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De las células domésticas a los 30m2

por Dpr-barcelona — Lunes, 27 de septiembre de 2010


Bijlmermeer, Amsterdam. Fuente: Skyscraper City

Diferentes propuestas de habitacion en los ultimos 50 años

habitar
tr. e intr. Vivir, ocupar habitualmente un lugar o casa.

Cuando hablamos de “habitar”, usualmente pensamos en la definición habitual de ocupar el espacio. Pero estas formas de ocupar el espacio han variado mucho a lo largo de los años y es interesante volver la vista atrás por un momento para poder comprender todo lo que abarca este término y hasta donde hemos llegado. Como apunta Georges Perec en su libro Especies de Espacios:

“El problema no es tanto el de saber cómo hemos llegado, sino simplemente reconocer que hemos llegado, que estamos aquí: no hay un espacio, un bello espacio, un bello espacio alrededor, un bello espacio alrededor de nosotros, hay cantidad de pequeños trozos de espacios…”

Y nosotros nos atrevemos a añadir… algunos de esos pequeños trozos de espacios han sido destinados al uso habitacional. Por eso, en este artículo, vamos a hacer un repaso general de la respuesta de los proyectistas a la necesidad de vivienda, mostrando propuestas surgidas en Europa y Latinoamérica a un problema común: la necesidad rapida de vivienda

En la época de post-guerra, centrándonos en la década de 1950 para comenzar y acotar este recorrido, la mirada de los arquitectos estaba centrada en la construcción de ciudades completas, como respuesta a la vasta destrucción que habían sufrido gran cantidad de ciudades europeas debido a la Segunda Guerra Mundial. Planes urbanos como los introducidos por Allison y Peter Smithson, que con su proyecto Golden Lane Housing [Londres, 1952], pretendían romper con los principios de zonificación propios del racionalismo de principios de siglo, e influyentes textos como el Manifiesto de Doorn [1954], que proclamaba que “La pertinencia de cualquier solución puede estar en el campo de la intervención arquitectónica en lugar de la antropología social”, fueron de gran influencia en el urbanismo de la segunda mitad del siglo XX.


Galleon Cottages por Allison y Peter Smithson. Fuente

Algunos años después de publicar el Manifiesto de Doorn, la misma Allison Smithson publicó el texto “How to recognise and read mat-building” [Architectural Design, Septienbre 1974], en el que dice:

Un Mat-Building puede definirse por personificar el colectivo anónimo, donde las funciones vienen a enriquecer el tejido y el individuo gana nueva libertad de acción a través de un nuevo orden, basado en la interconexión, en los patrones de asociación y posibilidades de crecimiento, disminución y cambio (…)

En este momento puede leerse claramente en ensayos y artículos publicados, que el interés por lo social prevalecía en los proyectos arquitectónicos y urbanos y por ello, las viviendas collectivas o “mass housing” proliferaban en la mayoría de ciudades, tanto europeas como latinoamericanas.


Centro Urbano Juarez, México. Mario Pani. Fuente: El Desarrollo Vertical


23 de Enero, Caracas [1950]. Carlos Raúl Villanueva. Fuente: Triple Canopy

En la Unión Soviética, desde mediados de la década de 1950, los problemas de la planificación urbana fueron la base del nuevo concepto de urbanismo, que consistían en diversos microdistritos de entre 8.000-12.000 habitantes, formados por complejos que variaban de 1.000 a 1.500 personas cada uno. Mientras que en Europa el surgimiento de los mega-bloques nació como respuesta a una necesidad inmediata de proveer vivienda luego de las guerras, en Latinoamérica responde a una carencia crónica y a un boom de natalidad cada vez mas creciente.

Por todo esto, en América Latina, los arquitectos que bebieron de las fuentes del racionalismo aplicaron el modelo europeo de bloques masivos en la década de 1960. Vemos en esta parte de la historia diversos ejemplos, como el arquitecto Mario Pani, que en el México de los 60, desarrollaba grandes innovaciones en la morfología urbana de las ciudades. Pani diseñó y construyó los planes urbanísticos más ambiciosos e importantes del siglo XX en la ciudad de México, como Ciudad Satélite, entre otros. En Argentina, Chile y Venezuela también importaron desde Europa los “megabloques” de viviendas y se construyeron numerosos proyectos, como la urbanización 23 de Enero de Carlos Raúl Villanueva, con 9.126 unidades habitacionales.

En Lima, el proyecto experimental PREVI [década de 1960] se basa en entender la vivienda como una plataforma de transformaciones y por ello dista de sus contemporáneos proyectos institucionales de vivienda masiva, también herederos de la problemática de posguerra. Bajo esta visión, ha permitido abordar el problema de la vivienda desde la óptica de un proceso incremental, donde la intervención del habitante puede producir una valorización de la propiedad, el barrio, la propia ciudad y, en última instancia, las inversiones estatales, como podemos leer en el estudio realizado por Nicolás Tugas.

