporáneo”

  1. stepienybarno dice:

    La verdad, es que es una gozada que la gente mayor pueda estar por la calle ocupando el espacio público (aunque sea como “vigilantes” de obra). Nosotros vivimos en un pueblo donde esto es lo habitual y la “gracia” de la calle depende en gran medida de ello.

    Es evidente que el clima es distinto y que aquí tenemos más horas de sol. Pero parece, que más que desterrar a este tipo de grupos hacia antivandálicos garitos mal situados, sería mejor buscar formas de que además de ocupar el espacio publico se pudiera provocar una interacción entre los más jóvenes y los que no lo son tanto.

    Además, hay que asumir que tal como estamos y por el camino que vamos, la sociedad envejece y cada vez hay más gente “desocupada” a la que no estaría mal proponerles actividades para que puedan seguir “sintiéndose útiles”. Cada vez con más frecuencia se ven gente que por su edad, hasta hace cuatro días, se les consideraba “ancianos” y hoy están en plena forma, tanto mental como física.

    La sociedad cambia pero no las actividades ni los espacios para ella. Creemos que iniciativas como las que se citan suju de “Estonoesunsolar” son muchos más importantes de lo que pudieran parecen.

    Como siempre felicidades por el artículo.

  2. Francisco Pardo Tellez dice:

    Desde una mirada mas tropical, en Colombia, en Bogotá; con menos de 74 paginas de investigación yo agregaría a estos grupos de jóvenes sentados en conversación, a veces con consumo de alcohol y drogas, a los adultos mayores con bajo nivel de consumo y baja movilidad, etc. otros grupos:
    -”El solitario”, individuo aislado, por lo general desempleado o en espera de la hora para poder acceder a un lugar a hacer una tarea, cumplir una cita; procura crear un espacio de aislamiento leyendo la prensa o colocando objetos que lo aíslen.
    “Los enamorados”, su espacio es de ellos 2 y nada mas, las miradas embobadas, las cogidas de mano o el acelerado “pierniculitetitanteo” que hacen que la pasión este por sobre el espacio publico. También es bueno incluirles acá cuando las peleas por cualquier razón (celos, infidelidades, etc.) estallan y a veces la violencia de genero obliga a intervenir.
    -” Los hambrientos”, trabajadores de obras, de oficinas cercanas, o simples turistas hambrientos que prefieren llevar su almuerzo o refrigerio al espacio publico, a veces muy pulcros limpian sus boronas y desperdicios, otras dejan sobras y empaques sin importarles que la caneca vecina los llama cordialmente.No dejan de compartir, incluso aprovechan pegar el ojo un momento y tomar la siesta; mientras otros pese al cansancio de sus labores no pierden tiempo y se lanzan a un “picado” de futbol poniendo en problemas la seguridad de los transeúntes.
    - “Los Vigilantes”, soñadores de ser generales algunos se pasean con parsimonia y elegancia procurando titilar con sus arreos, silbato, radio y armas de dotación; otros mas discretos, menos orondos procuran escoger la invisibilidad de alguna esquina para que la realidad de su labor sea mas efectiva; había que agregar a ellos los vigilantes ojos que desde otros espacios otean y están prestos a llamar a la Policía ante cualquier eventualidad, pero que casi nunca usan el espacio publico en forma directa.
    - “Los caninos”, paseantes de sus mascotas que presurosos recogen a veces sus excretas, procuran pasar desapercibidos por los otros congéneres y evitan con doloroso tirón que perro huela perra o perro, llegando incluso a generar crueles conflictos psicológicos al animal al alzarlo y haciéndole pucheros regañarlo por querer saludar a sus semejantes.
    Faltan muchos y toca mencionar ademas de los diferentes transeúntes y observadores a los distintos trabajadores que arreglan, mantienen, asean o configuran los espacios públicos.
    FRANCISCO PARDO TELLEZ
    Arquitecto 4 x 4

