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Miedo, incertidumbre y otras historias sobre la profesión del arquitecto en tiempos de cambio

por Ecosistema Urbano — Viernes, 25 de marzo de 2011

El Sindicato de Arquitectos (SArq) ha realizado el primer estudio global sobre las condiciones laborales de los profesionales del sector mediante una encuesta a 1.800 de ellos que, por primera vez, recoge también a los arquitectos no colegiados:

-La crisis hace mella en la arquitectura española: 32,4% de sus profesionales están en paro, de los cuales tan sólo un 3,1% cobra el subsidio de desempleo. Además, un 32,87% de estos parados lleva entre uno y tres años en dicha situación.

-La crisis ha enviado al paro sin subsidio a los falsos autónomos: de un 60% de falsos autónomos que existía en 2008 se ha pasado a tan sólo un 25,76% como resultado del alto porcentaje de desempleo.

-El 30,7% del total de los arquitectos cobra entre los 6.600 y los 15.000 euros brutos anuales y tres de cada cuatro encuestados en activo (73%) no llegan al mínimo que establece el convenio nacional existente para oficios equiparables al de Arquitecto.

-Sólo el 41% de los arquitectos que trabaja por cuenta ajena tienen un contrato laboral legal.

-La crisis ha impulsado a un 18% de los arquitectos jóvenes a comenzar la actividad como profesional independiente o empresario.

fuente: www.sindicatoarquitectos.es


Estas desmoralizadoras estadísticas son la parte visible y cuantificable de la situación de una profesión que se revela enferma desde hace más tiempo del que los datos pueden manifestar; la forma ha cambiado, el problema es que el fondo no…hablando en plata, que esto ya venía de antes. Los datos sólo han puesto al desnudo las carencias subyacentes de un gremio que fue oportunista y que ahora no dispone de alternativas. Pero lo peor no son las cifras, lo mas inquietante es la situación de desconcierto, miedo e impotencia en la que se encuentran sumergidos tanto los profesionales de larga experiencia como los recién llegados.

El 31 de enero de este mismo año, Anatxu Zabalbeascoa preguntaba a diversos arquitectos qué es lo que les preocupaba; Juan Herreros empezaba respondiendo de esta manera:

“No sé si a todos nos preocupa lo mismo, pero en mi caso, me inquieta comprobar que los arquitectos no habitamos un lugar desde el que explicar con claridad el interés y la necesidad de nuestro trabajo. La ciudad cambia a ritmos vertiginosos impulsada por la energía, las ambiciones y la fuerza del capital, pero no tengo muy claro que estemos realmente participando de esos cambios con nuestro conocimiento e imaginación sino más bien dando forma final a un escenario cuyas reglas las escriben otros.”
[http://blogs.elpais.com/del-tirador-a-la-ciudad/2011/01/qu%C3%A9-le-preocupa-a-un-arquitecto-de-hoy.html]

¿Cuál es la situación que nos ha llevado a este escenario en el que nos encontramos? ¿cuándo hemos dejado de habitar ese lugar que nos mantenía en contacto con la realidad que nos rodea? ¿cuándo nos hemos convertido en un punto mas del proceso de producción, en una herramienta, en cómplices?

Hace apenas un mes, Santiago de Molina empezaba su excelente artículo ¿Corresponde la formación del arquitecto a los nuevos tiempos? con la siguiente frase:

“La situación actual respecto a la Arquitectura hace que la formación del arquitecto atraviese momentos de incertidumbre.”
[http://www.laciudadviva.org/blogs/?p=9005]

Bien, nosotros pensamos que los términos de esta afirmación deberían ser invertidos: la formación del arquitecto ha dado pie a la situación de incertidumbre actual por la que pasa la arquitectura.