¿Existe la casa de tus sueños… la célula perfecta?

Mientras todo esto ocurría, llegaron las vanguardias con sus propuestas utópicas para mejorar nuestra calidad de vida en las ciudades. Podríamos imaginar que Archigram, Yona Friedman o Superstudio pensaban lo mismo que Perec cuando escribió:

Lo inhabitable: la arquitectura del desprecio y de la pamema, la vanagloria mediocre de las torres y de los grandes edificios, los miles de cuchitriles amontonados unos encima de otros, la jactancia mísera de las sedes sociales.

Hemos escrito aquí con anterioridad acerca de las utopías en el ámbito urbano, ahora veamos un poco que pasaba dentro de esas grandes ciudades con el diseño de viviendas y las propuestas que surgían desde la óptica de las vanguardias.


Living Pod, Archigram [1966]. Fuente: Archigram Archival Project


A home is not a house, Reyner Banham [1969]. Fuente RNDRD

Los términos más utilizados entre 1965 y 1975 en relación a lo habitacional eran: tecnología, orgánico, comunicación y movilidad, entre otros. Proporcionar al individuo la libertad de elegir dónde vivir, es decir, donde trasladar su módulo habitacional, era uno de los puntos recurrentes de la época. También el hecho de dotar a las viviendas de todas las comodidades que la tecnología podía permitir, en cuanto a comunicación y materiales. Todo esto quedó altamente remarcado y documentado en la exposición New Domestic Landscape, realizada en al MoMA en 1972 y que dejaba plasmadas las implicaciones socioculturales del diseño en aquellos años.

La vivienda era percibida como un set tecnológico de comunicación, como la describe Reyner Banham. También como un elemento de interacción con la naturaleza, como dejan ver los diseños de Archigram y sus Moment Villages en pleno campo o algunos de los proyectos del Group 9999, que ellos mismos describen con estas palabras:

“Our project must be understood, therefore, as the model of a real object, which must find its place in the home. It is an eco-survival device, to be reproduced on a global scale. It is itself a habitable and consumable place in accordance with the principles of the recycling of resources.”

Pensar la vivienda como un elemento auto-sostenible es parte de la herencia que nos han dejado los movimientos de vanguardia y que lidera las propuestas actuales, después de los errores cometidos a partir de la década de 1980, en los que la búsqueda de esa individualidad soñada por las vanguardias llevó a las mayores dispersiones urbanas que hayamos podido soñar.


Anuncio publicado en Architectural Forum 77 Julio 1942

El deseo de vivir en casas unifamiliares surgió como fruto, en parte, de las carencias de la post-guerra. “La casa de tus sueños” que se popularizó después de la Primera Guerra Mundial y que quedó truncado con la Segunda, resurge a finales de los años 70s y a lo largo de toda la década de 1980, es el tipo de urbanismo, favorecido por el incremento del número de automóviles. Durante estos años proliferó en Latinoamérica el desarrollo de la periferia, debido a la influencia que llegaba principalmente de Estados Unidos (sprawl).


Vivienda de interés social en Tijuana. Fuente

Aunque ahora, los procesos de dispersión urbana tienen, en términos generales, connotaciones negativas, sobre todo por las implicaciones ambientales que crea la expansión. Según el estudio Comparing High and Low Residential Density: Life-Cycle Analysis of Energy Use and Greenhouse Gas Emissions, los residentes de los barrios en expansión tienden a emitir más contaminación por persona y sufren más accidentes mortales de tráfico.

Todo esto se ha transformado, en los últimos años, en un proceso de densificación en las ciudades. Los experimentos realizados hasta la fecha no han resultado exitosos y los arquitectos y planificadores urbanos continuamos divagando entre los avances tecnológicos descritos por Banham hasta la domótica más avanzada. De las células domésticas y micro-cápsulas propuestas por los Metabolistas, hemos llegado a los pisos de 30m2. Al final, aunque disten casi sesenta años entre unas propuestas y otras, el resultado es similar: una sociedad compacta y masificada, no importa si es en vertical u horizontal. Pero habitar, construir nuestras viviendas y nuestras ciudades es algo más que esto.

Puede que ahora sea un buen momento para re-pensar nuestro habitar, revisitar y reinventar las relaciones entre la vivienda y las ciudades. O de ver nuestra relación con la vivienda de un modo diferente. Apropiándonos de la pregunta de Paco González, ¿Por qué no innovar ofreciendo nuevos prototipos si la actual situación no tiene futuro? ¿Y si el futuro fuera la vivienda como un proceso y no como un producto?