  3. Brijuni dice:

    Lo de los jóvenes es, y ha sido siempre, una opción económica de relacionarse. El desprecio que supone instalarles en esos chiringuitos, bueno, forma parte del juego de “si no consumen, al menos que no molesten”.
    Lo de los mayores, tan motorizados en Holanda, es otro problema endémico de la sociedad. No sabemos qué hacer con ellos, estorban. O se recluyen en centros de día, algunos no tan mustios como el resto, o los ponemos a mirar obras.
    En la calle donde vivíamos en Rotterdam, Vuurplaat, había unos bloques estupendos de viviendas con un gran espacio en el portal para que los mayores dejaran sus motos. Nos encantaba. También nos gustaba verlos en sus miradores acristalados que decoraban con toda profusión de detalles como prolongación de su salón en la calle, o directamente en las terrazas.
    Qué pena que Holanda esté atravesando una etapa de incertidumbre y retroceso en tantas cosas en las que siempre fue ejemplar.
    Los espacios públicos como lugar de tránsito, decís. Cierto, para ir de una tienda a otra, es lo que hay. Estupendo post, SUJU. ¡Dank je vel!

  4. eneus dice:

    Me gustaría explicaros a todos como ha surgido la iniciativa y como se ha conseguido el prgrama estonoesunsolar, un pequeño logro pero con enormes esfuerzos.

  5. La Ciudad Viva dice:

    queridos eneus, teneis el blog abierto para que nos conteis una iniciativa que seguimos desde sus inicios y de la que aprendemos cada día…para nosotros sería un placer poder publicaros un post en el blog de La Ciudad Viva sobre esta experiencia. Saludos

  6. suju dice:

    Hola todos y gracias por las colaboraciones que amplían los límites del artículo!

    Pacho nos ha sabido aumentar la lista de grupos urbanos “indeseados” que seguramente en algún momento se encontrarán con espacios creados especialmente para ellos o con carteles de “prohibido”, como ya sucede actualmente con el grupo de “enamorados” que nombra él en la estación de tren de Warrington (Gran Bretaña) http://www.telegraph.co.uk/news/uknews/4638304/Kissing-banned-at-railway-station.html…aunque si seguimos la lista me parece que van a quedar muy pocos que puedan disfrutar de la ciudad!

    Stepienybarno dicen “la sociedad envejece y cada vez hay más gente “desocupada” a la que no estaría mal proponerles actividades para que puedan seguir “sintiéndose útiles”.
    ‘No sabemos si tienen que SENTIRSE útiles. Creemos que lo son! al fin y al cabo las personas mayores son quienes más han vivido y trabajado y cuentan con una enorme experiencia. Es nuestra sociedad, como decís en vuestro nuevo post, la que los desplaza y margina…dejándoles con mucha suerte vivir en “unos bloques estupendos” como dicen Brijuni han visto en Róterdam…Sin duda, el conjunto de MVRDV Oklahoma (http://img.photobucket.com/albums/v369/colinohara/wm_mvrdv01.jpg) también es para ancianos…¿pero que valor tiene la arquitectura en estas condiciones? En este sentido el envejecimiento poblacional realmente no es un problema a nivel social , sino que se ha vuelto un problema en una sociedad en la que lo nuevo e innovador cobra mucho más valor frente a la experiencia.

    Brijuni dice “Qué pena que Holanda esté atravesando una etapa de incertidumbre y retroceso en tantas cosas en las que siempre fue ejemplar.”
    Creemos que Holanda es un país que “tiene las cosas muy claras”, y en ese sentido actúan y trabajan intensamente. Ellos saben lo que necesitan y hacia donde deben ir para lograrlo, trabajan muy duro para ello y lo hacen en conjunto, casi como si fueran una enorme empresa. En esto no sé si hay otros que puedan igualarlos. Lo que significa que si para esta sociedad los jóvenes “inactivos” no son productivos y molestan, buscan una solución al problema, al igual que con los ancianos.