Crónica de una muerte anunciada:

“El oficio de contar las cosas se ha ido deteriorando no sólo por los permanentes intereses de los poderosos por influir en la información, sino por las condiciones de distancia y alejamiento de los periodistas con respecto al foco de la noticia. Las corresponsalías están en manos de freelance, los medios no quieren liberar redactores para investigar y las empresas periodísticas priman la cuenta de explotación por encima de los intereses de los consumidores de información.” Iñaki Gabilondo.
[http://www.xornal.com/artigo/2011/03/16/comunicacion/final-epoca-gabilondo/2011031623113900127.html]

Iñaki Gabilondo retrata sin tapujos el panorama laboral de la Comunicación, y el de tantos otros ámbitos, donde se ha sometido el compromiso a la voluntad y antojos del mercado. El arquitecto se sumó al carro omitiendo su capacidad crítica a medida que tuvo la oportunidad de aumentar el volumen de obra construida, dejando de lado una reflexión sobre la adecuación, o no, de lo que se estaba construyendo, al entorno o a las personas que lo iban a habitar. El arquitecto asumió el rol de herramienta, poniendo su creatividad y habilidades al servicio de una demanda que venía de arriba y se iba acatando por estratos, supeditando el pensamiento crítico a los ingresos.
A lo largo de estos años hemos abandonado al usuario a los designios de políticos y empresas sin presentar una visión alternativa, sin ayudarle a articular un pensamiento crítico sobre su entorno que le permitiera proponer o actuar acorde con sus necesidades. Nos hemos alejado de las urgencias sociales y en consecuencia nos hemos quedado sin un lugar desde el que transmitir y ser escuchados.

Ese camino ya está andado ¿Y ahora? ¿Por dónde empezamos?
En el libro titulado ¿sinfonía o jazz? Koldo Saratxaga lanza la siguiente reflexión:

“¿Qué falta en las organizaciones actualmente?
Fundamentalmente, nuevas ideas y en parte es porque el modelo imperante, y me refiero al jerarquizado y departamental, no crea espacios abiertos de discusión horizontales, aquellos que son necesarios para la creatividad y el reto personal o de equipos.”
“(…) es el mundo de las órdenes, del control y del temor. El otro es el mundo de la discusión y las diferencias profesionales, un mundo de opiniones y de reflexión conjunta, en el que cualquier opinión vale. Un universo de opciones.

Pero ¿es posible suplir estas carencias de las que nos habla Saratxaga desde y en el ámbito profesional actual? Es decir ¿es posible generar conjuntamente un pensamiento crítico y propositivo? Las habilidades o competencias que nos permiten analizar una situación, cuestionar una decisión, resolver conflictos, generar una propuesta alternativa, etc. no aparecen por arte de magia una vez que empezamos a trabajar. El mundo profesional está preparado para hacer transferencias de conocimientos específicos, sin embargo el desarrollo de este tipo de competencias individuales es mas difícil de suplir, desde el mundo laboral, que por ejemplo la formación técnica. Estas herramientas se forjan en las fases de aprendizaje, es decir en los periodos formativos, principalmente la universidad y el colegio.Si no hemos sido capaces de generar pensamiento crítico como alumnos, mucho mas difícil será que lo hagamos como arquitectos.

Se juega como se entrena:

Ideado para satisfacer las necesidades de una época, donde el mercado laboral se basaba en la industria, el sistema educativo ha quedado desfasado. No ha sabido reinventarse y ha mantenido el discurso ignorando los cambios sociales de un mundo que nada tiene que ver con aquel en el que fue creado, amparándose en una bondad económica que camuflaba la realidad de la profesión.

“la economía industrial, provocó una cultura organizativa de la educación extremadamente lineal, centrada en los estándares y la conformidad… ” Ken Robinson.
[http://www.redesparalaciencia.com/wp-content/uploads/2011/03/entrev87.pdf]