Ethel Baraona Pohl + César Reyes | dpr-barcelona

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8 comentarios a “De las células domésticas a los 30m2”

  1. TerceraPielArquitectura dice:

    No creo que debamos pensar que la vivienda no es un producto, al contrario, yo pienso que deberia ser un producto eso si asimilable a otros que cumplen la función principal de la ciudad, albergar un espacio de relación. Para ello necesitamos vehiculos para desplazarnos, espacios de encuentro cubiertos para cobijarnos en dias de condiciones climaticas adversas,… la ciudad no debe ser otra cosa que una excusa para convivir.

    En lo que si estoy de acuerdo es que debe de ser diferente al producto que vendemos hoy como vivienda, debe ser algo que pueda cambiar o en todo caso que lo podamos cambiar por otro, y en este caso la vivienda debe ser algo verdaderamente asequible. Esta es nuestra linea de trabajo, viviendas de bajo costo y en lo posible procedentes del reciclado de productos, viviendas disponibles para eventuales crecimientos, no inventamos nada en la arquitectura pero si proponemos cosas que nos parecen interesantes. Para el que quiera echar un vistazo http://edificioscontenedor.blogspot.com/

  2. PedroH dice:

    Lo mismo me equivoco, que yo soy de los que tengo que releer las cosas un par de veces antes de poder hablar de ellas.

    Casi parece como que hay 2 partes en la manera de proyectar:

    - por un lado hablamos de los conjuntos residenciales que parecen hablar poco de la unidad habitable, sustituida por cuestiones de ciudad, usos del suelo, etc. (no se ve ni una sola planta de una vivienda).
    - Y una segunda parte que parece hablar de la unidad ¿individual? que parece olvidarse de los problemas de la ciudad. Es curioso además un aspecto, que nunca me había dado cuenta, la coincidencia (o no) de esta búsqueda con la cultura Hippy.

    Casi parece que pensar sobre una parte ha olvidado la otra. Espero tenerlo en cuenta desde ahora.

  3. Brijuni dice:

    Para responder a la pregunta que lanzáis al final habría que intervenir en la legislación sobre vivienda y no sobre suelo, por ejemplo. Como saben nuestros amigos de SUJU, en Holanda es posible, al menos, decidir los acabados de tu vivienda aunque no se trate de TU vivienda unifamiliar sino de un piso en un bloque. Es poco, pero es algo. Aquí hay que entregar todo terminado por el temor a que el usuario no lo acabe o algo así, herencia probablemente como tantas otras cosas de nuestro pasado de altillos e infraviviendas inmundas. Ahora, cuando todo el mundo querría 4,8 metros para tenerla, es imposible ni siquiera construir un bajo cubierta con forjado inclinado en zonas de protección de cascos históricos -se impone forjado horizontal y cubierta tradicional de teja sobre tabiques palomeros-.. y así mil.
    Los arquitectos, o nuestras intenciones, vamos muy por delante de las normativas y apenas hay algunos que se dedican a modificarlas en un sentido u otro. Por no hablar de nuestra obsoleta normativa de suelo y del más obsoleto aún VALOR de ese suelo.
    Banham, sí, confiaba mucho en la técnica, de mayor un poco menos, pero nosotros hemos aparcado la domótica para las casas de los ricos antes casi de empezar a democratizarla, por puro asunto de pijería ya que hay tantos asuntos que resolver antes de llegar a la domótica, al menos en este país donde la construcción es tan cutre (hablo del parque de viviendas sobre todo) que realmente sólo es un tema de debate en foros especializados.
    La ciudad y la vivienda viven su propia realidad de abandono y ambición pequeñoburguesa de siempre desde hace muños años.

  4. PedroH dice:

    @Brujuni : “Aquí hay que entregar todo terminado por el temor a que el usuario no lo acabe” < Es curiosa esa frase, y que luego te digan cosas como que lo primero que hace al comprar la casa es meterse en reformas (esto me lo dicen a mi como estudiante, que evidentemente puedo equivocarme).

  5. Rene Peralta dice:

    Hola excelente ensayo. Recomendable para mis alumnos!

    La foto de Tijuana yo la tome, les agradeciera la fuente.
    Es parte de una imagen mas grande, esta que muestran es solo un crop. La imagen original la pueden ver en el reportaje que hice sobre Tijuana para el Arch League of New York.
    http://www.worldviewcities.org/tijuana/main.html
    la foto es parte de la seccion “timeline”

    saludos

  6. La Ciudad Viva dice:

    Muchas gracias Rene, enlazada la fuente

  7. Vivienda particular en Holanda, definiciones « La Ciudad Viva dice:

    [...] Holanda implementó de manera decidida y desde el gobierno la construcción masiva de viviendas (vease el post de Ethel Baraona). En estas circunstancias las cooperativas de viviendas ganarían lentamente poder y se [...]

  8. Vivienda. Evolución o transformación « La Ciudad Viva dice:

    [...] De las celulas domésticas a los 30m2 por Ethel [...]

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