    No creemos que sea Holanda la que retrocede, sino que es el mundo en el que vivimos el que se refleja en esto que sucede en Holanda. La diferencia es que aquí se observa el “problema” y se le intenta dar una “solución”. Algo que en otros países ni se atreverían a plantear, por una cuestión más moralista que real, en la pragmática Holanda sale a la luz sin que se les mueva un pelo, es más, lo consideran lógico… seguramente es por estas cosas que finalmente se han hecho tan conocidos…

    Para llevar esto a la arquitectura: ¿no fué Koolhaas el que dijo “si no hay dinero, no hay detalle, solo habrá concepto” mientras los arquitectos del mundo escuchaban o leían anodadados sus palabras?¿arquitectura sin detalle? nadie se lo podía imaginar… u otra “hay que dejar que el mercado guíe la arquitectura”. Son frases que una vez más muestran un poco de la idiosincrasia de este país, que mal o bien es la que siempre han tenido, aunque en algunos momentos disentamos o acordemos con ellos.

    Creemos que es en este sentido en el que hay que mirar un país cómo éste, del que se puede aprender mucho, pero solo si se lo observa con el mismo pragmatismo con que ellos actúan.

    Hola Estonoesunsolar! nos encantaría que nos relataran la experiencia desde sus comienzos!

    saludos para todos y gracias otra vez

  7. Brijuni dice:

    Bueno, Suju, no lo decíamos por criticar lo de Holanda, nosotros vivimos un tiempo ahí como ciudadanos con sofi number y fuimos al hospital y todo y lo tenemos bastante idealizado, ya lo sabéis. En realidad fuisteis vosotros los que en otro momento dijisteis que Holanda atravesaba ese cambio, entendimos que no muy positivo, a una cierta vuelta atrás en libertades. El ejemplo turístico del barrio rojo de Amsterdam quizá no es el mejor pero sí puede serlo el último giro político hacia la extrema derecha y las nuevas políticas de inmigración.
    Para nosotros siempre será un país maravilloso, sois vosotros los que a veces nos dais un coscorrón y nos despertáis del sueño… pero gracias!

  8. Federico dice:

    Hola a los SUJU, y enhorabuena por vuestro valioso post, el tema no sólo me ha encantado por lo bien que lo contais, sino porque dá ciertas claves.

    La clave fundamental es que las ciudades, la sociedad, la administración o quien sea (depende del sitio geográfico) tenga que hacer un estudio de 74 folios, sobre la peligrosidad de nuestras personas mayores, sus comportamientos, a que hora se reunen, cuantos son, de que hablan a donde miran y porque, en fin no he visto este informe (gracias a Dios) pero lo imagino.

    Esta sociedad va a regular todo lo que ocurre en el espacio público, no para mejorarlo, sino para facilitar el consumo. En España hemos visto como cada vez hay menos bancos para sentarse, las plazas y zonas verdes se cercan para evitar el botellón, antes vivir al lado de un parque o una plaza era un plus ahora sin embargo pensamos que dará ruido…

    ¿Nos estamos volviendo locos?. No la explicación es muy sencilla, el espacio público se emprobece, porque sólo miramos el carácter funcional de comunicación peatonal, y negocio. Nos interesa que cada vez haya menos bancos y sitios donde sentarse (esto preocupa porque pueden sentarce abuelitos revolucionarios que hablen de sus cosas y no consuman… peligro¡¡¡) pero eso sí terrazas de bares y restaurantes privadas para comer o beber si, esto si, no hay peligro, están consumiendo… Privatizar los espacios públicos para el consumo esta es la solución. Saludos y gracias por ayudar a la reflexión y al debate.

  9. sinor favela dice:

    Genial este recopilatorio (comentarios incluidos) de indeseados indexeados. Muy interesante el proceso de “indexación” por el que se les localiza y pone un nombre (aunque sólo sea a efectos de facilitar la comunicación) y se analiza por qué se vuelven “indeseados”.

    Como proceso es algo global que sucede en muchas de las ciudades del mundo “avanzado”, ligado de forma muy importante a la razón económica de esos grupos. Tanto “hangouderen” y “hangjongeren” representan un target secundario o marginal de la actividad comercial.

    En cualquier caso no hace falta pertenecer a ninguno de estos “indeseados” para comprobar que es muy dificil encontrar un sitio donde estar en la ciudad cuando no te apetece consumir nada. “Estar” simplemente en el espacio público requiere tener alguna de las excusas de una lista muy reducida (estoy jugando con mis hijos en el parque, estoy en la puerta de mi casa -lo que anula el hecho de ser espacio público-, ha salido el sol tras dos semanas y estoy disfrutándolo en Vondelpark…).