Cuando nuestra generación empezó sus estudios, el índice de paro de la profesión era de los mas bajos de la historia. Al terminar la misma, la situación es radicalmente distinta: el paro se ha disparado y la profesión desprestigiado. ¿Cómo se puede preparar a un alumno para una situación semejante? ¿Abriendo nuevas vías y perfiles profesionales o dotando al alumno de una visión crítica que le permita entender los cambios y adaptarse a los nuevos caminos? La mejor preparación para afrontar el futuro no nace de una apuesta que nos prepare para una visión concreta otorgando conocimientos específicos sobre una disciplina determinada, ni siquiera sobre un amplio abanico de disciplinas; pero se le puede educar para que sea capaz de enfrentarse a los cambios, para que sea capaz de replantearse su presencia en la sociedad y pueda reinventarse desde sus valores singulares y personales. ¿Es la clave el contenido académico o la forma en la que se transmite? Los conocimientos se pueden empaquetar en horas de clase, los valores, sin embargo, deben empapar toda la universidad y atravesar la formación de manera transversal. La principal herramienta para vivir los cambios sin miedo se encuentra en el propio individuo y parte del desarrollo de las competencias personales.
Insistimos, la universidad no debería adaptarse al mercado con materias específicas, debería preparar al alumno a enfrentarlo, recrearlo, a adaptarse (a sacarse las castañas del fuego) porque el mercado es cambiante y a veces injusto. El mercado no puede dibujar la universidad y la universidad no puede ignorar la sociedad.

En este sentido, Santiago de Molina escribía hace unos días:

“Creo que no por no construir se haya dejado nunca de ser arquitecto. Hoy a los arquitectos les toca mantener esa condición aun a pesar de no construir del modo en que esto se ha entendido tradicionalmente. Habrá que construir y proyectar de otro modo. Habrá que especializarse… Habrá que diversificar… Habrá futuro… y habrá que inventárselo.”

Para construir este futuro es necesaria una plataforma que nos ayude a crearlo. A día de hoy, no existe un entramado académico en el que el alumno pueda reflexionar, desarrollar intereses o plantear iniciativas paralelas desde la participación activa; en su lugar, las universidades presentan paquetes lectivos a los que adherirse, las clases siguen siendo impartidas de forma magistral donde los estudiantes escuchan, sin ser escuchados, un discurso ajeno a la realidad que viven. Un discurso donde, en el mejor de los casos, se les enseña a responder preguntas no a cuestionar el origen de las mismas.

En la entrega del premio al “compromiso urbano 2007” por parte del Club de Debates Urbanos, Basurama decía:

“Es bastante complicado que los temas de ciudad se debatan en la escuela, dado que el asociacionismo, que es -como dice la constitución estadounidense- la base de la sociedad civil, parece estar perseguido. Cuando llegamos a la escuela el espacio destinado a las asociaciones ocupaba 35m2 y albergaba a la tuna y al club deportivo. Ahora el local es más pequeño y sólo sigue el club deportivo y la compañía de teatro. Con esto queremos aprovechar para reivindicar más ayudas y facilidades para los alumnos que pretenden ir más allá de lo que la escuela ofrece. No hay una oferta real lejos de estas aspiraciones, cuando todas las demás escuelas de Europa tienen nuevas cátedras interdisciplinares.”
[http://www.basurama.org/blog/2007/07/02/ese-pavo-me-debe-pasta/]

Los apoyos a las actividades no académicas dentro de la propia universidad resultan en su mayoría paternalistas; no hay plataformas donde establecer diálogos horizontales, donde todos los actores se sienten a explicar y acercar posturas, en su lugar tenemos un sistema jerarquizado en el que se atienden o deniegan peticiones. No hay una escucha activa que pueda producir un cambio, no es casualidad que las cafeterías estén llenas de alumnos.

¿ Por qué tanto inmovilismo frente a una reforma tan necesaria? Hay muchas razones posibles para esta fractura; la más preocupante, a tenor de lo que estamos viviendo, es el miedo.

“Es el miedo quien gobierna, el miedo conservador a la crisis de los modelos dominantes, el miedo reactivo a la gente (sobre todo a la gente joven), el miedo a la rebelión de los públicos, a la Red y al futuro desconocido”.
“Lo que hay aquí es una élite que está perdiendo el monopolio de la palabra y de la configuración de la realidad. Y sus discursos traducen una mezcla de disgusto y rabia hacia esos actores desconocidos que entran en escena y desbaratan lo que estaba atado y bien atado.” Amador Fernández-Savater.
[http://acuarelalibros.blogspot.com/2011/01/la-cena-del-miedo-mi-reunion-con-la.html]

Si no se fomenta y se alienta la toma de decisiones, si no se ayuda a los alumnos desde el principio a bucear en sus deseos y a llevarlos a cabo desde la responsabilidad es imposible que luego tomen un papel activo en la vida profesional. La universidad ha de preservar un espacio para el desarrollo personal donde las inquietudes puedan tomar forma, no solo desde la permisividad sino desde la implicación, la supervisión y el apoyo. La universidad cuenta con los medios, el conocimiento y la experiencia y esta debe estar del lado de los alumnos que albergan para ayudarles a crecer.