    Como proceso particularmente amsterdanita, se requiere sólo un par de paseos por el centro de la ciudad para comprobar que adolescentes y ancianos son colectivos que parecen no formar parte de su población.

  10. Francisco Pardo Tellez dice:

    SUJU, Yo no diría que los “enamorados” sean una categoría de indeseables en el Espacio Publico, claro hay ocasiones es que sus maniobras eróticas superan el concepto de intimidad y alguien debe “echarles un balde de agua fría” para calmar sus impetus o darles la dirección del hotel o pensión mas próximo para que puedan proseguir.
    Influyen condiciones de clima, lugar y tiempo para establecer limitaciones, así como de intensidad del uso; lo mas importante dentro del buen uso es cuando se crea sentido de pertenencia e identidad, independiente de si eres o no vecino del espacio publico; es el caso de los turistas o forasteros que encuentran en el Espacio Publico una oportunidad de descanso, sin incomodar a las buenas costumbres del lugar

  11. Miguel Rodríguez dice:

    Muy interesante…
    …otro grupo podrían ser los EXTRANJEROS QUE TOMAN EL SOL en los espacios públicos, en los bancos por ejemplo. Parece que nos molesta ver LA VIDA.

    …recuerdo un día, hará unos cuantos años, en un incipiente movimiento anti-botellón, en Granada, debían ser las once de la noche, en el que la policía y nos invitó a abandonar una plaza en la que estábamos reunidas 10 personas, sin beber, solamente hablando.

  12. suju(Holanda) dice:

    Hola Brijuni, la crítica siempre es buena y Holanda no se escapa (ni se puede escapar de ella). Lo que nosotros vemos es que ningún sitio es ideal, cada uno tiene sus más y sus menos (toma cliché).
    Lo que nosotros intentamos hacer es dar una visión interna de lo que está sucediendo en este país que no siempre coincide con la imagen exterior.
    Esto último no es facil, ya se trate de Holanda o de cualquier otro país, porque a veces es necesario tener una visión más amplia de la situación de la que nosotros podemos llegar a dar en un post o comentario.
    Queremos decir, si bien estamos criticando el desmantelamiento de la vivienda social por un lado, somos muy conscientes por el otro de que hay pocos paises en Europa que hayan alcanzado tener un porcentaje del 70% de vivienda de alquiler social como fué el caso de Amsterdam y que el reducir ésta al 50% en los barrios donde era mayoritaria sigue siendo un porcentaje muy alto.

    La crítica que hacemos es a la forma en como se hace y al reflejo de lo que sucede en Holanda a nivel global, ya que no son decisiones “individuales” sino que dejan ver tendencias generalizadas que se están dando ya o comienzan a darse y que son preocupantes a nivel urbano por las consecuencias que llevan consigo.

    Jejeje… así que fuistéis al hospital (esperamos que por nada grave)?… pues que os fuese leve, porque también tenemos cada historia con el servicio de salud de este país que se supone tan avanzado…

  13. suju(Holanda) dice:

    Hola Federico, gracias por el comentario! vemos que has comprendido la esencia del artículo perfectamente… no queda nada por explicar :o)

  14. suju(Holanda) dice:

    … aunque si por debatir… (nos había faltado eso al comentario anterior)

  15. Federico dice:

    La viivenda social en alquiler en Holanda, ha sido y es un referente Europeo, a pesar de la bajada del porcentaje. El otro día un grupo de jóvenes comentaba, que el esfuerzo inversor y de gestión que realizan empresas públicas de vivienda (ayuntamientos, diputaciones, gobierno regional) para hacer viviendas protegidas, estas deberían ser para alquiler. Ya que el coste es enorme y no parece solidario que se beneficie a una sola persona (cuando es por compra), sino que al hacer viviendas en alquiler a 25 años pueden beneficiarse más gente: vivienda de calidad a precios protegidos para todos.
    Quisiera señalar, que la gente cree que hacer una vivienda de VPO o protegida cuesta sólo la obra, pagar a los técnicos etc. Sin embargo esto no es cierto por desgracia, el coste es enorme, ya que hay que planificar el suelo, realizar un Plan Parcial que gestione ese suelo (2-3 años), urbanizar (1 año), reparcelar escrituras (1año), realizar los proyectos técnicos y supervisarlos (1año), conseguir la clasificacion como VPO, concurso público para adjudicar la obra (6 meses), realizar la obra (1-2 años), control de la misma y adjudicacion… Si alguien se imagina el esfuerzo de gestión y tramitación, quedaría asombrado del costes real de una vivienda protegida. Creo además que en las grandes ciudades y áreas metropolitanas estos cotes aun se disparan más, por lo que estoy con ese grupo de jóvenes, el alquiler beneficia a más gente, lo público tiene que perseguir estos objetivos.
    Saludosssss