“una de las cosas que esperamos de la educación es que nos ayude a convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos; que nos ayude a descubrir nuestros talentos, nuestras destrezas.Y creo que la educación ha fracasado estrepitosamente en ese sentido” Ken Robinson.
[http://www.rtve.es/television/20110304/redes-sistema-educativo-anacronico/413516.shtml]

Imágenes y texto de Sarah Fdez. Deutsch y Juan López Aranguren para Ecosistema Urbano.

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17 comentarios a “Miedo, incertidumbre y otras historias sobre la profesión del arquitecto en tiempos de cambio”

  1. Paco González dice:

    Gran post!

    Felicitaciones a Sarah y a Juan por incidir en la comunidad de La Ciudad Viva en la crítica al actual sistema educativo y en particular al que forma a los arquitectos y arquitectas.

    Me quedo con la frase “se juega como se entrena”: uno aprende a ser arquitecto haciendo arquitectura. No es posible segmentar el conocimiento de la arquitectura en “compartimentos” tal y como la mayoría de la escuelas realiza. Esa es mi principal crítica a la educación de la arquitectura.

    Si hay que sumarle algo más a esta crítica es la característica propia del sistema jerárquico que tiende al inmovilismo institucional/burocrático de la universidad española. Eso sí, con gratas y raras excepciones en permanente amenaza por el conservadurismo de otros.

    De entre estos casos, fuera y dentro comparto dos: reflexiones como Educación Expandida, o como el de CityWiki de la Escuela de Granada.

  2. daniel ayala dice:

    “Trajes a medida para Calatrava” Os dejo este artículo publicado ayer en el diario ElEconomista http://is.gd/nmJZgn que habla también de una cara de nuestra profesión.

    Y una reflexión de JM Echarte que hace en su blog en relación al Congreso sobre el futuro de los arquitectos que tuvo lugar la semana pasada en Granada http://nmas1.wordpress.com/2011/03/21/cumbres-borrascosas/

  3. Israel dice:

    Os dejo una cita que escuché hace poco a Herman Hertzberger en una conferencia y que va en la línea de lo que se comenta.

    “Los arquitectos trabajamos en un medio político y por supuesto dentro de una sociedad.¿Como puede ser entonces que en las escuelas de arquitectura no se hable nada de política y tan poco sobre sociedad?”

    Saludos

  4. sarah fdez deutsch dice:

    Antes que nada me alegro que os haya interesado, que con el fin de semana de por medio, no ha habido tiempo de comentar nada.

    Quería darle cancha a algo que sacas a relucir en tu comentario, Paco: la práctica arquitectónica y los contenidos durante la formación, de lo que realmente no hemos hablado en nuestro post (que sino se hubiese hecho interminable) pero que viene totalmente a cuento; estoy de acuerdo contigo con que no hay nada como aprender haciendo y desde luego el sistema educativo español no apuesta por la práctica durante la formación. A uno le entra nostalgia por la figura del aprendiz, no como individuo que aprende un oficio sino como individuo que aprende haciendo. Y justamente menciono la palabra “oficio” porque creo que su definición tradicional se ha diluido; a día de hoy no creo que sea pertinente pensar en el arquitecto como un profesional que construye y ahí es dónde entra el debate sobre los contenidos. He leído, por aquí y por allá, que puede que no estemos lo suficientemente bien preparados al salir de la carrera y que quizás una de las posibles soluciones pase por especializarse más durante la formación; pienso que la solución a nuestros males no pasa por una educación más adaptada al mundo laboral-demasiado gobernado por el mercado y poco por sus profesionales- sino por una educación más centrada en sus estudiantes y en sus motivaciones, para que el día de mañana sean profesionales creativos capaces de sortear los vaivenes bursátiles. Y esto no se soluciona reformando contenidos y aumentando la carga lectiva de tal o tal asignatura (no por favor…), ni compartimentando aún más el conocimiento (como bien dices, Paco) sino dando al estudiante el espacio que se merece y otorgándole responsabilidad al frente de su propia educación.

  5. Juan López-Aranguren dice:

    @Israel

    “Los arquitectos trabajamos en un medio político y por supuesto dentro de una sociedad.¿Como puede ser entonces que en las escuelas de arquitectura no se hable nada de política y tan poco sobre sociedad?”

    Te recojo el guante y te lanzo (en plan kamikaze) lo que se me ha pasado por la cabeza nada mas leerlo: lo primero ha sido que esto se debe a que los arquitectos no sabemos ni de política ni de sociedad pero luego me he dado cuenta de que hablar de lo que no sabemos normalmente no nos cuesta…así que me he dicho algo debe haber en el mundo de lo político-social que nos echa para atrás…¿será que implica explicitar posturas que puedan no resultar coherentes con la práctica personal? y ahí me he bloqueado…¿me echas un cable?

    @Daniel Ayala

    Muchas gracias por los links, además del contenido hay algunos comentarios del segundo muy interesantes…

    @Paco González

    Mil gracias por la bienvenida, siempre es una alegría (y una responsabilidad grande) escribir en este blog y se agradece muchísimo ser recibido de esta manera.

    Leído tu comentario te digo, tb con alegría, que no termino de estar de acuerdo contigo.

    Principalmente porque creo que vivimos una situación que exige un cambio previo al que apuntas, un cambio mas rotundo y gobal. No podemos seguir por este camino, ni siquiera por uno similar, y no me refiero a materias, organización o planes de estudio, hablo de mentalidad. Si no queremos ahondar en los errores que nos han traído hasta aquí debemos hacer un cambio personal profundo que implique a todos los actores del sector educativo. El principal reto está en involucrar a todas las personas, en hacerlas partícipes y responsables desde el principio hasta el final, si no lo hacemos dará igual las decisiones estructurales que se tomen que el resultado será el mismo.

    Quería añadir otra reflexión de Koldo Saratxaga que creo que explica bien lo que intento transmitir.

    “Consejos para no tropezar con la misma piedra.

    El único error que nunca hay que cometer es que el proyecto no esté basado en TODAS las personas. Las mayores insatisfacciones o los momentos de mayor debilidad que puedes sentir se generan ante lo que consideras una falta de comprensión, de interés, de coherencia, de entrega, de ilusión, de… este tipo de cosas que requiere un proyecto basado en las personas. Hay muchos momentos de cansancio e incluso hastío a lo largo de la implantanción de un modelo como el nuestro, hasta el punto de decirte a ti mismo <> pero sin embargo es fundamental la perseverancia.

    La clave del éxito de las iniciativas de cambio no está nunca en la estrategia, la organización o los procedimientos, aspectos habituales de actuación según los cánones de gestión, sino en la modificación de los comportamientos de las personas. Los sentimientos son la única fuerza capaz de superar los obstáculos e inercias contra el cambio que inevitablemente tienen que surgir. El miedo, la incertidumbre, la desconfianza y otros sentimientos destructivos frenan el movimiento y ahogan la creatividad. El promotor del cambio, el líder, debe actuar directamente sobre estos sentimientos negativos para sustituirlos por emociones de diferente signo, tales como el optimismo, el entusiasmo, la confianza, la seguridad, la esperanza en el futuro…

    A continuación es necesario empezar a crear objetivos compartidos pero fáciles de comunicar a fin de que estimulen el comrpomiso activo y conseguir, de este modo, que se produzcan algunos éxitos que retroalimenten el cambio cultural iniciado.”

    Personalmente creo que es posible conseguir este cambio de actitud, creo firmemente en que se puede lograr pero que es imprescindible gente muy convencida, con energía y ganas, para liderarlo. No podemos permitirnos parches ni medias tintas.