  16. Red Urbana dice:

    Muy interesante Suju. Nuestros espacios urbanos estén en Holanda, Suecia o España, tienen un denominador comun, su empobrecimiento y control. Ultimamente cuando veo Paris y Madrid que la empresa de mobiliario es la misma, y los objetivos municipales parecidos: todo se vende, cualquier cosa o sitio es bueno para hacer propaganda y por supuesto cobrar. Serán las empesas de mobiliario las que hagan las señas de identidad de las ciudades europeas? Parece que si.

  17. suju dice:

    Hola a todos y gracias otra vez.

    Sin dudas las ciudades han pasado a tener un significado muy distinto hoy, y por lo tanto también sus espacios públicos.

    Lo que remarca Senior Favela en su comentario sobre Amsterdam describe otra problemática, relacionada a la que comentamos en el articulo: “se requiere sólo un par de paseos por el centro de la ciudad para comprobar que adolescentes y ancianos son colectivos que parecen no formar parte de su población”.
    Es totalmente cierto. Y quienes hacen la ciudad han decidido que esos colectivos no participen del centro de Amsterdam. Esto tiene que ver con la falta de viviendas adecuadas, tanto para familias, como para ancianos. Ya sea por tamaño o por accesibilidad (los ascensores son un bien de lujo poco conocido en las ciudades holandesas)

    Los centros de las ciudades ya no son el sitio primordial para el desarrollo de las actividades humanas. Éstos se están transformado en centros de diversión y consumo, siendo solo un fragmento más de la urbe con unas funciones muy claras. Actividades que tienen más que ver con el ocio, como lo son los espectáculos culturales, las expresiones artísticas, la diversión nocturna y muy importante el turismo, dan contenido a estos centros que de otra forma quedarían casi sin excepción obsoletos, por su falta entre otras cosas de vivienda adecuada y de espacio para aparcamiento.
    Y aunque se están generando esfuerzos en reforzar las actividades de la ciudad tradicional, y hoy más que nunca cuando entre otras cosas la problemática espacial y ecológica demanda mayor densidad, éstos esfuerzos parecen traducirse en una transposición de los valores de la ciudad dispersa sobre la ciudad tradicional, anulando en esta última sus carcterísticas más escenciales. Es decir, y para hacerlo muy corto, el centro urbano se convierte en un gran Centro Comercial

    Pero esta es una realidad que aunque muestra tendencias globales se ven remarcadas en Holanda por su historia urbana. Especialmente por el crecimiento y transformación que experimentó la ciudad holandesa durante el siglo XX y bajo los lineamientos modernos más ortodoxos. Esto generó una ciudad fragmentada, tanto espacialmente como funcionalmente, como lo contábamos en nuestro primer artículo.

    lo dejamos aquí,

    saludos otra vez

  18. Pachopardo dice:

    Hace unos años en un Centro Comercial, en el centro de Bogotá, donde se reunían varios pensionados a charlar y tomar café, se presento una disputa que fue resuelta por medio de una Tutela, ya que los adultos mayores consideraron que se les habían vulnerado sus Derechos al colocar un torniquete a la entrada de los baños públicos y establecer un cobro por cada entrada.