    Y para terminar (o empezar de nuevo) quería compartir unas preguntas que ando barrutando últimamente…

    ¿Están los alumnos dispuestos a exigir y a responsabilizarse de su educación?
    ¿Están los encargados de liderar estos cambios preparados para afrontar este reto? (rectores universitarios, directores de escuela, catedráticos, profesores,…)
    ¿Tienen las universidades la estructura adecuada para afrontar esta nueva etapa?

  6. Rafael Cubillo dice:

    Me ha encantado el post, este tipo de temas son los que mas me hacen reflexionar y sacar criticas.

    Yo como estudiante, me cuestiono como será mi futuro profesional, no se si tener miedo o esperarlo con gran expectación. Me explico, se que en estos momento el arquitecto tiene que reinventarse, como los creadores de Arqtlantia.com creando una red social para arquitectos o como lei hoy en un articulo de El Pais ( http://www.elpais.com/articulo/madrid/Arquitectura/edificios/elpepuespmad/20110329elpmad_14/Tes ) sobre Q-Estudio y su ejemplo de que se puede ser Arquitecto sin Construir.

    Por una parte pienso que el futuro profesional del actual estudiante de arquitectura es un poco complicado, ya que en la facultad no nos proporcionan las herramientas necesarias para afrontarlo, como hacer mas hincapié al trabajo en equipo, el compartir o simplemente el generar el debate. Esas son cosas en las que a veces espero que el profesor las genere o si tengo la oportunidad lo hago yo. Pienso que se debería exigir una asignatura del tipo “Intervención Socio-Urbana” o “Critica Social Arquitectónica”

    Por otra parte pienso que se acerca la revolución del sistema educativo, no se si formare parte directa o indirectamente, lo que si se, es que a partir de eso se podría crear una nueva forma de estudiar y hacer arquitectura. Puede que la siguiente ola de nuevos arquitectos se enfoque mas en la “Arquitectura no construida” como en teorías,manifiestos y acciones, en vez de grandes rascacielos.

    Un saludo!

  7. nihillo dice:

    a cuento precisamente de las palabras de ken robinson, yo siempre intento diferenciar entre “estudiar” y “aprender”. estudiar es un guión que sigues, aprender es un proceso activo, una actitud.

    por eso suelo decir que no soy estudiante, sino aprendiz de arquitectura. aunque con la universidad tal como está planteada es prácticamente imposible. nos dan (al menos mi escuela, y al menos desde mi punto de vista) más decepciones que alegrías.

    pero, como bien dice paco, siempre hay excepciones. y muy gratas.

    hay que perder el miedo, atreverse a cambiar, aún a riesgo de equivocarse. al fin y al cabo, ya estábamos equivocados. que, al menos, no se diga que no lo hemos intentado.

    muy buen artículo.

  8. sarah fdez deutsch dice:

    la verdad Rafael, es que no sé si el arquitecto tiene que reinventarse o simplemente abrir los ojos a una realidad y a unos cambios que ya están en marcha y dejar de aferrarse a la imagen del arquitecto del siglo pasado (como dice Q-estudio “La figura del arquitecto está muy estereotipada, todavía se piensa en el personaje de El manantial”, en el artículo que has referenciado).
    No sé si asistirás a la revolución del sistema educativo (ojalá que sí) pero lo que está claro es que algo se está cociendo, ya sea por el número de artículos y manifestaciones que están circulando por la Red, con reflexiones distintas está claro, pero con un evidente malestar común. Esto ha salido hoy en Plataforma Urbana:
    http://www.plataformaarquitectura.cl/2011/03/29/%C2%BFen-que-estamos-trabajando-los-arquitectos/

    Y hablando del miedo a enfrentarse a una realidad que ya está en marcha, retomo el apasionante post de Amador Fernández-Savater, que hemos citado en este artículo y os invito a leerlo por completo porque aunque el eje central trata sobre la Ley Sinde, la Red P2P, las licencias Creative Commons y los movimientos de cultura libre (que a fin de cuentas, nos concierne a todos), su contenido describe una situación global.
    Cito unas cuantas de sus frases para abrir boca:

    “Me preocupa que quien tiene que legislar sobre la Red la conozca tan mal. Me preocupa que sea el miedo quien está tratando de organizar nuestra percepción de la realidad y quien está tomando las decisiones gubernamentales. Me preocupa esa combinación de ignorancia y miedo, porque de ahí sólo puede resultar una cosa: el recurso a la fuerza, la represión y el castigo.

    Sólo palpé ese miedo reactivo que paraliza la imaginación (política pero no sólo) para abrir y empujar otros futuros. Ese miedo que lleva aparejado un conservadurismo feroz que se aferra a lo que hay como si fuera lo único que puede haber.

    Eso sí, hablé del papel fundamental que para mí podrían tener hoy las políticas públicas para promover un nuevo contrato social y evitar la devastación de la enésima reconversión industrial, para acompañar/sostener una transformación hacia otros modelos, más libres, más justos, más apegados…”

    http://acuarelalibros.blogspot.com/2011/01/la-cena-del-miedo-mi-reunion-con-la.html

  9. Santiago de Molina dice:

    Felicidades a Sarah y a Juan, por las interesantes y profundas reflexiones que habéis puesto sobre el tapete.

    No puedo sino coincidir con vosotros en gran parte de lo que planteáis tan inteligentemente. Las preguntas de Juan López respecto a si los estudiantes están dispuestos a asumir estos retos y las universidades a darles cabida, me parecen a mi también, clave de todo.

    En vuestro texto se transluce gran parte de las inquietudes sobre la educación del arquitecto por venir que cualquier universidad debería tener en mente hoy, y un especial y destacable optimismo encubierto. A él me sumo con todas mis fuerzas: soy Arquitecto.

    De nuevo felicitaciones y gracias por vuestra generosidad!

  10. Paco González dice:

    Hola Sarah (aka @norma_Da_ ) me alegro de ver que coincidimos más aún al leer tu comentario =)

    Juan José (aka @tutuytu ) de acuerdo con el tema del cambio de actitud. Se que particularicé en lo educativo, porque no quería abrir más campos a debate. Ahora explico mejor a lo que me refería.

    Siempre he creído en la universidad como un espacio de libertad y aprendizaje y que la pasión que mencionas necesaria mucha se encuentra en todos esos estudiantes que la habitan. Si ellos deciden cambiar, cambiarán la sociedad tarde o temprano.

    Por otro lado yo no apuntaba a planes de estudio, yo apuntaba a que la actual ley de universidades impide “de facto” una renovación de los contenidos que merecerían sus actuales estudiantes. Hablaba que si queremos apostar por ese espacio de libertad y renovación que es la Universidad me parece que no es necesaria una estructura legal como la actual, como pej. en la que deciden el 50%+1 de titulares y catedráticos por toda una comunidad.

  11. El futuro de los arquitectos dice:

    [...] Ciudad Viva, Sarah Fdez. Deutsch y Juan López Aranguren ( ir ) , partiendo de la encuesta laboral realizada por el Sindicato de Arquitectos ( ir ) donde ” [...]

  12. Sindicato de Arquitectos dice:

    Gracias por vuestro artículo y por la difusión.