    Alegaron ante el Juez que el cobro por entrar al baño era superior al valor de un café y que ellos por su edad muchas veces pagaban, entraban y a la “hora de la verdad”…NADA!
    así que debían volver a intentarlo más tarde con el correspondiente nuevo pago, otras veces y pese a ser conocidos del lugar a la hora de los afanes, el encargado del torniquete se demoraba en recibir el pago o dar el cambio y cuando les permitía entrar ya era tarde.. y debían buscar escape para ir a sus hogares a cambiarse de pantalones e interiores sin que sus amigos supieran de su desgracia..

    El Juez encontró justa causa en los argumentos de los pensionados y considero indebido el cobro de peaje por entrar al baño, más aun cuando esto era un servicio del Centro Comercial a sus clientes y visitantes que era pagado dentro de los rubros de las cuotas de Administración..

    Desde entonces los pensionados unidos se han convertido en buenos amigos y cada vez que tienen alguna queja o desean mejorar algo le recuerdan al Administrador su fortaleza legal.

  19. sinor favela dice:

    Retomo el tema SUJU…

    Al hilo de los centros de las ciudades reconvertidos a centros comerciales, podríamos decir que su población es un reflejo de los hábitos de consumo.

    Por eso hemos comentado antes la exclusión de ancianos y niños. Se me ocurre que posiblemente el papel de los “hangjongeren” está en cambio en los últimos tiempos. Especialmente el sector adolescente y preadolescente, que se ha incorporado recientemente al target de ventas de ropa y demás consumos, ha abandonado los parques periféricos y está presente en los centros comerciales (centro ciudad incluido) cada vez más.

    Su presencia además puede considerarse complementaria en horarios pues cubren una franja de tiempo (no olvidemos que tienen que volver pronto a casa) con menos afluencia a las tiendas.

    ¿Tienen cabida entonces otros colectivos en el centro de las ciudades si pudieran complementar y ampliar el horario de ventas?.

    saludos

  20. Apuntes optimistas (y desordenados) sobre economía urbana « La Ciudad Viva dice:

    [...] cosa, que sea el momento de la regeneración integral de nuestros barrios y la activación de los espacios colectivos. Hace unos meses escribía con pesimismo en La Ciudad Viva, hoy me permito un poco de optimismo. Es [...]

  21. Francisco Z. Lantos dice:

    Siendo los asentamientos humanos los reales y verdaderos escenarios de la vida del honbre, la suerte de éstos tiene mucha importancia en la formación de la mentalidad de sus ciudadanos, lo que significa una gran responsabilidad por parte de sus constructores y una preparación y abilidad, suficiente para poder responder a las exigencias de sus profesiones.
    Si el papel del arquitecto en este campo era importante en el pasado, cuand el crecimiento de la población del mundo era normal, cuando no existía la emigración y la “filosofía del mundo y de la vida” del hombre era justa, y las necesidades para su vida eran correctas, y por eso las ciudades crecían lentamente, manteniendo constantemente su escala humana y su orden, armonía, y belleza,hoy, cuando todos estos factores nos son adversos y nuestras ciudades, debido a estos hechos, son deshumanizadas, desordenadas y feas, y además de esto, para satisfacer las nuevas demandas de nuestra civilización tenemos que construir, como minimo, igual al existente, es lógico que el papel del arquitecto en la sociedad sea muy importante; él tiene sobre sus espaldas una enorme responsabilidad, y sólo puede cumplir con su deber si además de dominar los conocimientos técnicos y exigencias artísticas de su profrción, es también una gran persona,un sabio que conoce y siente ls Verdad, y es capaz de traducirla y aplicarla en sus actividades creativas al ejercer su profesión.
    Queremos o no reconocerlo, la humanidad nunca ha necesitado tanto como hoy de hombres imaginativos e inquietos que afectados y sufridos por la destrucción del orden y la armonía del medio ambiente en que vivimos, cuando por la equvocada y degenerada vida del hombre materialista de hoy, han buscado la causa real de este mal, y han sentido la necesidad de completar sus conocimientos especializados con otros más generales sobre el mundo y de la vida. Estos hombres, que tendrían que ser el élite de nuestra sociedad y deberían disfrutar de todo reconocimiento y privilegio, en nuestra democracia, donde no la calidad, sino la cantidad es lo que cuenta, estan mal vistos y mal tratados.

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