    El viernes 15 Ab. hicimos una jornada sobre trabajo cooperativo para arquitectos en Barcelona.
    Estamos intentando abrir al máximo el campo de ayuda , exploración, e investigación en el ámbito de la empleabilidad de los arquitectos. Nuestra intención es hacer unas jornadas sobre el tema.
    Sois unos cuantos los que funcionan como cooperativa de facto, pero por alguna razón, el modelo jurídico soc. coop. no es practicado por los arquitectos.
    Sobre los datos :
    La responsabilidad sobre una parte de los datos qeu nos caen en la cabeza en vuestro artículo, la tenemos en parte nosotros; ¿por qué un ingeniero tiene un convenio con un salario mínimo obligatorio de 23000 euros y un arquitecto no? . Simple y llanamente porque los ingenieros se afiliaron a un sindicato y se preocuparon de defender ese convenio, y hasta ahora, los arquitectos nunca nos ocupamos de asociarnos y negociar el nuestro. ¿hay una afiliación masiva al sindicato para resolver al menos lo del salario mínimo? me temo que aún no, resolverlo está en vuestras manos (el sindicato deberíamos ser todos)http://www.sindicatoarquitectos.es/afiliacion.html.
    Sobre la educación:
    En el ámbito de educación y planes de estudio:
    Añado un fallo grave del sistema educativo:
    Los planes de estudio obvian cualquier conocimiento práctico sobre los derechos como trabajadores de los arquitectos, los tipos de contrato, el funcionamiento en cuanto a organización y fuerza de trabajo de las oficinas de arquitectura…,la negociación colectiva..
    El resultado es perverso (intencionado?): los alumnos a los que no se forma en sus derechos , son empleados informalmente o ilegalmente, según el caso, por los que muchas veces son profesores de la escuela. Se produce un tejido productivo basado en la precariedad, que al menor soplo de viento desaparece.
    Conocer el funcionamiento de una empresa, de una cooperativa, permite tener una base incluso para proponer modelos alternativos de organización y trabajo.

    Estoy de acuerdo con el resto de fallos enunciados sobre la rigidez del sistema educativo. Desde el sindicato estamos muy atentos a nuevas maneras de trabajar.

    Un saludo

    Ramón Durántez

  13. Informalidad Educacional: fomentar redes autogestionadas de aprendizaje « La Ciudad Viva dice:

    [...] técnicas para ejercer una profesión concreta;pero la trampa está en el fondo y no en la forma: la educación ha abordado la complejidad del individuo desde la acumulación de conocimientos, dánd… Etimológicamente, uno de los significados de la palabra latina educare es “conducir de la [...]

  14. jaime gracia dice:

    Comentarios:
    La educacion elitista y especializada nos ha atado y la forma de servicio en la que hemos consentido nos ha atado mas.
    Debemos participar en todas las decisiones que se tomen en la ciudad,sea ayuntamientos,usuarios y clientes, es decir en lo que llamamos politica.Los politicos con nuestro consentimiento nos han secuestrado del poder real, la gente.
    Somos diseñadores, es decir,que tenemos unas habilidades y destrezas que podemos movernos en todo el abanico de la cultura.Problemas de diseno hay a montones.
    Crear equipos de estudio de problemas interdisciplinarios.Crear nuevas oportunidades.Investigar nuevos materiales con otras disciplinas.Somos innovadores, creativos,expandamonos.Lidereando comunidades e iniciativas.Creo sinceramente que tenemos que destruir viejos esquemas e iniciar otras maneras de concebir y actuar en el mundo.Esta crisis es una oportunidad como pocas,solos NO podremos hacer mucho,unidos grandes cosas,en todos los ambitos,sin fronteras,y sobre todo sin miedo.Tenemos clientes en todo el planeta.El mundo esta esperando por un nuevo liderazgo,porque no nosotros,los diseñadores.Acerquemonos al ser politico que todos tenemos y a la gente.MOVAMOSNOS OSADAMENTE, YA!!!!!

  15. Informalidad Educacional: fomentar redes autogestionadas de aprendizaje | ecosistema urbano dice:

    [...] técnicas para ejercer una profesión concreta;pero la trampa está en el fondo y no en la forma: la educación ha abordado la complejidad del individuo desde la acumulación de conocimientos, dánd… Etimológicamente, uno de los significados de la palabra latina educare es “conducir de la [...]

  16. “Condicionados pero no determinados” | Miss y Mister Green dice:

    [...] técnicas para ejercer una profesión concreta;pero la trampa está en el fondo y no en la forma: la educación ha abordado la complejidad del individuo desde la acumulación de conocimientos, dánd… Etimológicamente, uno de los significados de la palabra latina educare es “conducir de la [...]

  17. Hijos del Mañana » “Condicionados pero no determinados” dice:

    [...] técnicas para ejercer una profesión concreta;pero la trampa está en el fondo y no en la forma: la educación ha abordado la complejidad del individuo desde la acumulación de conocimientos, dánd… Etimológicamente, uno de los significados de la palabra latina educare es “conducir de la [...]

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